Por valor de mil millones de pesetas. 
 Acusan a las Hermandades de Labradores y Ganaderos de malversación de fondos  :   
 Según fuentes del Ministerio de Agricultura, se pagaban sueldos de altos funcionarios con la cuota sindical. 
 Informaciones.    14/12/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

POR VALOR DE MIL MILLONES DE PESETAS

Acusan a las Hermandades de Labradores y Ganaderos de malversación de fondos

SEGÚN FUENTES DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA, SE PAGABAN SUELDOS DE ALTOS FUNCIONARIOS CON

LA CUOTA SINDICAL

MADRID, 14 (INFORMACIONES).

MAS de 7.800 trabajadores de la más modesta condición, funcionarios de las antiguas Hermandades

Sindicales de Labradores y Ganaderos - hoy en período de transformación hacia las nuevas Cámaras

Agrarias Locales -, no perciben sus haberes desde hace seis meses, según han comunicado a

INFORMACIONES fuentes del Ministerio de Agricultura, que acusan de malversación de fondos a la

antigua organización vertical.

Hasta el pasado mes de julio, la financiación de las antiguas Hermandades Locales de Labradores y

Ganaderos se basaba de modo primordial en la denominada cuota sindical agraria. El montante total de

esta cuota pasaba por un largo camino antes de llegar a las Hermandades, y de lo abonado por los

agricultores de cada una de las Hermandades Locales apenas el 50 por 100 revertía nuevamente a estas

entidades, para sufragar los gastos inherentes a su normal funcionamiento. La cuota sindical agraria era

recaudada por el Ministerio de Hacienda, pasando al Instituto Nacional de Previsión, que la enviaba a la

Administración General de la Organización Sindical - hoy A.I.S.S. -, para su posterior transferencia a la

Hermandad Nacional de Labradores y Ganaderos, que tras detraer una buena parte de los fondos en

cuestión, la transfería a las Cámaras Provinciales, de las que con otra merma considerable pasaba a las

entidades locales de la antigua red sindical agraria.

Las irregularidades que el dinero sufra a lo largo de este recorrido alcanzaron su punto álgido a

comienzos de 1976, cuando la organización Sindical - hoy A.I.S.S. - utilizaba los fondos en cuestión para

el pago de sus obligaciones, al pasar de este organismo por una difícil situación financiera. Más de 1.000

millones fueron así utilizados indebidamente, con las lógicas repercusiones para los haberes de los

funcionarios de las Hermandades Locales, que empezaron a sufrir retrasos considerables en sus

percepciones.

COBRAR SIN TRABAJAR

Durante el pasado mes de julio, fecha en que la financiación de las Hermandades Locales pasa a depender

de los presupuestos generales del Estado, a través del Ministerio de Agricultura, y más concretamente el

Instituo de Relaciones Agrarias, esta financiación exigía unos trámites administrativos previos antes de

proceder a su normal desenvolvimiento, que necesitan un cierto período de tiempo. Tiempo en el cual los

salarios de los funcionarios de las Hermandades Locales deberían haber sido satisfechos a cargo de los

remanentes del antiguo período de financiación en base a la cuota sindical agraria. Ahora bien, al haber

sido esta cuota utilizada por la A.I.S.S. para pagar a sus funcionarios, los asalariados de las antiguas

Hermandades Locales de Labradores y Ganaderos no han visto satisfechos sus haberes, no sólo en los

correspondientes al segundo semestre del año, sino incluso en lo relativo a las últimas mensualidades del

primer trimestre del año. Se da así la paradoja de que los funcionarios de la A.I.S.S., que actualmente

carecen de trabajo a realizar, han estado percibiendo sus emolumentos con los fondos aportados por los

agricultores, mientras que los asalariados de las Hermandades Locales, que siguen desarrollando una

normal actividad, se encontraban sin percibir sus haberes, a pesar de que el dinero destinado a estos

menesteres había salido de los bolsillos de los agricultores.

SE DERROCHA EL DINERO

El caso de la antigua Hermandad Nacional es muy notable, pues esta entidad continúa sufragando los

gastos de un hotel que ascienden anualmente a más de 20 millones, entre los que, por ejemplo, se

encuentran los sueldos de antiguos representantes del sector en la vertiente de los trabajadores, como son

los señores Lample Operé y Oliver Quirant, que ostentan en el susodicho hotel los rimbombantes cargos

de director gerente y jefe de obras y mantenimiento. Asimismo, se continúa elaborando el periódico

«Hermandad», que proporciona unas pérdidas mensuales superiores al millón de pesetas, entre otras

razones a causa de unos fabulosos sueldos para periodistas tan conocidos en el antiguo régimen, como son

los señores Ismael Medina, actual columnisca del periódico «El Alcázar», y Jesús Vasallo, de la

extinguida Prensa del Movimiento.

