La "Marcha de la Libertad de Euzkadi", prohibida en territorio francés     
 
 ABC.    13/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA «MARCHA DE LA LIBERTAD DE EUZKADI», PROHIBIDA EN TERRITORIO FRANCÉS

San Sebastián, 12. (Europa Press.) La columna «A» de ia «Marcha de la Libertad» ha partido esta mañana hacia Fuenterrabía. Esta colanilla salió el domingo de Zarauz, y dedicó todo el día de ayer a San Sebastián, en una jornada de descanso. Formaban esta marcha unas 200 personas, y hasta el límite del municipio de San Sebastián fue acompañada por la Policía Municipal, sin que en ningún momento se produjeran Incidentes.

En cuanto a la posible entrada de esta columna «A» por el País Vasco francés, el paso ha sido prohibido por una orden del prefecto de los Pirineos Atlánticos. La prohibición afecta a toda clase de manifestaciones en la vía pública que estaban previstas por grupos autonomistas vasco-españoles, y cuya extensión comprende entre el día 13 del mes actual y el 30 de agosto.

El prefecto de los Pirineos Atlánticos se ha mostrado muy enérgico en su documento, cursando órdenes rigurosas a todas la» fuerzas que hacen su servicio en la frontera del Bidasoa.

Abandona San Sebastián por temor a posibles represalias

Se ha visto obligada a abandonar la ciudad de San Sebastián la persona que, el pasado domingo, provocó las iras de loa participantes en la «Marcha de la Libertad de Euzkadi», al colgar en su balcón la bandera roja y gualda del Estado español, según manifiesta a A B C el propio protagonista —más bien victima— del Incidente, que no responde al nombre de «Carlos Ibarruri» (al contrario de lo que publicábamos ayer, martes, en «España entera», pág. 19).

Esta persona es un joven de veintiún años (se declara donostiarra y al mismo tiempo español) con apellido también genuinamente vasco, que no se considera hostil a la «ikurriña». El nos manifiesta que, para evitar posibles represalias, ha tenido que salir de la capital guipuzcoana por algún tiempo.

Según la versión personal de este joven, unos exaltados, al ver la bandera bicolor en el balcón de su casa, intentaron penetrar en el portal, psro no lo consiguieron debido a la resistencia de la puerta.

Ante la situación creada, nuestro Informador —a quien acompañaban en aquel momento algunos amigos— se puso en contacto telefónico con la Policía gubernativa, que no llegó a intervenir. Por último, bajo la protección de una escolta de la Policía Municipal, pudo alcanzar la estación de Renfe, desde donde abandonó la ciudad. Hasta entonces, el joven había oído insultos y amenazas en eusquera y castellano.

Asegura asimismo este muchacho que alguno de sus vecinos se reveló partidario de facilitar el paso de los «marchistas» al Interior de la casa. Y manifiesta su sorpresa por el hecho de que ocurriera todo con ocasión de una titulada «Marcha de. la Libertad*.

 

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