Autor: Salgado, Javier. 
 Expresión de lealtad a la patria, al jefe del estado y al ejército. 
 Más de cuarenta mil personas se manifiestan en Burgos contra la campaña internacional organizada contra España     
 
 ABC.    17/12/1970.  Página: 19-20. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

ABC. JUEVES 17 DE DICIEMBRE BE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.19.

EXPRESIÓN DE LEALTAD A LA PATRIA, AL JEFE DEL ESTADO Y AL EJERCITO

MAS DE CUARENTA MIL PERSONAS SE MANIFIESTAN EN BURGOS CONTRA LA CAMPAÑA INTERNACIONAL ORGANIZADA CONTRA ESPAÑA

Burgos 16. (De nuestro corresponsal, por teléfono). Masivamente respondió el pueblo a la convocatoria lanzada por numerosas sociedades de tipo cultural, profesional, deportivas, recreativas y de la más variada índole, para expresar ante el capitán general de la VI Región Militar "su firme voluntad de unidad nacional, de paz entre los españoles, de progreso y prosperidad en el orden, que una maniobra internacional pretende yugular en perjurio del pueblo y del progreso político del país».

A partír de la una de la tarde, miles de personas fueron congregándose en la plaza Mayor, frente al Ayuntamiento, hasta cubrir casí por completo la espaciosa plaza burgalesa. Los manifestantes vitoreaba" incesantemente a España, a la unidad nacional, al Ejército y a Franco, vítores que se alternaban con canciones patrióticas y con las marchas militares que interpretaban las bandas de música de Briviesca, Miranda de Ebro y Pradoluengo, llegadas expresamente, y por deseos de sus Ayuntamientos, para tomar parte en la manifestación.

De la provincia acudieron a la capital más de ocho mil personas, muchas de ellas procedentes de los puntos más alejados de la capital. Momentos antes de la una y media, hora para la que había sido convocada la manifestación, la plaza Mayor era un hormiguero humano. Igualmente se encontraban abarrotadas las aceras de las calles de Cardenal Segura y Laín Calvo, hasta la plaza de Alonso Martines. A la uno, y media en punto salieron al balcón principal de la Casa Consistorial el gobernador civil y la totalidad de las autoridades civiles de la ciudad y provincia, así como los presidentes de las sociedades y entidades organizadoras de la manifestación. La presencia de las autoridades fue saludada con incesantes vítores a la unidad nacional, a las provincias vascongadas, al Ejército y al Jefe del Estado.

Hecho el silencio, el alcalde de la ciudad pronunció una breve alocución, en la que, tras referirse al propósito de la manifestación, dijo lo siguiente: «Burgos, siempre sereno, siempre equilibrado-, siempre respetuoso, como bien a las claras lo viene manifestando, siempre con sentido cristiano, quiere hoy expresar dos adhesiones: una, * Franco, con la dedicación de su más honda y sincera, fidelidad, porque si un día, el del Movimiento, levantó sus banderas y las puso en vanguardia, hoy podemos decirle que la sostiene con la misma fe en el corazón; y oíra, adhesión a las Fuerzas Armadas, que son garantía de esa nuestra unidad y de esa nuestra paz, que por encima de todo hemos de mantener."

Incesantes aplausos y vítores acogieron el discurso del alcalde, y seguidamente las autoridades, presididas por el gobernador civil, don Federico Trillo Figueroa, descendieron a la plaza Mayor y encabezando la manifestación se dirigieron a Capitanía General por las cálles anteriormente citadas. Los manifestantes entonaban himnos patrióticos y continuaban incesantemente dando vivas a la unidad de la Patria, al orden, a la paz, al Ejército, a Franco y a las provincias vascongadas.

En Capitamia General, las autoridades y

presidentes de las distintas sociedades fueron recibidas por el capitán general, don Tomás García Rebull, quien a continuación se asomó al balcón principal del palacio, siendo acogida su presencia con una atronadora ovación, entremezclada con vítores que se Prolongaron durante más de quince minutos, mientras que por la calle de Laín Calvo continuaba afluyendo a la plaza una riada humana que llenó la misma por completo y parte de Ja diada calle. Los edificios de la plaza lucían colgaduras con los colores nacionales, y ventanas y balcones se encontraban repletos de personas. Los manifestantes portaban numerosas Pancartas alusivas a los fines de la manifestación.

