Autor: Rodríguez, Pedro. 
   La bandeja está grabada     
 
 ABC.    16/08/1981.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

4/ABC _____________________________OPINION____________________________DOMINGO

16-8-81

Jornada de reflexión

Pedro RODRÍGUEZ

«La bandeja está gratiatia»

(Bailan, bailan, «pajaritosa-volar-la-colita-a-remover-chun-chun-chun». Agitan la sangría. Devoran a

Pilar Urbano. Piden el video de «El crimen de Cuenca». Abonos, ya, para el Mundial. Acciones para

cualquier teleprivada. Fotocopias de "El sumario». Entradas para ver «La mujer de el ministro». La lista

del «Gobierno Armada». Acreditaciones para «El Consejo». Les preocupa Pío que sigue de guardagujas

político, metiendo hombres, aparcando ideas. Saben que es, Verano del 83, el verano más feliz de la

democracia, y se preparan para el desembarco de Calvo Sotelo, al regreso del EO. Como le avisaron los

de «La Brunete» a San Martín el 23 de Febrero, «La bandeja está grabada», ya, en Ribadeo. «El elefante

va a llegar». Entonces remueven la sangría y bailan, mientras las caderas de María Casal se agitan suave,

poderosamente, «pajaritos a volar", mientras llega septiembre.)

Pues sí: la bandeja está grabada____________

Ufff. Al fin. Publicarse «El sumario», las conclusiones, y desaparecer la electricidad insoportable de seis

meses, ha sido todo uno. Ufff. En un solo día el Ejército-lnstitución ha recuperado el prestigio, la

credibilidad y el respeto que le quitó Tejero. Resulta que el Ejército no sólo estaba para guerrear y

disparar, sino que, llegado el caso, hace puentes, o pan, o teléfonos, o Justicia. Y la hace seria, pausada,

rigurosamente. Ufff. El Ejército no gobernó el país la noche del 23-24. Efe, claro. Pero ahora ha

reclamado su derecho a juzgarse a sí mismo. «Esto es cosa nuestra, confíen en nosotros.» Han enseñado

los «Trece mil folios», la «Summa bélica» de García Escudero, la mejor película que nunca haya

patrocinado, y el país ha dejado de mirarse, unos a" otros, de reojo. El Ejército español ha funcionado

ahora muchísimo mejor de lo que funcionó el mes de febrero. Admirable, serena, corajudamente. Ha

cumplido su deber con el Estado y con la sociedad. ¿Qué pasa ahora? Se me ocurre que hay que decir

todo esto: 1} Por muy bien que funcionen los,. Tribunales militares, una «rebelión militar», un intento de

«putsch» es una convulsión histórica en cualquier país. No es un cócklel en el «Palas», ni unos juegos

florales, ni un congreso, siquiera, en Mallorca. Hay vencedores y vencidos. Perderán plumas mucha

gente, algunas instituciones. El propio Pesoe no va a salir beneficiado. 2) Un Consejo de Guerra y,

paralelamente, una movida, un seísmo, en el escalafón y en el «staff» como la que se está haciendo, sólo

la puede pilotar un hombre al que el Ejército respete. En este caso se llama Calvo Sotelo. A Suárez le

hubiera gustado hacer «la purga»

«Yo hubiera estado más duro», decía a sus visitantes los primeros días de actuación de Calvo Sotelo. No

deseo herir, pero este Consejo de Guerra y esta «purga» hubieran sido dinamita con el presidente anterior,

al que hubo que «atarle el oso» más de una vez. 3) No hay héroes el 23 de Febrero. «El sumario» ha

acabado con la leyenda y el mito. Este es el enorme daño que puede recibir nuestro Ejército: el penoso

espectáculo de tenientes generales y tenientes coroneles acusándose, careándose, desmintiéndose. «El

sumario» deja pocas dudas si se trataba de un compacto grupo de idealistas salvadores de la patria o de

unas facciones de aspirantes al Poder que acaban chocando de madrugada. Ese no es nuestro Ejército.

Nunca un Ejército habrá tenido tan a huevo, con perdón, el acceso al Poder, como el nuestro, a las siete de

la tarde del 23-F. Y, mayoritariamente, no quiso aprovechar la conspiración ni aquel sueño de un golpista:

el Ejecutivo y el Legislativo, secuestrados. De manera que del Consejo de Guerra hay que salvar la

imagen de la Institución. Este país, bendito sea Dios, está aún muy lejos de un Natusch.

4) Corolario para políticos: desobsesiónense ustedes del Ejército. No jueguen más a seguir cenando con

más Armadas. Profundicen en la Constitución. Durante un año la han tenido encima del piano, corno un

jarrón. Hasta que se dieron cuenta que había un botón que ponía «Moción de censura», qué número. Y

otro que ponía "Cuestión de confianza», que parecía que si se tocaba se acababa el mundo. Y otro, que

decía «Dimisión del presidente en el Poder», que lo usan por ahí adelante cada tres meses y que aquí

parecía el día del juicio final. La de cosas que ustedes, los políticos, pueden hacer sin necesidad de pensar

en el Ejército, con la democracia, como con las jóvenes caderas de María Casal.

