Autor: Barbero, David. 
   Ybarra, asesinado de dos disparos en la nuca  :   
 Su cadáver apareció en el lugar indicado en el comunicado del lunes. 
 Informaciones.    23/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

YBARRA, ASESINADO DE DOS DISPAROS EN LA NUCA SU CADÁVER APARECIÓ EN EL LUGAR

INDICADO EN EL COMUNICADO DEL LUNES

BILBAO, 23 (INFORMACIONES, por David Barbero).

POCO antes de las siete de la tarde de ayer apareció el cadáver de don Javier de Ybarra, que fue secuestrado el 20 de mayo pasado por un comando de E.T.A. El cadáver fue hallado cerca del alto de Barazar, según se había indicado en un comunicado hecho público por la organización E.T.A. el pasado lunes, y que posteriormente fue considerado como falso, sin que en aquella fecha fuera encontrado el cadáver.

Según los datos proporcionados por la Policía que llevó a cabo el hallazgo, los hechos sucedieron de la siguiente manera. Hacia las doce del mediodía de ayer, el jefe de Correos de San Sebastián Hamo a la Comisaría de Policía de esta capital, informando que se habían encontrado en un buzón público de la misma unos papeles que resultaban aparentemente extraños, El comisario-jefe se encontraba despachando con el gobernador civil, pero inmediatamente envió a recoger tales papeles, que eran dos folios, sin que estuvieran metidos en ningún sobre. El texto hacia alusión al señor De Ybarra y se insistía en que su cadáver se hallaba en el puerto de Barazar, según se había indicado en el comunicado del lunes. Incluso podía leerse en estos folios que «como prueba de que lo que decimos es verdad, les enviamos un texto manuscrito de Javier de Ybarra». Ante esta confirmación, y ya que en el folio aparecía un nuevo gráfico, inmediatamente se comenzó a realizar nuevas investigaciones encaminadas al descubrimiento del cadáver. Lo primero que se hizo fue analizar tanto este nuevo plano como la carta manuscrita del señor De Ybarra, que iba dirigida a la señorita Mercedes Barrena, Tribunal de Menores, Campo Volantín, 19, Bilbao. Como se recordará, la primera carta del secuestrado a su familia también fue enviada a la misma persona. De modo inmediato se comenzó una nueva batida por los alrededores del puerto de Barazar, con el fin de investigar si efectivamente el cuerpo del señor De Ybarra se encontraba allí. La batida se realizó por grupos de policías, ayudados por pastores y leñadores de la zona. Hacia las siete menos cuarto, uno de los grupos encontró el cadáver, cubierto con un. plástico gris oscuro, que dejaba al descubierto solamente la punta del pie izquierdo, Al retirar el plástico comenzó a manar sangre. El cuerpo se encontraba en posición horizontal, con el rostro hacia arriba. Presentaba barba de dos semanas, aproximadamente.

Vestía un traje de color gris oscuro, camisa blanca y zapatos negros. Llevaba cubierta la cabeza con un paño rojo, que le tapaba parte de la cara. A su lado se encontraban los dos libros que llevó de su casa al ser secuestrado v su gabardina, enrollada. "

El cadáver de don Javier de Ybarra fue encontrado a unos 40 metros de la cuneta en el lado izquierdo de la pista forestal, que se había indicado en el plano entregado con el comunicado del pasado lunes.

Al examinar el cuerpo se han podido apreciar dos impactos de bala en la nuca, uno de ellos con orificio de entrada por la nuca y salida por la sien derecha, y el otro, con orificio de entrada por la sien izquierda y sin orificio de salida. El plástico que cubría el cadáver se encontraba sujeto con ramas a ambos lados.

Asimismo existe el testimonio de uno de los leñadores que ayudó a la Policía a encontrar el cadáver.

