Los problemas de la avicultura     
 
 ABC.    05/06/1964.  Página: 41, 44. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

AGRÍCOLAS

LOS PROBLEMAS DE LA AVICULTURA

En extensa y documentada carta, que por escasez de espacio nos vemos obligados a extractar, doña Julia

Martínez González, que regenta una de las más importantes granjas avícolas del campo de Madrid,

expone al director de ABC su punto de vista acerca de las dificultades por que atraviesa la avicultura

nacional.

´"Me consta—>dice—que en esta fecha, 1 de junio, se ha producido cierta recuperación del precio de los

huevos en el Mercado Central, pero son muchos los meses que van pasando sin que a la grave situación a

que se ha llegado se la encuentre remedio real y efectivo de manera permanente."

Y añade: "Los más optimistas mantienen la esperanza de que las presentes anomalías no pueden durar

mucho. La Comisaría General de Abastecimientos dispuso, durante el mes de mayo, la compra de seis

millones de docenas de huevos. Puede ser que esta medida impresione a los que por no estar sufriendo los

efectos del terrible problema no conocen a fondo su envergadura, pero no a los que perdemos miles de

pesetas cada día en el afán de mantener una industria que, pese a ser altamente beneficiosa para la nación,

no recibe el debido apoyo."

Los llamados "precios de protección" no parece que protejan mucho, puesto que son, respectivamente, de

21 pesetas docena para los de 1ª clase y de 19 para los de 2.ª, cantidades que son muy inferiores al

mínimo indispensable para que el avicultor no mantenga su explotación en pura pérdida. Podrá decirse

que esos "precios de protección" son superiores a los que en estos días rigen en el mercado huevero, pero

entiendo que esto no sirve de justificación alguna, ya que esas cotizaciones de mercado son tan absurdas,

inconcebibles y ruinosas que, en absoluto, pueden ser tomadas como módulo para establecer

comparaciones.

No considera justo que oficialmente se reconozca a los intermediarios un beneficio o margen comercial

fijo y saneado, en vez de un tanto por ciento sobre el precio de adquisición de la mercancía, con lo cual se

evitaría que aquéllos sean los únicos que tienen asegurada una ganancia mientras el agricultor se arruina.

Por otra parte se reconoce también a los intermediarios un margen supletorio de 2,5 pesetas en docena por

gastos de envasado—salvo en los huevos de clase SS, super extras, que no tienen límite alguno en cuanto

a dichos gastos—. A este respecto conviene señalar que una caja completa para envase, con los

correspondientes cartones para colocación de la mercancía, cuesta en total 58 pesetas si la caja es de

madera. Si es de cartón, el precio es inferior. Y como el margen supletorio concedido para envase suma la

cantidad de 75 pesetas por caja, resulta que la protección al intermediario es mayor aún. frente a los

"precios de apoyo" al avicultor que ni siquiera cubren los gastos de producción.

Pasa nuestra comunicante a exponer detalladamente las pérdidas que en estas circunstancias, sufre una

explotación avícola. "La mía es de 7.000 gallinas ponedoras. El capital inicial necesario por ave es de 487

pesetas. Los gastos durante los dieciocho meses de puesta, también por ave, se elevan a 717. Debe

hacerse resaltar que en el cálculo de capital a invertir y gastos, no se ha incluido, contrariamente a lo que

debe hacerse en cualquier negocio, la partida correspondiente al beneficio normal que el capital

desembolsado rendiría anualmente de no estar invertido en una granja avícola, interés que puede cifrarse

en un 5 por 100. Tampoco se han incluido asignaciones para reservas.

Estudiado el volumen de las inversiones necesarias, pasa a exponer el rendimiento por ave durante el

ciclo de puesta—dieciocho meses—, a que viene refiriéndose.

Calculando que el tanto por ciento medio de puesta alcance un 70 por 100, el ave produciría durante los

dieciocho meses 378 huevos: 31,5 docenas y media. Esta producción se clasifica en diferentes categorías:

extras, primeras, segundas, terceras, cuartas y quintas. La experiencia demuestra que los porcentajes

correspondientes a dichas categorías son, aproximadamente, los siguientes: extras, 13 por 100;

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primeras. 44 por 100; segundas. 38 por ciento; terceras, 6 «por 100; cuartas, 1 por ciento. No son tomadas

en cuenta las "quintas" por su porcentaje mínimo y porque además no tienen cotización aprecíable en el

mercado.

