Marcha de la Libertad y respeto de las libertades  :   
 El clima creado en las provincias vascongadas con ocasión de la llamada "Marcha de la Libertad" ha suscitado numerosas cartas al director. De algunas de ellas entresacamos los siguientes parrafos.. 
 ABC.    21/07/1977.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS, PUNTUALIZACIONES, COMENTARIOS.

MARCHA DE LA LIBERTAD Y RESPETO DE LAS LIBERTADES

El clima creado en los provincias vascongadas con ocasión de la llamada "Marcha de la Libertad" ha suscitado numerosas cartas al director. De algimas de ellas entresacamos los siguientes párrafos:

«Acabo de leer en un prestigioso periódico la -noticia de que un joven de San Sebastián, vasco de nacimiento y de raza, ha tenido que abandonar su domicilio amenazado por haber colgado la bandera de España en un balcón de su casa en la Bella Easo.

Por lo visto, el joven respeta a la «ikurriña», que a mí, navarro de siempre, no me dice nada, pero es perseguido por gentes de la «Marcha de la Libertad».

Ahora yo me pregunto: ¿Qué libertad es la que ofrecen los miembros de esa marcha? ¿Qué locura nos na entrado a los españoles que no respetamos a nuestra bandera, la de todos?»—Miguel Mendive Ascunce.

«Marcha de la libertad para unos, derechos individuales para el que me apetezca. Es un concepto conocido. Pero lo que verdaderamente asombra es ver cómo la acción de los representantes elegidos democráticamente a través de ´os cauces parlamentarios pretende ser suplantada por la "Institución calle", por grupos minoritarios y exigentes.»—Manuel Alvarez Arteaga.

«¿Cómo es posible que después de unas elecciones libres la gran mayoría vasca que optó por unos representantes que no .secundan a las minorías organizadas de esta marcha puedan callarse ante el hecho que leo en su periódico de violencia sobre un joven vasco? ¿Qué "clase de libertad es esa que pretenden las minorías, que niegan un derecho individual de ese joven como es vivir donde le apetezca?»—Antonio Solís Alvarez.

«El Gobierno galo ha prohibido la "Marcha vasca de la Libertad" en su tramo vasco-francés. Cuando tanto se habla y se escribe de homologación democrática con Europa, no estaría de más apuntar otras «homologaciones» que por esos mismos europeos se practican, y entre ellas destacar la debida autoridad y respeto al orden público, sin los cuales la democracia y la libertad de todos (no sólo la de unos pocos violentos o antojadizos) serían puras entelequias, como la vida sin oxígeno.»— Luis Alfonso Maldonado.

«Como español y como vasco, no puedo sino preguntarme qué clase de libertad y de marcha es esa que desconoce la libertad de los demás, que se manifiesta con tal violencia, que obliga a un ciudadano al abandono de su domicilio y que carece del apoyo de los partidos políticos que cuentan con el consenso mayoritario del pueblo euskaldún. Las respuestas, sin duda, pueden ser muchas, pero en todas salen mal paradas la libertad y la democracia que Irónicamente enarbolan los marchistas y, en consecuencia, el pueblo no los apoya.»— Ignacio M.a Aguirre Artola.

«En vista de la información aparecida en la Prensa nacional en torno a la marcha de la libertad de Euzkadi, le agradecería publicara esta carta, como llamada a la moderación, resaltando el hecho de que la mayoría de los vascos estamos en contra de esas minorías ideológicamente violentas que, aprovechando la actual tolerancia por parte de las autoridades, protagonizan hechos tales como represalias contra un joven que colocó en el balcón de su casa la bandera roja y gualda. Y, paradójicamente, la marcha se llama de la libertad. Valiente libertad es la que niega el principio elemental del derecho individual de la persona a colocar en el balcón de su casa la bandera que quiera.»—Ignacio Izkue Salaberi.