Según la versión de este leñador, apodado «el Navarro», él tomó en la tarde de ayer el plano recibido el lunes en Radio Popular de Bilbao y se puso inmediatamente a andar. Siguiendo las instrucciones del mapa, llegó, en unión de los policías que le acompañaban, a un almacén con tejado de uralita blanca.

Continuaron caminando por la pista de barro, y unos metros antes de llegar a un refugio particular tomaron la pista forestal. Desde allí, en lugar de recorrer los 300 metros que erróneamente señalaba el mapa, «el Navarro» se dirigió en dirección recta hasta caminar unos 600 metros; una vea allí se dirigió hacia una explanada cercana, y entre los heléchos apareció el cadáver. Según el testimonio de este señador, el plano del lunes era bastante exacto y no había posibilidad de pérdida. Aseguró que el lunes no le pidieron los policías que les llevará, y si lo hubieran hecho es muy probable que hubieran encontrado el cadáver, aunque todavía existen muchas dudas sobre si en esa fecha el cadáver había sido colocado ya allí o si ha sido puesto posteriormente en la tarde del martes o el mismo miércoles.

LLEGA LA FAMILIA

Las únicas personas a las que las fuerzas de ja Policía autorizaron a acercarse hasta el lugar donde estaba el cadáver fueron los familiares del mismo. Su hijo Enrique y su sobrino Emilio de Ybarra fueron los primeros en llegar. Asimismo, hacia las diez menos cuarto, llegó el juez de instrucción de la localidad de Durango y alcalde de esa misma ciudad, quien posteriormente ordenó el levantamiento oficial del cuerpo.

Don Enrique de Ybarra, al llegar a la carretera general, después de haber examinado el cuerpo de su padre, se dirigió a los informadores, y visiblemente emocionado, dijo: «Mi padre ha aparecido muerto. Tenía el libro de misa y el rosario en una mano. Su cara tenía una expresión de profunda serenidad.» Y posteriormente leyó mía nota de la familia que tenía escrita en una hoja de bloc cuadriculada, en la que se decía: «Ante la dolorosa muerte de nuestro padre, queremos dar testimonio de la fe viva que mantuvo a lo largo de toda su vida, de su ejemplo de hombre honesto y trabajador, y espero que su muerte sirva para que de una vez por todas termine la violencia en todas sus formas. El espíritu de su fe nos mantiene viva la imagen de nuestro padre, un hombre que hizo tanto por Euskalerria y por España.»

Por su parte, el juez de Durango leyó una nota que había elaborado el médico forense, en la que se explicaba la causa de la muerte de don Javier de Ybarra y se describían las heridas que tenía el cadáver en la cabeza, y aseguraba que la muerte se produjo instantáneamente, y que el momento del fallecimiento se podía establecer unos tres días antes, aproximadamente. Asimismo, cuando los familiares que se habían desplazado hasta Barazar llega . ron a la residencia de la familia Ybarra, llamada «Los Nardos» y situada en la localidad vizcaína, de Neguri, se produjeron nuevas escenas de dolor entre los familiares. Una de las hijas de don Javier de Ybarra dijo a los informadores allí presentes: «Lo que no queremos es que se haga de esto un acto político. Pasado mañana es el aniversario de nuestra madre. Tengo miedo de que la muerte de mi padre sea utilizada. Nuestro padre don Javier ybarra y berge ha sido siempre muy español, lo que queremos es que los actos religiosos, como hubiera querido él, se hagan sin politizarlos, sin banderas de ningún tipo.» Finalmente, se aseguró que los funerales, actos religiosos y entierro tendrán lugar a las seis de la tarde de hoy.

CRONOLOGÍA

El 30 de mayo, a las ocho de la mañana, dos comandos formados por cuatro hombres y una mujer secuestraron al señor De Ybarra y Bergré en su residencia «Los Nardos», en Neguri, Vizcaya.

El día 23 se supo que los secuestradores pedían 1.000 millones de pesetas por la liberación del industrial.

