Autor: Romero, Emilio (FOUCHÉ). 
   La trampa     
 
 ABC.    27/05/1981.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

MIÉRCOLES 27-5-81_______.__________________

OPINION______________________________________ABC/3

Pequeños relatos

La trampa

La neodemocracia cristiana tiene estos tres personajes jóvenes relevantes: Landelino Lavilla; Herrero de

Miñón y Alzaga.. Hay otro de la misma corteza, y hasta complementario, que está en otro lado por eso

que decía Clemenceau «de la desorientación no prevista». Me refiero a Alfonso Osorio. Alzaga habló en

el Club Siglo XXI, y dijo cosas tan razonables que me ha puesto en el riesgo de un asentimiento

encomiástico del que debo huir, porque los analistas como yo han de asumir la imperturbabilidad de los

químicos. Cuando se busca la razón se elude el entusiasmo. Alzaga ha adoptado una posición crítica, y no

triunfalista, de la actual experiencia democrática. Los que gritan «¡viva la Constitución¡» que lo hagan

solamente en función del 23 de febrero, pero la Constitución tiene defectos muy graves. O se superan

mediante reforma, o se alivian mediante leyes de interpretación. Con las cosas como están se va a

gobernar siempre mal en este país, y un día podríamos otra vez llenarnos de plañideras. La nota que me

parece oscura es la de la postulación de un Gobierno nacional. ¿Qué es «un Gobierno nacional»? Si fuera

con todos, es un disparate. Si fuera solamente con los socialistas, sería un riesgo electoral para los

centristas y un riesgo político para las gentes de Felipe González. Si fuera con los vascos, catatanes y

otros sería un barullo. Si fuera con los de Coalición Democrática —ese grupo heterogéneo y

trashumante— sería insuficiente. Si fuera un Gobierno de paso hacia unas elecciones próximas, presidido

por Leopoldo Calvo-Sotelo, con la base de su partido, más personalidades nacionales independientes y de

relieve, empezaría a verlo; y naturalmente con la modificación de la ley Electoral. (Se trata, además, de

que Calvo-Sotelo reordene su partido en la tesis Alzaga, para presentarse con otro rostro). Lo nacional —

señor Alzaga— ¿es una nueva identidad de su partido, es una coalición, es una extensión y nueva

configuración de la derecha democrática? ¿Qué es eso? Ya sé que no tiene nada que ver con lo nacional

de la guerra española, pero ahora que nación y nacionalidad son términos polémicos procede una

aclaración.

Sí parece juicioso señalar —al filo de la propuesta de Alzaga— que lo del 23 de mayo no es una fecha

política condicionadora de nada, como lo fue el 23 de febrero. Lo de Barcelona es un asunto sucio de

gentes contratadas, de servicios de información y de intoxicación, de habilitación de un elemento da

utilidad o de un chantaje. De esa fecha no se puede deducir comportamientos políticos. Ése suceso es de

bajos fondos, aunque estuviera montado por nereidas políticas admirables. Señor presidente: el 24 de

mayo es una trampa. Los comportamientos políticos que procede tener tienen otras raíces. Nacieron tras

la dimisión de " Suárez, y las causas de aquella dimisión. Alzaga ha hecho un diagnóstico feliz. Del

Congreso de Mallorca en adelante; y con la advertencia del 23 de febrero.—Emilio ROMERO

 

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