Autor: Ayala, Alberto. 
 Con la participación de los extrañados. 
 Cerca de 150.000 personas, en el final de la marcha de la libertad  :   
 Por la tarde se produjeron diversos enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios. 
 Pueblo.    29/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Con la participación de los extrañados

EN EL FINAL III LA MARCHA DE LA LIBERTAD

Por la tarde se produjeron diversos enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios

PAMPLONA. (PUEBLO, por nuestro corresponsal, Alberto AYALA.)

Cerca de ciento cincuenta mil personas se dieron ´cita ayer en la localidad navarra de Arazuri, situada a unos diez kilómetros de Pamplona, para participar en los actos finales de la «marcha de la libertad», que desde el pasado día 10 de julio ha recorrido pueblo por pueblo las cuatro provincias.

Sobre la una y media, y rodeados de militantes de EIA, llegaron a la campa trece de los extrañados de ETA, que desde Pamplona habían marchado integrados en la enorme columna —de unos dos a tres kilómetros—, resultado de la fusión en el llamado cruce de Cuatro Vientos, de la capital navarra, de las cuatro columnas que, desde su inicio, componían la «marcha de la libertad»: «Tres de marzo», «Erribera», «Txikia» y «Apala».

Durante toda la mañana no se produjeron enfrentamientos y todo transcurrió pacificamente. Por el contrarío, a la tarde, sobre las cuatro y inedia, y cuando eran parte de los asistentes se encaminaban a Pamplona, hicieron acto de presencia las fuerzas antidisturbios, tatito de la Guardia Civil como de la Policía Armada, varios controduce a la capital navarra, lo que provocó enfrentamientos, y que gran parte de la gente intentara llegar a Pamplona campo a través, tarea también complicada, dado que durante todo el día dos o tres helicópteros de las fuerzas de orden público estuvieron dando vueltas por la campa.

• CONTROLES A LA ENTRADA DE PAMPLONA

Como ya informó PUEBLO, el pasado sábado, era grande la tensión que durante toda la jornada vivió la capital navarra. De un lado, los encerrados en el Ayuntamiento: de otro, tos continuos ´cambios de lugar para la celebración final de la marcha; la supuesta presencia de elementos incontrolados de extrema derecha: la llegada de fuertes contingentes, tanto de Policía Armada, como de Guardia Civil; así como los fuertes controles que en Jas entradas a la capital navarra se establecieron hizo que el ambiente en Pamplona —completamente llena de guipuzcoanos, alaveses y vizcaínos, que habían logrado burlar los controles policiales— fuera tenso, a la vez que se podía respirar una alegría contagiosa, presagio de lo que iba a ser la jornada «del día siguiente.

Por otro lado, y como dato anecdótico, podemos decir que, atendiendo a un llamamiento de diversos sectores navarros, fueron muchos los balcones y ventanas adornados con la bandera española; la de Navarra con la laureada de San Fernando, que Franco le añadiera al concluir la guerra civil, así como escudos con la corona y los símbolos del viejo reino, que durante toda la semana pasada ha venido distribuyendo de modo gratuito la Diputación Foral de Navarra.

• SE UNEN LAS CUATRO COLUMNAS

Hacía frío y poca gente a las nueve de la mañana en el lugar marcado por los organizadores para que las cuatro columnas se unieran. Poco a poco el número se fue haciendo mayor aunque en ningún momento llegarían a las mi8l o dos mil personas, y la gente empezaba a inquietarse por el retraso de la llegada de. las columnas. Fue a las diez en punto cuando aparecieron las tres primeras columnas, concretamente «Txikia», «Erribera» y «Tres de marzo». A pesar de todo, el número tota] de participantes en esos momentos no superaría los cinco mil individuos. Tan sólo faltaba por llegar una de las columnas para emprender camino hasta Arazuri, concretamente la denominada «Apala». Mientras tanto, un helicóptero de la Guardia Civil comenzaba sus reconocimientos entre los gritos de protesta de cuantos componían la marcha en ese momento. A las once menos cuarto hizo su aparición la ultime columna, formada por unas tres mil personas, que levantó los ´aplausos unánimes de cuantos esperaban. Aquí fue cuando surgió uno de los pocos incidentes reseñables de la jornada, a excepción de los enfrentamientos de la tarde. Según lo establecido por los doce partidos organizadores, ninguna bandera ni pancarta de partido podía aparecer hasta no llegar a Arazuri. Sin embargo, una firmada por la Unión de Juventudes Maoístas. de más de cinco metros de largo, hizo acto de presencia. El público reaccionó y comenzó a corear diversas consignas: «La marcha unida, se rige sin partidos» «Comunistas, fuera». «Oportunistas, fuera», etc.. que no hicieron cambiar de actitud a los de UJM; sin embargo, y tras hablar por los altavoces uno de los organizadores de la marcha, ésta fue plegada entre los aplausos del público, que coreaba consignas que durante toda la jornada se irían repitiendo: «Libertad amnistía, estatuto de autonomía», «Navarra es de Euskaldun», «ETA herria zurekin», «Independencia», etcétera

Acto seguido se iniciaba la larga marcha hasta Arazuri, adonde llegarían los primeros sobre las doce del mediodía y en donde esperaban cerca de cuarenta mil personas.