El 31 del mismo mes, el señor De Ybarra mandó una carta a su familia, con matasellos de Bilbao,

El 4 de junio, ante la falta de acuerdo de las negociaciones entre E.T. A. y un miembro de la familia De Ybarra, los secuestradores bajan el precio del rescate a 500 millones de pesetas y fijan de fecha tope las doce de la noche.

Durante los últimos días creció la tensión en torno al secuestro, mientras E.T.A. prorrogaba la ejecución para las cero horas del 15 de junio. La amenaza, de ejecución sufrió un nuevo aplazamiento hasta las quince horas del sábado.

El día 20, un comunicado de E. T. A. a Radio Popular de Bilbao anunciaba que Javier de Ybarra había sido ejecutado el 18, y que su cadáver se encontraba en el alto de Barazar, en el lugar señalado en un plano. La Policía inició la búsqueda, que resultó infructuosa. Ese mismo día, una llamada telefónica a la familia y a «El Correo Español-El Pueblo Vasco» desmentía el primer comunicado. La familia siguió negociando su liberación hasta la confirmación ayer de su muerte. El primer comunicado a Radio Popular decía la verdad.

BIOGRAFÍA

Don Javier de Ybarra y Bergé nació en Bilbao el 2 de julio de 1913. Su padre, don Javier María de Ybarra, fue diputado a Cortes y presidente del Tribunal de Menores de Bilbao, el primer Tribunal de este género creado en España. Cursó estudios superiores de Derecho en las Universidades de Deusto y Salamanca.

Durante la guerra civil fue herido en la batalla del Ebro, obteniendo el grado de comandante de Infantería en el Cuerpo de Mutilados de Guerra. Presidente del diario madrileño INFORMACIONES, al finalizar la guerra, fue designado consejero - delegado de «El Correo Español-El Pueblo Vasco», periódico de Bilbao, del que fue presidente; consejero - delegado de «El Diario Vasco», de San Sebastian, y vocal de la Junta Nacional de Prensa Católica.

También ha ocupado el cargo de alcalde de Bilbao. Era consejero del Banco de Vizcaya y de Iberduero, y presidente de la Sociedad Española de Construcciones Babcock y Wilcox, S. A.; sucesor de su padre como presidente de la Comisión Directiva de ios Tribunales de Menores en el Con. sejo Superior de Protección de Menores, ex presidente efectivo y jefe de los servicios de este organismo; presidente del Tribunal Tutelar de Menores de Bilbao y vicepresidente de 1» Asociación Internacional de Magistrados de la Juventud, con sede en Bruselas. Como académico correspondiente de la Real de la Historia era presidente de la Comisión de Monumentos de Vizcaya. Ha publicado diversas obras, destacando las dedicadas a las Muestras Artísticas y Monumentos de Vizcaya. También destacan sus catalogaciones e inventarios, entre las que cabe mencionar la obra titulada «Catálogo de Monumentos de Vizcaya».

Estaba casado con doña María Teresa de Ybarra y Villabaso, y tenía 11 hijos.

I/a vinculación al mundo da las finanzas de don Javier de Ybarra y Bergé no le impidió dedicar el mejor tiempo de su vida a proseguir la tare» que inició su padre, fundador de los Tribunales de Menores de España. Se ha dedicado con absoluta entrega y generoso desprendimiento a la juventud desadaptada, desdeñando incluso una brillante carrera política. La mayor parte de las horas de su tiempo las ha dedicado a la resolución del problema grave, hoy gravísimo, de la delincuencia juvenil. Durante su mandato como presidente del Consejo visitó personalmente todas las instituciones educadoras de la Obra Tutelar de Menores, organizó para ellos cursillos de formación, asambleas regionales, jornadas de estudio y levantó más de 30 centros de educación y reeducación. Su gran labor en España está renocida en numerosos países, donde ha sido enaltecida la entrega a la solución de los problemas juveniles, tema que ha ocupado toda su vida.

23 de junio de 1977

 

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