DISCURSO DEL CAPITÁN GENERAL

Hecho el silencio, el gobernador civil pronunció un vibrante y patriótico discurso, interrumpido incesantemente por los vítores y aclamaciones de los manifestantes, cuyo número se calcula superior a los cuarenta mil.

A continuación, el capitán general pronunció el siguiente discurso:

«Burgaleses, adelantados siempre en el servicio de 1» Patria. Excombatientes que na 18 de julio, consciente» de su deber y ante la llamada de la patria en peligro, acudisteis a defenderla 7 devolverla su unidad, libertad y justicia.

Padres y madres de familia húrgales, celosos siempre de la libertad y de la paz hogareña.

Juventudes que recogéis los ubérrimos frutos de paz y prosperidad del sacrificio cruento de una generación que nunca reclamó derechos, sino puestos de servicio y sacrificio para cumplir con sus deberes de católicos y de ciudadanos y devolvernos la patria, el pan y la justicia.

Españoles todos, naturales 7 residentes en esta gloriosa, hidalga, milenaria, histórica y bella ciudad. Cabeza de Castilla: Gracias, muchas gracias.

Con la emoción de vuestra disciplinada presencia de explosión y ardor patriótico. Con la satisfacción 7 alegría del alto honor que nos cabe por vuestra consciente adhesión, aliento y presencia a nuestra actitud, acción y decisión, en estos momentos queremos sean de verdadera justicia y de fraternidad «oa nuestros compatriotas vascos.

Con el ansia de la recta e imparcial justicia, por muchos que sean nuestros sentimientos d« fanática pasión y ardor patriótico, pero que no han de Influir un ápice en la aplicación con toda serenidad y firmeza de las leyes que son las que mandan, rigen y regulan esta paz y prosperidad que disfrutamos, obra de Franco 7 legado de nuestros muertos, yo, un soldado español, hoy capitán general de esta región, en nombre de la patria, de nuestro Caudillo y de todas las Fuerzas Armadas, quiero exigiros y juraros ante el Dios que nos enseñaron a adorar nuestros padres y al que todos amamos, oramos, imploramos y damos gracias por que los gloriosos Ejércitos nacionales, por nuestra grandeza y servidumbre, estos Ejércitos que nacen y son del pueblo y cuya misión es la de servir al pueblo hoy, ayer y mañana, son 7 serán siempre los permanentes 7 más firmes guardianes de nuestras Leyes Fundamentales, que han de permitir la continuidad de te unidad, la grandeza, la libertad, la paz y prosperidad de nuestra querida España, y que, si preciso fuera, darán alegremente su sangra y sus vidas por vuestro bienestar en cumplimiento de sus sagrados deberes.

Y nada más. Ahora, reiterando la expresión sincera y emocionada de nuestra gratitud y la de la patria a todos vosotros por vuestra actitud y nobles sentimientos, volvamos cada uno a nuestras tareas y a nuestros trabajos, a continuar laborando por España en las Industrias, en el comercio, en el campo, en las fábricas, en los talleres, en los almacenes, en las oficinas y despachos, con los corazones henchido» del la satisfacción del deber cumplido. Pero antes, para honrar a aquellos que dieron su vida por Dios, por la patria, el DIJO EL CAPITÁN GENERAL DE LA REGIÓN, TENIENTE GENERAL GARCÍA REBULL, A LA MULTITUD CONGREGADA ANTE EL PALACIO DE CAPITANÍA

«Los Ejércitos nacionales son y serán siempre los permanentes y más firmes guardianes de nuestras Leyes Fundamentales»

«Si fuera preciso, darán alegremente su sangre y sus vidas por vuestro bienestar en cumplimiento de sus sagrados deberes» pan y la justicia, gritemos juntos: ¡Arriba España! ¡Viva Franco! ¡Viva España!»

El discurso del capitán general fue interrumpido en muchas ocasiones por las aclamaciones de los manifestantes. Finalmente se cantó el "Cara al Sol", dando los gritos de ritual el teniente general García Rebull, quien se vio precisado a Permanecer en el balcón principal de Capitanía durante más de un cuarto de hora después de finalizado su discurso, Para corresponder a la presencia y aclamaciones de los miles de personas que participaron en la manifestación.—Javier SALGADO.

 

< Volver