Constitución de la Unión Parlamentaria y partido de UCD  :   
 Adolfo Suárez fue designado presidente. Reticencias en algunos parlamentarios sobre el procedimiento de esta designación. 
 Ya.    29/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

29-VI-77

INFORMACIÓN

CONSTITUCIÓN DE LA UNION Parlamentaría y partido de UCD

Adolfo Suárez fue designado presidente

• Reticencias en algunos parlamentarios sobre el procedimiento de esta designación

Los doce partidos políticos y los doscientos setenta y dos diputados y senadores electos de la coalición

Unión de Centro Democrático acordaron ayer la formación de la Unión Parlamentarla de UCD y la

constitución de un partido político que integrará a la totalidad de las tuerzas políticas representadas en

dicha coalición electoral. El acto tuvo lugar en Madrid bajo la presidencia de Adolfo Suárez, diputado

electo por Madrid de UCD.

Según el comunicado hecho público, los parlamentarios de UCD suscribieron dichos compromisos para la

defensa de un sistema de democracia parlamentaria, de la Institución monárquica constitucional, de la

unidad del Estado con reconocimiento de estatutos de autonomía para todas las regiones españolas que lo

soliciten, y la promoción de un sistema de economía libre y socialmente avanzado. "Conscientes" de su

responsabilidad ante el electorado—sigile diciendo la nota—, partidos, diputado» y senadores de UCD

han afirmado su convicción de que solamente la servirán con eficacia constituyendo inmediatamente un

partido político que asuma la voluntad de cambio y la confianza depositada en la UCD por más de seis

millones de votos."

En el mismo acto se hizo por unanimidad la designación de Adolfo Suárez como presidente del partido a

constituir y se le encomendó la formación, de acuerdo con los Jefes de los partidos y grupos que

constituyeron la coalición electoral, de sendas comisiones gestoras para la Unión Parlamentaria y para el

partido, que organizaran a una y otro hasta su formalización definitiva.

La sesión dio comienzo a las cinco de la tarde. Minutos antes había llegado a la sede donde se celebraba

el encuentro—Palacio de Congresos y Exposiciones—el presidente del Gobierno y líder de UCD, Adolfo

Suárez. Al comienzo de la reunión, y cuando Adolfo Suárez se encontraba ya en el Palacio, pero sin haber

accedido aún en la. sala, Leopoldo Calvo-Sotelo, número dos de la lista de Madrid y gestor último de la

coalición, manifestó ante loa asistentes que de las conversaciones mantenidas por Suárez con todos los

grupos y partidos de UCD, se deducía claramente que el presidente debía presidir esta primera asamblea.

A continuación, Adolfo Suárez hizo acto de presencia en la sala entre aplausos de los diputados y

senadores electos y pasó a ocupar la presidencia del acto, junto a loa miembros de la Comisión Ejecutiva

de UCD. Los informadores abandonaron la sala y la reunión comenzó a puerta cerrada.

DEBATES

Según noticias recogidas entre diputados y senadores electos, el señor Burguera expresó diversas

matizaciones sobre el documento presentado a la firma y dijo claramente que era prematura la

designación de Adolfo Suárez como presidente del partido y que dudaba de la credibilidad democrática

del procedimiento. Por su parte, el señor Enríquez también se mostró reticente respecto a la fórmula

empleada, aunque dijo no tener reservas de fondo.

El señor Fanjul pidió que se pensase ya en la realidad, y la realidad es, dijo, que se reciben a centenares

peticiones de afiliación a UCD. También hizo un llamamiento para que se inicien contactos con grupos

políticos democráticos que han quedado marginados. Tras rebatir loe argumentos del señor Enríquez, el

señor Ruiz Navarro dijo que había que designar presidente del partido sin más dilaciones a Adolfo

Suárez. También el señor Bailarín dio su apoyo decidido al señor Suárez y propuso que más adelante se

celebrara una asamblea o congreso, pero que ahora urgía firmar el compromiso. El señor Jiménez de

Parga explicó que los grandes partidos son coaliciones pluriideológicas, y señaló que los partidos no

participantes en las coaliciones electorales corren peligro cierto de desaparecer. El señor Ramallo

manifestó que loe candidatos habían pedido el voto para, Suárez y para UCD y que ahora no se podía

cuestionar eso porque sería una verdadera traición a loe votantes. En términos parecidos se expresó el

señor Sancho Rof, a la vez que el señor Calatayud manifestó que los diputados y senadores electos d«

UCD debían convencerse de que el partido ya estaba hecho en la realidad.

Según nuestras informaciones, entresacadas al término de la reunión entre diversos. diputados y senadores

electos, el señor Cisneros refutó los escrúpulos democráticos de alguna de las primeras intervenciones, y

dijo que el mandato de seis millones de electores estaba bien claro y que constituía una legitimación

democrática total. Por su parte, el señor Moreno intervino brevemente para establecer un "control de

llegadas", es decir, un control sobre los que ahora querrán a toda prisa meterse en la UCD. El señor

Cambrelén apoyó con ciertas matizaciones al señor Burguera en cuanto al método democrático para elegir

al presidente. Se mostraba partidario de elegir al señor Suárez, pero más tarde, más reflexivamente. El

señor Burguera matizó su primera intervención pidiendo que se cuidara el procedimiento, pero afirmó que

había que hacer el partido. El señor Pejenaute señaló que el documento a firmar debería ser sólo un

primer paso provisional, y la señorita Pelayo instó a todos a firmar ya el documento.

Tras la reunión, que duró unas dos horas, los diputados y senadores electos firmaron la constitución de la

Unión Parlamentaria de UCD y la constitución del partido, con Adolfo Suárez como presidente.

 

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