Autor: Ayala, Alberto. 
 Ante la llegada de la Marcha de la Libertad de Euskadi. 
 Inquietud en Pamplona     
 
 Pueblo.    27/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Ante la llegada de la Marcha de la Libertad de Euskadi

INQUIETUD EN PAMPLONA

PAMPLONA, 27. (PUEBLO, por Alberto AYA LA.)

Aumenta la tensión en Pamplona ante la inminente llegada a nuestra ciudad de la Marcha de la Libertad de Euskadi, tensión que se ha visto incrementada en las últimas horas por el encierre de veintitrés personas en la Casa Consistorial. El encierro se produjo a media tarde del jueves. Veintitrés personas, de las que veinte pertenecían a las cuatro columnas de la marcha y tres venían ¡ en representación de los encerrados en la iglesia de San Vicente, de Vitoria, se encerraron en la sala de recepciones del Ayuntamiento dé Pamplona, en solicitud de libertad para los «etarras» «Apala» y Larena, manteniendo una postura de huelga de hambre indefinida.

En la mañana de ayer, el Gobierno Civil de Navarra hacía llegar a los medios informativos una nota, en la que se daba de plazo hasta las tres de la tarde, pare que las 23 personas abandonaran el Ayuntamiento, amenazando, en caso contrario, con desviar el final de la Marcha de la Libertad hasta Ororbia, localidad situada a siete kilómetros de la capital navarra y lugar´ en el que en un principio pretendía el gobernador civil, señor Ignacio Llano, que concluyera la marcha Sin embargo, y tras arduas negociaciones, los organizadores consiguieron que ésta penetre en la capital navarra, si no en el lugar denominado «Vuelta del Castillo», amplia zona verde, en que la organización pretendía celebrar los actos finales, sí en la periferia de la ciudad. Puestos en contacto dirigentes de la marcha con los encerrados, y tras mantener diversas negociaciones con el Gobierno Civil, éstos optaron por abandonar hacia las cuatro menos cuarto de la tarde de ayer el ´recinto consistorial no sin antes dar a conocer a cuantos íes esperaban —aproximadamente unas trescientas personas— un comunicado en el que «denunciaron» la aptitud de los Gobiernos español y francés en relación con el caso de Miguel Ángel Apalategui «Apala», a quien según dijeron se le está tratando de desprestigiar considerándole como un vulgar delincuente.

En medió de! parlamento, hicieron acto de presencia seis «jeeps» y tres autobuses de la Policía Armada, que, sin llegar a intervenir, provocaron que más de la mitad de los presentes se dispersaran

Acto seguido, y en una decena de coches particulares, salieron ios encerrados tal y como estipulábala orden del Gobierno Civil a un lugar que nos fue revelado fuera de la capital navarra.

Por otro lado, y en solidaridad con el etarra «Apala», hemos podido saber que son varios los lugares en que-se hallan personas encerradas en huelga de hambre. Según nuestras últimas noticias, hay catorce en las columnas de la marcha, cincuenta en la iglesia de San Vicente, de Vitoria, catorce en el Ayuntamiento de Oyarzun, treinta en Ataun, otros tantos en San Sebastián, asi como varios flamencos, corsos, bretones y musulmanes.

Muchas han sido las reacciones contrarias a la entrada de la marcha en la capital navarra. Así, el grupo político Alianza Foral Navarra, encuadrado en Alianza Popular, ha hecho llegar a todos los medios informativos un comunicado en el que. entre otras cosas, se advierte a los navarros de la amenaza que para Navarra supone la presencia de quienes pretenden malbaratar el patrimonio histórico de los navarros, acabar con su autonomía y oprimir la libertad de los navarros. Ante tales presiones, continúa diciendo el comunicado aliancista. Alianza Foral Navarra hace pública su protesta contra esa llamada Marcha de la Libertad de Euskadi. que en realidad, recalca el escrito, es una marcha contra la libertad de Navarra y contra sus inalineables derechos.

De otra parte, continúa especulándose con la posible presencia de grupos de exaltados de extrema derecha, así como con la aparición de los extrañados, aspectos ambos que dudamos tengan, alguna veracidad dadas las circunstancias actuales.

Asi pues, y si no surge nada nuevo dé aquí a mañana, la Marcha de la Libertad de Euskadi entrará el domingo en Pamplona, en dos grupos de dos columnas cada uno, que sobre la una del mediodía se unirán en un lugar aún sin determinar del extrarradio de Pamplona, dando comienzo inmediatamente un turno de intervenciones de diez minutos de duración cada una de los quince partidos políticos que desde su inicio, allá por el 10 de julio, vienen apoyando la marcha. Acto seguido tendrá lugar una comida de hermandad, a la que seguirán actuaciones folklóricas hasta altas horas de la madrugada. Los últimos datos que para PUEBLO nos ha proporcionado la oficina de Prensa de la marcha hablan de una asistencia calculada en quinientas mil personas, cifra que parece demasiado optimista, habida cuenta que el número de habitantes de Pamplona no supera las doscientas mil personas, lo que supondría triplicar por un día su población. De todos modos, no creemos que el número de asistentes baje de los cien o doscientos mil individuos.

 

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