Autor: Semprún, Alfredo. 
 ABC en San Sebastián. 
 Favorable eco de las manifestaciones de Burgos y Madrid  :   
 El cónsul alemán en Bayona reunido con la policía francesa. 
 ABC.    18/12/1970.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. VIERNES 18 DE DICIEMBRE DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 30

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FAVORABLE ECO DE LAS MANIFESTACIONES DE BURGOS Y MADRID

El cónsul alemán en Bayona, reunido con la Policía francesa

San Sebastián 17. (De nuestro redactor, enviado especial, por "telex" El tema del secuestro del cónsul honorario de la República Federal Alemana en San Sebastián, señor Beihl, ha llegado para el informador a una cota de obligada espera. Y en ella es preferible marginar todo un cúmulo de aparentes noticias que con fines más o menos claros se trata estos días de poner a nuestro alcance.

No hay nada nueva en el sombrío mundo de don Éugen Beihl y mientras este hombre angustiado espera su incierto futuro entre las manos criminales de la E. T. A., nos parece inoportuno brindarnos para convertir su trágica situación en decorado propicio por entre el que un fantoche—nos referimos concretamente al padre Larzábal— pueda desempeñar tan burdamente su tarta antiespañola.

Ésta mañana hemos estado de nuevo en San Juan de Luz. Allí el hotel Madíson continua siendo el lugar de cita de cuantos periodistas siguen de cerca este suceso. En el cónsul alemán en Bayona, señor Schell, ha instalado provisionalmente su oficina consular y a través de tu teléfono, 9 teniéndolo como punto base para su particularísima «operación rescate», operación que trata de llegar a buen puerta en nombre del Gobierno alemán, se desarrolla una innegable actividad.

No hemos visto el señor Schell. Ha estado reunido durante largas horas con la Policía francesa y ni siquiera hemos tenido ocasión de oír de sus labios ese su ya habitual y consabido «no comment». Salida válida en diplomacia, que suele normalmente acompañar a la obligada discreción.

Pero que en este caso, y por desgracia, sólo trata de ocultar la evidencia de unos esfuerzos desarrollados tan inutil como ingenuamente. ¿Ha creído realmente el Gobierno alemán que en este caso también el oro lo puede todo? Mediando la vida de un hombre bueno, como lo es el señor Beihl, desearíamos en verdad equivocarnos.

Pero nos parece -absurdo pensar que los terroristas de la E. T. A., que la E. T. A. como organización al servicio de cualquiera de las dos vertientes comunístas, acceda a desvirtuar el poco o mucho efecto político logrado en estas dos últimas semanas en te Europa absurda Se nuestros días, aceptando un rescate económico. Al comunismo lo que le sobra es dinero. No.

Por ese lado no creemos que pueda existir esperanza alguna para el señor Beihl.

Hemos regresado o San Sebastián solapando, una vez más, la iglesia parroquial de Sokoa, refugio de fácil acceso para ese periodismo no menos fácil que parece prodigarse estos días.

El confidente de monsieur M. Chaban-Delmas sigue gozando en ella de su comprensible impunidad, aunque ya, hasta para nuestros colegas franceses—lo cual no deja de ser significativo—, el papel del cura-guerrillero adquiere las reales dimensiones de un absurdo y maldiciente figurón.

En la capital donostiarra nos encontramos de lleno sumidos en el eco favorable de las patrióticas manifestaciones de Burgos y de Madrid. Un periodista francés al servicio de una agencia se despedía esta noche de nosotros.

Ayer estuvo en Burgos y su cámara reflejó—nos dice—algo inesperado para él. Algo incomprensible para los lectores de la Prensa europea de estos días. Y nuestro colega, cámara en ristre, marchaba a su patria como si con él llevase la prueba de su fracaso. «Es que—se disculpa—estas fotos van a morir inéditas.

El ¡Franco, Franco, Franco! no se vende en Europa.» Y lo peor es que sólo hemos acertado a reírnos ante su casi insultante desesperación.

La Policía española prosigue su actividad. Este mediodía, según hemos podida informarnos, se han llevado a cabo varios registros en la localidad de Deva. Mientras en la Comisaría de San Sebastián continúan recibiéndose muchas informaciones con supuestas pistas relacionadas con el oculto paradero del señor Beihl

Ninguna de ellas es desechada, aunque nos consta que la Policía española cree estar ya sobre te verdadera.

Se han estudiado detenidamente las fotografías proporcionadas por tos secuestradores al «Sud Oest».

No existe duda sobre su autenticidad y son un expórtente claro de que el cónsul esta muy bien atendido, ya que incluso sus captores le han proporcionado un pijama que don Eugen utiliza como camisa bajo el jersey.

Otro detalle indicativo de las citadas fotografías es el pasamontañas con que, a título de capuchón, se cubre el secuestrador que da la espalda a la cámara. Puede corresponder muy bien al de la etiqueta encontrada en el Mercedes 220 cuando éste fue abandonado en Oyarzun, tras haber sido utilizado para secuestrar a su propietario—Alfredo SEMPRUN.

 

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