También se siguen sufragando en la mencionada Hermandad Nacional los gastos inherentes a una oficina

en Bruselas; una sociedad de comercialización de productos agrarios, que, al parecer, no ha

comercializado todavía nada, etc. Por si fuera poco, una buena parte de los funcionarios de esta entidad

gozan de una situación privilegiada de pluriempleo, que les permite vivir holgadamente, mientras que los

asalariados de las antiguas Hermandades Locales las pasan moradas, hablando en un lenguaje común,

para subsistir.

A todo este panorama, se está enfrentando el Instituto de Relaciones Agrarias, a través de las comisiones

económico - administrativas, de ámbito nacional y provincial, creadas para determinar la situación

económica, administrativa y financiera de la antigua Red Sindical Agraria. La tarea, desde luego, no es

fácil, pues esta red constituía uno de los aspectos sindicales mejor organizados, como lo prueba la

multitud de cargos que simultáneamente ocupaban los más significativos representantes de dicha red. Así,

el ex presidente de la Hermandad Naciona1, don Luis Mombiedro, era también presidente de la Mutua

Rural de Seguros, cargo que sigue ostentando; presidente de ASICA: presidente de la CEA; miembro del

Comité Ejecutivo Sindical y de un largo etcétera de órganos de gobierno de diversos organismos

oficiales.

Mientras tanto, los funcionarios de las antiguas Hermandades Locales exigen del Ministerio de

Agricultura, con toda razón, una continua labor de clasificación administrativa, que les permita percibir

los haberes que necesitan para vivir.

RESISTENCIA A DEJAR SUS CARGOS

Dejando a un lado el aspecto meramente administrativo, las cosas no andan tampoco mejor en la antigua

Red Sindical Agraria, pues, por ejemplo, son bastantes los presidentes de Cámaras Agrarias que todavía

se resisten a dejar sus cargos y desoyen las directrices del Instituto de Relaciones Agrarias, no dejando

utilizar los locales de las antiguas Hermandades para las reuniones de las nuevas organizaciones

profesionales agrarias.

Desde luego, el desmantelamiento del sistema sindical agrario no le está resultando nada fácil al

Ministerio de Agricultura, si bien ya ha comenzado a efectuar los oportunos cambios, siendo el más

reciente el relativo al cese del antiguo secretario general de la Hermandad Nacional, don Tomás Giménez,

Lorente, hombre de confianza del ex presidente don Luis Mombiedro, y que, al igual que éste, desempeña

también un cargo relevante en la Mutua Rural de Seguros.

Según ha podido saber INFORMACIONES de fuentes oficiales, el ex presidente de la Hermandad

ocupaba más de 20 cargos, aunque no todos fuesen remunerados, y poseía una cuenta de gastos de libre

disposición, por un montante de ocho millones de pesetas. En cuanto al semanario «Hermandad»,

mientras los dos señores mencionados anteriormente gozan de sueldos elevados, gracias a una serie de

gratificaciones, un jefe de sección de la publicación mencionada no asciende, en sus emolumentos, de las

27.000 pesetas mensuales.

El Ministerio de Agricultura es consciente, no obstante, de que algunas creaciones desarrolladas en el

seno de la antigua organización sindical agraria pueden ser sumamente interesantes, y para ello pretende

mantener - aunque con un cambio de gestión administrativa - la residencia de Campomar, el semanario, la

ASICA y la oficina en Bruselas, puesto que pueden aportar beneficios a los agricultores y son

perfectamente autofinanciables.

Actualmente, se halla en tramitación la concesión de una línea de crédito por valor de 1.600 millones de

pesetas que se destinarán a pagos del dinero atrasado que se debe a los trabajadores de las antiguas

Hermandades Sindicales Agrarias. Hasta el momento - el pasado Consejo de ministros - ya se han conce-

dido 782 millones, y el Ministerio de Agricultura estima que necesitaría entre 586 y 600 millones más

para hacer efectivos todos los pagos, sin contar el dinero que habría de abonarse por conceptos de

Seguridad Social e I.R.T.P.

En 1975 se recaudaron por concepto de la cuota sindical 3.125 millones de pesetas; mientras que en 1976

la cifra ascendía a 3.136, de los que el Departamento de Agricultura «ha visto» 2.114 millones. Faltan,

pues, los utilizados por la A.I.S.S.

12

14 de diciembre de 1977

 

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