Autor: Gazul. 
   Vizcaya: Estupor ante el crimen  :   
 "Ha sido como un mazazo", afirma el director del "El Correo Español-El Pueblo Vasco". 
 Arriba.    23/06/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

VIZCAYA: ESTUPOR ANTE EL CRIMEN

* «Ha sido como un mazazo», afirma el director de «El Correo Español-EI Pueblo Vasco»

BILBAO, 22. (Especiar para ARRIBA, por Gazul.)

Con voz temblorosa por la emoción, embargado el sentimiento por el recuerdo y la evocación de quien, día a día, cambiara impresiones y sugerencias sobre la línea editorial del periódico, el director de «El Correo Español-EI Pueblo Vasco». Antonio Barrera Bailarín, apenas podía pronunciar, profundamente tur. bado, unas breves frases: «Estoy tan apenado que no puedo ni glosar la biografía de don Javier. Ha sido como un mazazo.» Y, efectivamente, la muerte, el asesinato brutal y premeditado de este hombre bueno y bilbaíno cabal, respetado y querido por todos los que le conocieron, ha sido un brutal mazazo en la conciencia de los bilbaínos. No han sido suficientes los llamamientos a la cordura desde el obispo de la diócesis hasta los más significados grupos y líderes políticos. Las voces han quedado confundidas con el pistoletazo en la nuca, pero el eco de esta muerte ha comportado la unánime reacción y la conde, na máxima. Estupefacto, el obispo titular y auxiliar quedaba atribulado y rehusaba hacer declaración alguna.

Radio Bilbao cambiaba sus programas, emitiendo música solemne, los teléfonos quedaban prácticamente bloqueados en la sede de «El Correo Español-EI Pueblo Vasco», y en las redacciones de los diarios y de las emisoras las Ha. modas interesándose por detalles, llamadas de pésame y de condena unánime eran continuas, mientras en la Jefatura Superior de Policía el subdirector general de Seguridad convocaba a los periodistas para ampliar algunos aspectos de lo ya prácticamente conocido, y en una casa de la avenida de los Chopos una familia, hundida moral y físicamente, se sobreponía con entereza y resignación cristiana, pidiendo que no se utilizase esta muerte como pretexto de bandería política. «Nuestro padre así lo hubiera querido.» La familia, en su resignación, cerrada incluso a los más allegados, rezaba y recordaba también cómo en estas fechas se cumplía el aniversario de la muerte de su madre, fecha coincidente casi con esta otra luctuosísima, en la cual una familia numerosa y bilbaína españolísima queda huérfana por obra de la inconfesable acción de un grupo de desesperados que confían en la razón de la violencia en una etapa abierta a esa paz y comprensión, que desde el dolor más profundo piden los hijos de la víctima: «Ojalá sea ésta la última sangre vertida. Que haya paz y reconcilia, ción, cerno quería mi padre.»

Jueves 23 junio 1977

 

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