Los precios de hoy, 1 de junio, en el Mercado Central de Madrid, son los siguientes: extras, 23 pesetas la

docena; primeras. 18: segundas. 16; terceras, 14; cuartas, 12.

Hallado el precio medio de las cotizaciones anteriores, resulta que las 31,5 docenas que produce una

gallina tienen en el mercado un valor de 555,35 pesetas. Si, como antes se indicaba, los gastos totales de

una gallina ascienden a 717 pesetas durante los dieciocho meses de explotación, y los ingresos que

produce son 555,35 pesatas, la. pérdida por ave en igual periodo de tiempo es de 161,65 pesetas. Luego la

pérdida en mi granja de 7.000 gallinas es de 1.131.550 pésetes.

Estos datos evidencian la necesidad de que los organismos oficiales competentes tomen de un modo

apremiante enérgicas medidas para corregir este caos.

Radiante el Plan de Desarrollo se intenta conseguir que la producción huevera que hubo en 1962 aumente,

al llegar el año 1967, con arreglo al índice de 146. Dentro del sector agrario, este aumento es el de mayor

importancia, después del de Carne de ave. Todo esto es digno de aplauso. Pero "¿cómo pueden

conseguirse esos objetivos, cuando el camino actual lleva a la desaparición de la avicultura, lejos de

promover su aumento?"

Como inmediata solución—termina diciendo—se impone una regulación de precias de verdadera

protección, que cubran gastos y proporcionen, como es lógico, un beneficio normal. La reducción de

costes es asimismo indispensable. En este sentido debe lograrse, en primer lugar, que los precios de los

piensos sean inferiores a los que actualmente tienen, pues ellos representan el capitulo de mayor

importancia de las explotaciones.

SITUACIÓN DEL MERCADO HUEVERO

OTROS ASPECTOS DE ORDEN AVÍCOLA

AI analizar la situación del mercado huevero nacional, decíamos el 29 de mayo en este mismo espacio

que se había producido ana ligera reacción de precios en el Central de Madrid. Desde entonces esa

recuperación se ha sostenido día par día, coma queda reflejado a. continuación:

Mayo Mayo Junio

Clase Día 23 Día 26 Día 3

Extra......... 19,50 21,00 33,50

1. ª............ 14,00 15,50 18,50

2.ª........... 12,00 13,00 16,50

3.ª.......... 10,00 11,00 14,50

4.ª......... 8.50 9,50 12,50

A pesar de tan favorable tendencia no había sido alcanzado todavía el índice de las cotizaciones de apoyo

de la C.A.T. para sus compras: 21 pesetas la docena, para la clase 1, y 19, para la segunda.

A menos que se produzca un inesperado atasco, pudiera ocurrir que al terminar la semana en corso los

precios en el Mercado Central se sitúen a la par con aquéllos, Esa temida contingencia perturbadora

podría producirse en et caso de que se retrasara la recepción de huevos a cuenta, de los cuatro millones de

docenas cuya compra fué anunciada el 22 de mayo, recepción que no había empezado todavía el

miércoles pasado quizá por esa falta de agilidad que hemos venido señalando en el cumplimiento de la

orden correspondiente. Menos mal que en esa fecha seguían entrardo en cámara partidas con cargo a la

compra de dos millones de docenas anunciada el 6 de mayo, aunque no se ha librado aún cantidad alguna

para pagar a los avicultores que efectúan las entregas. Es de esperar que este nuevo fallo—tiene su

antecedente en el retraso con que se liquidaron el millón y medio de docenas compradas en enero—se

subsane sobre la marcha, adoptándose además las medidas necesarias para que las entregas que pudieran

hacerse con cargro a los cuatro millones sean liquidadas con puntualidad. Mientras las medidas oficiales

sobre compra de dicho producto están contribuyendo a apuntalar la estructura de la avicultura nacional,

que crujía alarmantemente, se encuentra en avanzado período de organización una entidad en la que

estarán arropadas todas las empresas avícolas, cooperativistas o no que tendrá por misién controlar el

censo de ponedoras y su producción, regular los precios y tener puntualmente informados a los

organismos oficiales acerca del desarrollo de las explotaciones y de las incidencias que pudieran

producirse o preverse. Es, en efec-to, necesario que la avicultura pueda trazar sus planes a largo plazo,

asentados en bases de estabilidad comercial. Parece ser que la entidad en cuestión, que estaría auspiciada

por el Sindicato Nacional de Ganadería, contará con la colaboración del Ministerio de Agricultura para el

mejor cumplimiento de sus fines, de indudable alto interés nacional.

 

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