Autor: Sierra, Ramón. 
   Lo que han logrado los nacionalistas vascos     
 
 ABC.    30/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LO QUE HAN LOGRADO LOS NACIONALISTAS VASCOS

LOS nacionalistas vascos han logrado —merced a sus méritos... y a los deméritos de los demás— varias de sus aspiraciones más soñadas.

En primer lugar, que su tesis «el pueblo vasco es una nación» —con todas sus naturales y trascendentales consecuencias— haya sido aceptada, oficialmente, porque, en otro caso, el ministro de Relaciones Regionales no hubiese dicho: «El Gobierno quiene tener contacto cercano con las regiones, nacionalidades y grupos políticos que existen en ellas...», y aunque no ha precisado cuáles son esas nacionalidades, ¿duda alguien de que, por lo menos, se refería a los vascos y a los catalanes?

En segundo lugar, han conseguido que, en casi todos los medios de comunicación se emplee la denominación «Euskadi» para designar al pueblo vasco, como si esta denominación fuese tradicional o aceptada por todos los vascos, cuando es bien sabido, o debiera serlo, que «Euskadi» es una invención de un partido, el nacionalista vasco, que así se propuso indentificar a la nación vasca, y al «Estado» vasco, que, de acuerdo con sus principios fundacionales, debe regir los destinos de la «Euskadi» del Norte, Laburdi, Zuberea y Benabarre, tierras francesas, y de Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya a este lado del Pirineo. Se dirá que esta denominación es aprobada por la mayoría de los vascos, pero, por este camino, podemos llegar a tener varios Estados, autonómicos, federadas o confederados, que no es lo mismo, y varias Patrias.

Tampoco es justo comparar el término «Euskadi» con los de Cataluña, Valencia, Castilla..., que son denominaciones aceptadas por todos los catalanes, valencianos, castellanos... tradicionalmente.

En tercer lugar, se considera como un hecho la unidad política de todos los vascos —algo nuevo en su historia— como si no hubiese discrepancias, especialmente en Navarra, sobre este tema. Lo que no quiere decir que esa unidad no pueda llegar, paso a paso, si las tres provincias vascongadas y Navarra creen que va a ser beneficiosa para el pueblo vasco y no va a disolver otra comunidad, la española, que no se fraguó al socaire de unas elecciones o de estados de ánimo prefabricados, con propagandas masivas, enloquecedoras, que no pueden garantizar una sólida estabilidad política.

Será ya muy difícil contener estos desbordamientos. Lo único que pedimos es que no se entregue gratuitamente el castillo de la Unidad española, dejando pasar por su puente levadizo, de contrabando, los concentos, las denominaciones y las banderas de un partido, como si fuesen aceptados por todos los vascos, muchos ni renunciamos a tener una sola Patria, España, y un solo Estado soberano, el español, y a nadie le permitimos que dude de nuestro deseo de que se reconozcan, dentro de ese marco, nuestras peculiaridades y derechos tradicionales en todos los campos: el político, el económico, el social y el cultural, acomodándolos a los tiempos en que vivimos.—Ramón SIERRA.

 

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