Paco tiene la palabra

Maldición, Paco ataca de nuevo. Ordóñez anuncia su pronunciamiento para septiembre, ¡oh!, cielos.

Primero tiene que pronunciar el pregón de las fiestas de Santa Pola; pero luego saldrá al balcón y largará.

¿Y qué va a decir Paco? ¿«Quebec libre»? ¿«Sangre, sudor y lágrimas»? ¿«Rusia es culpable»? ¿«L´Etat

c´est moi»? ¿«La calle es mía»? Los socialdemócratas ¡son peligrosísimos, porque leen. Durante mucho

tiempo, es que no leer libros parecía condición indispensable para poder gobernar este país. Calvo Sotelo

ha sido una excepción subversiva. Ahora, Paca anuncia su desembarco en el «Punto 4» del espectro

sociológico, según el profesor Diez Nicolás es la tierra de promisión de la nueva sociedad española:

liberal, entre 35 y 50 años, profesional, demócrata, europea. Bueno, pues a eso se le llama, por ahí

delante, socialdemocracia y es lo que no se quiso ofrecer ni ocupar al diseñar el mapa electoral de esta

democracia. Está libre el Punto 4. Lo que pasa es que el duque de Suárez le disputa ahora a Paco la «zona

roja» de Ucedé. Los dos se odian cordialmente. El Duque le llamaba, cuando no lo hacía ministro,

«El Calvo». También Tarancón le llamaba «Don Francisco», que son ganas de molestar. Pero el caso es

que en septiembre hay que esperar a ver por dónde sale Paco. Por dónde sale Felipe. Por dónde sale

Leopoldo y por dónde salen «Los dieciséis coroneles», que deciden en el Ejército. En septiembre esto va

a ser, aproximadamente, Hyde Park, todo el mundo largando con los pies un palmo levantados de la

tierra. Una vez que Calvo Sotelo se defina como astro-rey, el sistema coperniaquiano adquirirá fijeza y

todos los planetas cogerán su órbita. Paco acabará echándose al monte, claro. Ferrer Salat lo marca

estrechamente. La Banca lo veta. La Iglesia lo anatematiza. «Es mejor permitir que llegue directamente

un socialista a La Moncloa», dice la derecha.

notre vieille dame. No sé dónde vamos a llegar: desde Azaña no habíamos tenido un presidente que leyera

tanto, ni un ministro que escribiera tan bien. Las «colas» más largas de la democracia, aparte de la del

aceite de colza, las ha organizado él: la de la reforma fiscal y la del divorcio. Paco va a hablar y un

escalofrío recorre la espina bífida de las masas, como cuando Julio Iglesias murmura «Hey»...

El caso del

Diputado silencioso_______

Pues igual que rascavar en el pedigrí de Leidldí y sale Jumpreibogár, a los gallegos nos tocas el árbol

genealógico, y brota et dios Breogán. Por ejemplo: en Ribadeo, los Bustelos han tenido escaño asegurado

desde que el Parlamento es Parlamento. Mismamente «Las Riberas del Eo» cuidó siempre, hasta su

muerte hace unos años, de que en sus cuatro prodigiosas páginas en rotoplana, se acunaran los dioses

políticos de la comarca que habían conseguido «el acta» por Ribadeo. «Las Riberas del Eo» sobre todo,

tuvo una especial predisposición por el enésimo diputado Bustelo, abuelo materno del actual «premier»

español y, sin duda, abuelo del también actual rector de la Universidad Complutense de Madrid. El

repetido diputado Bustelo, gran cabeza política, ostentó durante un cuarto de siglo la representación de su

pueblo ante las Cortes Generales. Sabio y discreto, destacó por su prudencia en la locuacidad. Parece,

incluso, que se tiró veinticinco años sin querer enturbiar, con palabrería vana, la polémica política

parlamentaria. Más hete aquí que llegó un día que el diputado Bustelo decidió, inesperadamente, según

cuenta la colección de «Las Riberas del Eo» pedir la palabra al presidente de la Cámara.

Inmediatamente, el cronista-corresponsal del periódico se dispuso a titular «Primera intervención de

nuestro diputado», lo que, sin duda, resultó una polémica y reflexiva pieza oratoria. Según la hemeroteca,

el diálogo se desarrolló en estos términos, o muy análogos: 1) Presidente de la Cámara, sorprendido y

conmovido: «Tiene la palabra el diputado por Ribadeo.» 2) Silencio expectante de la Cámara; alerta

cuidadosísima de los taquígrafos ante la desusada intervención rie aquel prodigioso aunque escéplico y

lacónico cerebro político. 3) Históricas palabras del diputado por Ribadeo, «quien sereno e

imperturbable», requiere:

—Ujier, caramelos.»

Es que la Política no debe ser consumida con grandes prisas. ´Por ejemplo, un futuro candidato a las

elecciones del 83, aún sin partido, no encuadrado en el espectro, ha ofrecido ya la cartera de Sanidad a un

joven y arrollador talento de la Prensa española. Hasta en eso «La bandeja está grabada».

 

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