Autor: García Partida, Paulino. 
   Ortega y la República, 47 años después     
 
 Diario 16.    01/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Ortega y la República, 47 años después

Paulino García Partida

Secretario general de Acción Republicana Democrática Española (ARDE)

El 15 de noviembre de 1930, con el título "El error Berenguer", publicó Ortega un artículo en el diario "El

Sol", que paradójicamente ha pasado a la historia, no por su título, sino por tu frase final, "delenda est

monarchia".

La historia ha sido consecuente con la categórica clarividencia del insigne filósofo; la Monarquía

Borbónica fue meses más tarde rechazada incruenta y democráticamente por los españoles. Su disolución

como tal institución es reconocida por Alfonso XIII en sus primeras declaraciones tras ser derrocado por

la voluntad popular, publicadas por "ABC" el 5 de mayo de 1931 y firmadas por su director, J. I. Luca de

Tena, "Considero que contra el sufragio del pueblo, no podía defenderse a tiros la Monarquía, como se

reprime un foco de rebelión militar"; para terminar sus declaraciones con una tajante afirmación: "La

Monarquía acabó en España por el sufragio, y si alguna vez vuelve ha de ser, asimismo, por la voluntad

de los ciudadanos". No coló la República termina con la Monarquía Borbónica, ya que el último dictador

es quien la asesta el golpe final, al "instaurar una Monarquía de nuevo cuño", basada en los poderes

fácticos del dictador y en las estructuras totalitarias por él creadas.

Franco impuso al pueblo español un Estada Monárquico, e incluso de forma personal determinó quién

sería su sucesor a título de Rey, ya que el famoso artículo 1.° del nombramiento del actual Monarca como

sucesor del Franquismo puntualiza: "Yo, Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la Gracia

de Dios tengo a bien designaros sucesor mío a título de Rey." El Dictador no pensó que las Dictaduras no

se suceden. El poder de Franco se basó en el triunfo de las armas, en una guerra civil; no tuvo porque

contar con nadie, y así lo hizo, más de un millón de muertos acreditaban su "poder carismático", que

según él mismo justificará ante Dios y la Historia, ya que nunca tuvo a bien hacerlo ante 35 millones de

españoles. Sus directivos continuadores, no podrán nunca manejar este "carismático poder", lo que suscita

una situación tal que pone en vigencia plena si articulo que Ortega escribiera cuarenta y siete años antes.

Según Ortega, el error Berenguer fue creer que a los diez meses del final de otra Dictadura, la opinión

pública estaba resuelta a olvidar la "gran vilta" que fue la Dictadura. El error Suárez es pensar que el .

pueblo español olvida que su anterior destino fue el de ministro secretario general del Movimiento, y que

sus más íntimos colaboradores (Martín Villa, Rosón, etc.) lucieron como él camisas fascistas y trataron de

ir por el Imperio hacia Dios".

"El Régimen sigue solitario, acordonado, como leproso en lazareto", decía Ortega, ¿no podríamos decir lo

mismo en 1977? España sabe que las estructuras son las mismas que han oprimido al pueblo durante

cuarenta años y son los mismos individuos los que siguen disfrutando de sinecuras y canonjías. ¿Por qué

se ha tolerado que mas del 30 por 100 del capital sea sustraído, de España, y además se premie esta

acción delictiva con una devaluación de un 25 por 100 de la peseta? Tras esto, el Gobierno pretende que

las clases más perjudicadas reactiven la economía del país.

Para paliar su error, Ortega aconsejaba lapidariamente el camino a seguir en estos momentos: "Hemos

padecido una incalculable desdicha. La continuidad de la Historia legal se ha quebrado. No existe Estado

Español. Españoles: ¡Reconstruid vuestro Estado! Suárez como sucedáneo de Berenguer, a lo que aspira

es a disimular, cuando más estas hechos, y si llega el caso imponer criterios no mayoritarios.

¿Por qué Suárez actúa en este sentido? En 1962 era recibido Fernando Valera, ministro del Exterior de la

República Española en el exilio, por la Secretaría de Estado de los Estados Unidos, donde clara y

llanamente se le indicó la estrategia a seguir por los americanos en nuestro país: "intrigar dentro del

Régimen para corregir él mismo, y de esta forma poder seguir manteniendo el mismo Régimen". Suárez

está poniendo en práctica esta teoría, tras ser el último titular del Ministerio en el que se agrupaba el

aparato fascista de la Dictadura, se presta y propicia a su aparente eliminación, para inmediatamente

presentar un nuevo rostro político como paladín de la Democracia, sin desalojar a nadie sólo variarán en

lo sucesivo los "collares".

Para mantener esta anómala situación dio paso a le que Bergamín denomina Eurofascísmo, y así se

convocan unos comicios, en los que pueden participar aquellos que sean "buenos chicos" y acepten el

juego de sus "democráticas imposiciones"; éstas llegan a ser tan marcadas, que un voto de una persona en

Soria llega a tener un valor 4142 veces superior al de los ciudadanos de Madrid o Barcelona. No obstante,

a pesar de todas las sutilezas antidemocráticas que se dan en las últimas elecciones, hay un hecho grave,

Suárez es derrotado en las urnas; sólo obtiene una minoría, que no impide que continue en el poder,

pretendiendo incluso que sus "democráticas Cortes" no puedan tan siquiera, ejercer su derecho al voto de

censura sobre su "democrático Gobierno"; como vemos, son Determinaciones muy en la línea del nuevo

Eurofascismo.

 

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