Mientras tanto los trece extrañados de ETA, que al parecer habían pasado la noche en Pamplona como unos componentes más de la marcha, iban en medio de la larga fila de ikurriñas, coreando y cantando consignas y canciones. Por cierto, que hay una anécdota curiosa sobre los extrañados y más concretamente sobre Ezkerra, quien gritó «Gora Navarra» en un momento determinado, para inmediatamente, y entre las risas de quienes en ese momento le rodeaban, rectificar gritando «Gora Naparoa» —viva Navarra en euskera.

* MAS DE CINCUENTA MIL PERSONAS ESPERABAN

Efectivamente, entre cuarenta y cincuenta mil personas aguardaban la llegada de la marcha en la campa de Arazuri. Situada entre dos colinas y rodeada "de tenderetes de los partidos participantes, fue un lugar perfecto a no ser por la lluvia que en diversas ocasiones cayó, lo que provocó que el terreno se embarrara

Comenzó el anunciado turno de intervenciones un grupo de huelguistas de hambre, que desde hace varios días se encuentran en este situación, no tomando otro alimento que agua con azúcar. Su intervención como el resto de las que siguieron, fue en euskera y en castellano. «Agravado el estado de salud de Miguel Ángel Apalategui, y en vista de que los parlamentarios, en quienes el pueblo ha depositado su confianza no hacen nada —dijeron—, nos hemos visto obligados a iniciar una huelga de hambre por nuestro gudari. Por ello nos encerramos en el Ayuntamiento, abandonándolo más tarde por consejo del secretariado de la marcha, que, ante las amenazas de suspensión de estos actos por parte del gobernador civil optó por ceder.» Tras hacer una breve exposición del caso «Apala», continuaron con diversas acusaciones.

A continuación —aproximadamente a las dos menos veinte de la tarde—. y entre los gritos de «ETA herria zurekin» aparecieron en ¡a explanada los trece extrañados de ETA, que, entre una nube de fotógrafos, amigos, compañeros y servicio dé orden, de la marcha lograron abrirse camino hasta el escenario, desde el que Izko en representación de sus compañeros y bajo una pertinaz lluvia, se dirigió al público.

Seguidamente intervino Telesforo Monzón, ex miembro del gobierno vasco, ex militante del PNV, que en esencia dijo lo siguiente: «Sí a la plena reinstauración foral de Navarra, pero sí también a la unión definitiva de Navarra y Euskadi. La historia dice que Navarra ha sido consultada, tres veces sobre este tema y las tres dijo sí a Euskalerria. No queremos otra guerra civil entre los vascos.»

Tanto su intervención como la de Izko fueron largamente ovacionadas, entonándose el «Euzko Gudariak» en repetidas ocasiones y coreándose diversas consignas.

Posteriormente, y ante la insistencia de los medios informativos, mientras hacían uso de la palabra los diversos partidos organizadores, el grupo de extrañados hizo las siguientes declaraciones:

«Hemos llegado por diversos sitios, dada la rigidez de los controles. Incluso, y corno anécdota, podemos decir que uno de nosotros —no quisieron dar el nombre— ha estado veinte minutos detenido en un cuartel de la Guardia Civil y ésta Je ha soltado porque no le ha reconocido, A partir de hoy nos hemos trazado un programa y apareceremos en diversas manifestaciones, fiestas´, etc., para finalmente regresar a nuestros pueblos de origen, en donde llevaremos la «vida normal» de un militante revolucionario.» En cuanto al controvertido tema de Navarra y Euskadi declararon: «Todos tenemos una ideología común Navarra es Euskadi, y hoy hemos venido a nuestra tierra. La polémica la crean quienes hacen una política centralista. La cabeza de Euskadi es Navarra, y eso es indiscutible. Por eso no es aventurado señalar que Navarra es la cuna de Euskadi.» En cuanto al caso «Apale» comentaron: «El Gobierno francés buscará alguna solución jurídica Por otro lado, no creemos que el Gobierno español mantenga sus exigencias.»

Y así concluyó este pequeño diálogo con los extrañados. Mientras tanto continuaban las intervenciones en la campa, que finalizaron «obre las cuatro de la tarde, comenzando la gente a abandonar Arazuri en dirección a Pamplona, en donde estaba previsto celebrar una manifestación sobre las nueve de la noche.

Sin embargo, no pudo ser, ya que la Policía había establecido un fuerte control, que hacía prácticamente imposible el acceso a la capital navarra. Aquí es cuando surgieron ios enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de orden público que con gran despliegue de material antidisturbios hicieron que, la gente se dispersara por los montes.

Sólo dos personas, que se tengan noticias, han sido atendidas de contusiones de pelota de goma en el hospital provincial de Pamplona. Por otra parte, fuentes policiales han informado que no ha habido ninguna detención;

 

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