«La "Marcha de la Libertad" se ha transformado en la de la provocación y la falta de respeto a los demás. ¿No sería que la "Marcha de la libertad de Euzcadi´ era realmente la "Marcha de la antilibertad"? ¿Qué apoyo les prestarán sus paisanos, al paso por sus pueblos y caseríos, si ni a ellos mismos respetan?».—Juan Torres de Miguel.

«De todos los males por los que ha podido pasar el pueblo vasco, al igual que otros pueblos españoles, no es culpable la enseña bicolor. Ella está muy por encima de toda deficiencia humana. Ella es la que cubre con sus pliegues a toda la población española, con su idiosincrasia, étnia, folklores, costumbres, Idiomas, etc., etc. Entonces, ¿a qué tanta ruindad ante la presencia de una bandera bicolor? No debe ser autonomía lo que en el fondo se solicita, sino un separatismo a ultranza y desnaturalizado que corte de raíz con todos los lazos que unen al pueblo español, si no ¿a qué tanta iracundia y exacerbamiento?».—Jorge Fenoll Bertomeu.

«La cacareada "Marcha de la Libertad" por sí sola se ha descalificado. Se busca la violencia y el enfrentamiento. No se respeta a los demás. No nos valen esos vascos que amparándose en el atractivo de una palabra: "Libertad», quieren imponer sus razones sin respetar las de los demás.

Estoy convencido de que la gran mayoría de vascos, los que aceptan el juego democrático y sus resultados, repudian, como yo, a pesar de estar tan lejos físicamente, el triste y preocupante espectáculo que hemos "presenciado" gracias a los "caminantes de SU libertad. ¡Qué poco camino van a hacer en su andadura!»—Carlos Luis Rodríguez Cabrera.

«Bien claro ha quedado que lo que quieren los organizadores y participantes en esa Marcha es crear un estado de ánimo y una situación que genere de nuevo esa violencia a la que ya nos están acostumbrando esos pocos vascos que no quieren ni a sus tierras ni, por supuesto, a España.

El interés y hasta atractivo con el que se podía contemplar la Marcha de la Libertad" ha desaparecido. No nos engañemos. Ese puñado de vascos, afortunadamente los menos, caminan por una libertad que sólo la quieren y conocen ellos. Es libertad con minúscula. No nos gusta porque creemos que se ha transformado en libertinaje.»—Juan Soriano Caldos.

«Esto no es la democracia por la que tanto se ha luchado ni es la libertad en cuya consecución tanto se ha distinguido el pueblo vasco. Esto no puede ser debido más que a unos grupos minoritarios extremistas cuya finalidad no es, desde luego, libertad, sino todo lo contrario. Además, ¿qué justificación podrían dar a su actitud ante la bandera española? He sido siempre partidario de las autonomías regionales, de la "ikurriña", como aquí en Cataluña, de su "senyera", pero creo que, ante todo y sobre todo, está España y su bandera.»—Ignacio Pérez Echevarría.

«Las autoridades francesas, cuyo tratamiento a la problemática vasca tantas veces se ha puesto como ejemplo por su moderación y su dejar hacer, prohiben ahora de forma tajante que la ai archa penetre en territorio francés. ¿Cómo debemos explicarnos esto? ¿No habrá consecuencias lógicas a deducir de ese hecho?

Finalmente, ¿a qué viene este intento de convertir la calle en escenarlo de una exigencia política? ¿No será que es minoritaria dicha exigencia? Porque en caso contrallo, no se rechazaría la instrumentalización del juego democrático obtenida por el pueblo vasco en las urnas? ¿O sí?— Javier Aranguren Cía.

«Yo querría preguntar a esos «marchantes» cuál es la libertad que pregonan. ¿No estarán buscando cualquier motivo para volver a poner "patas arriba" al País Vasco? ¿Se puede pregonar la libertad y ejercitar la violencia? Creo que ya a pocos vascos podrán seguir engañando. Os habéis equivocado.»—Clara Marrero Muñoz.

 

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