Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 Los etarras deportados a D16. 
 Estamos dando al Gobierno un problema y una solución     
 
 Diario 16.    27/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Los etarras deportados a D16

Estamos dando al Gobierno un problema y una solución

Juan Manuel Idoyaga

BILBAO, 27 (Corresponsal D16),—No estamos en ninguna situación de clandestinidad; nos movemos libremente por la calle, manifestaron ayer a D16 Mario Onaindía, Javier Izko y Eduardo Uñarte, tres de los diez etarras deportados que volvieron ilegalmente a España la pasada semana.

"No hornos mantenido ningún contacto con el Gobierno ni con representante alguno del Estado español en Euskadi. Por otra paite, sería imposible que ningún intermediario nuestro se haya puesto ea contacto con el Gobierno."

Los extrañados afirman que su situación es natural en las circunstancias actuales. "Nos movemos bastante libremente por la calle, tratando de imponer nuestra presencia como un hecho nomal, de acuerdo con la política que está siguiendo el pueblo vasco de imponer los hechos consumados: así se ha conseguido la implantación de la "ikurriña" y la libertad de los presos. Iremos poco a poco consiguiendo que se acepte legalmente nuestra presencia en Euskadi´´ —señaló Onaindía,

Sin embargo, según Eduardo Uñarte, seguirán utilizando el factor sorpresa para sus apariciones públicas.

Homenaje a Pertur

"Reiteramos nuestro llamamiento a que el pueblo acuda al homenaje a Pertur que se celebrará el día 29 en Anoeta. Aunque rio garantizamos que vaya a estar presentes por ese mismo factor sorpresa. De todas formas, queremos dejar constancia de que no queremos mantenernos en la destinidad y que nos dejaremos ver a menudo."

Respecto a las declaraciones de Martín Villa en el sentido de que la solución de este caso es* policial y que la Policía les detendrá para ponerles a disposición del juez.

"Ese es un problema de la Policía y del; Gobierno", respondieron. "Nosotros, aunque intentaremos evitar que nos detengan por ahora, no nos esconderemos. Lo que no puede nacer ya el Gobierno es encerrarnos para los doce años de condena que nos quedaba" —aclara Izko. "Lo mas que pueden hacernos es aplicarnos una pena de uno a seis meses por quebrantamiento de condena. Tampoco creemos que nos vuelvan a extrañar porque el Gobierno sabe que volveríamos. Esto sólo llegaría a crear una situación ridicula en Europa que suponemos tratará de evitar, intentando dar una solución definitiva al problema en un plazo ´e días."

La historia de Santiago Carrillo fue un precedente aunque los vascos encuentran alguna diferencia: "Hay cierta semejanza en el caso de Carrillo y el nuestro, debido, sobre todo a la forma de actuar del Gobierno Suárez. Actúa siempre con muchos titubeos y hay que imponer los hechos para que se legalice la situación. Carrillo utilizó este método porque lo consideró el más idóneo. Nosotros hemos actuado también de una forma semejante. Ocurre además que nosotros creamos el problema, pero también ofrecemos la solusión al que el Gobierno se ha creado a sí mismo con nuestra presencia en Europa."

Después, el tema del proceso de Burgos, donde fueron protagonistas principales los tres, safe de nuevo en la conversación. Los procesados hicieron un documento que pasaron al Comité Central y que se llamó la "carta de Burgos".

"Tardamos un mes en elaborar la carta. Era un trabajo incompleto que pretendía criticar algunas corrientes surgidas en la organización. Principalmente la actitud del grupo encabezado por Aundixe (Etxabe). Era una crítica a ciertas tendencias chauvinistas y militaristas que entonces tenían cierta influencia en la organización. Pero también queríamos criticar a las corrientes obreristas que luego evolucionarían hasta convertirse en ETA (VI), una organización trotekysta."

Para Onaindía, "lo importante del Juicio de Burgos no fue él Juicio en si, sino lo que suposo de movilización popular en Euskadi y en Europa. Aunque estas movilizaciones no alcanzaron el suficiente grado de autoorganización y luego se disiparen cuando acabó el juicto. Esto creó una serie de problemas ideológicos en ETA. Estos problemas no se han resuelto durante mucho tiempo. Nosotros hicimos en Cáceres un trabajo de critica a la corriente trotskysta durante el año setenta y uno y entonces nos dimos cuenta de que nos hacíamos una idea bastante falsa de la organización, que había cambiado durante el tiempo en que estuvimos en Cáceres".

La entrevista finalizó con el teñid de los presos comunes.

"Desde luego, la situación de los presos comunes después de la guerra civil ha sido angustiosa, miserable. No existe reeducación en la cárcel y el dinero que sacan con su trabajo carcelario es justo para comprar un destornillador y desvalijar un coche."

"El Gobierno tiene también que decidir sobre ésto. No es cuestión de palabras sobre futuras reformas penales. El primer paso sería darle una solución inmediata en la calle, poniéndolos en libertad", concluyó Izko.

 

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