Las últimas palabras de Ybarra fueron para perdonar a sus secuestradores     
 
 Ya.    23/06/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

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Las últimos palabras de Ybarra fueron poro perdonar o sus secuestradores

"Que sea la última víctima de la violencia y la locura"

Editorial de "El Correo Español-EI Pueblo Vasco" suscrito por toda la prensa vasca y Navarra

El diario "El Correo Español-El Pueblo Vasco", de Bilbao, putitea hoy el siguiente editorial, que ha sido suscrito por toda lo prensa vasca y navarra.

"Jamás pudimos creer que esta página de nuestro periódico tuviera que abrirse con la increíble noticia del asesinato de don Javier de Ybarra y Bergué. Jamás pudimos creer que cuando un país se abre con tanta esperanza a la tolerancia, al respeto mutuo y a la libertad, este periódico tuviera que ofrecer a los lectores la trágica noticia de la muerte de su presidente: un vasco ejemplar. Nunca jamás, pese a la creciente angustia de los últimos días que hemos compartido con zozobras y con obligados silencios, podíamos creer que la respuesta al general clamor nacido de todo el pueblo vasco, de toda España y de señaladas personalidades y organismos de rango internacional fuera el asesinato de uno de los hombres más buenos, más nobles y más rectos que hemos conocido.

Ayer mismo, angustiado por la suerte de don Javier, Mr. P. Fedeau, presidente de los Tribunales de Menores de Francia, definía a Ybarra (presidente de 1» Asociación Internacional de Magistrados de la Juventud) con estas palabras: "Es un hombre bondadoso e impecable; un santo varón."

El hombre bondadoso e impecable, cuyas fuerzas y cuyo corazón estuvieron siempre abiertos a todos, ha sido fríamente asesinado.

Bendito sea el Señor si ha querido, en sus designios providentes, que sea don Javier de Ybarra la última víctima de la violencia y de la locura.

Sabemos por sus cartas que ha muerto perdonando y ofreciendo su vida por la paz de su patria y la felicidad de su pueblo, al que amaba entrañablemente y al que sirvió siempre con sil mejor y más eficaz esfuerzo.

Porque le conocíamos bien, sabemos también que don Javier de Ybarra, en los trances amargos, lo dejaba todo en las manos de Dios. El le habrá acogido en la paz que reserva a los justos y a loe elegidos.

Anonadados peí la noticia de su muerte, pero confortados por la nobleza y serenidad de sus últimas palabras, palabras de perdón para sus secuestradores, nos atrevemos a señalar lo que don Javier de Ybarra, aun a costa del sacrificio de su vida, quiso siempre para España y para el pueblo vasco, que era el suyo: "Paz, paz a toda costa. Que los hombres no sean fieras para los hombres, sino hermanos unidos firmemente en el amor a Dios."

Transido» por el dolor, hacemos un llamamiento a todos los hombrea de buena voluntad: que la muerte de don Javier de Ybarra nos una a todos en el dolor, pero también en la concordia y en la voluntad de lograr una patria justa, en la que nadie, absolutamente nadie, pueda sufrir y morir como ha sufrido y muerta nuestro querido don Javier."

 

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