Autor: Giral, Francisco. 
 CARTAS. 
 A Justino Azcárate, senador republicano     
 
 Diario 16.    01/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CARTAS

A Justino Azcárate, senador republicano

"Mi querido amigo: En nombre de la gran amistad que me reconoce públicamente, al tiempo que califica

de "histórica" mi postura republicana, junto con la de otros muchos miles de correligionarios, me atrevo a

pretender dialogar con usted alrededor de ese republicanismo que aparentemente tenemos en común,

puesto que usted ha sido presentado como el único senador republicano elegido por el Rey.

Si nuestra "histórica" postura de ARDE la estima usted falta de sentido práctico y político, parece que

quiere señalar una diferencia notable con su personal interpretación del republicanismo actual prestando

lealtad al Rey.

Evidentemente, hay una diferencia, pero no por la interpretación o por la manera de actuar, sino por su

origen: mientras usted ha sido designado por el Rey mediante una simple llamada telefónica, nosotros

hemos sido prohibidos, perseguidos, acosados y amordazados para participar en la vida pública española.

Difícilmente se nos puede acusar de imprácticos o de impolíticos cuando no se nos ha dado la menor

oportunidad de participar pacíficamente en este juego "democrático". Nosotros hemos pretendido respetar

las reglas del juego; eso de legalizarse unos a otros es muchísimo más serio como para invocarlo en estas

circunstancias. No se nos ha permitido entrar al juego, sea por disposición del Rey o de sus ministros; no

lo sabemos porque nadie nos lo ha dicho: simplemente se han limitado a darnos largas sin resolverlo. Y

como nuestro "talante liberal e independiente", parecido al de usted, tampoco nos permite intentar

resolver las contraposiciones políticas por la violencia, me atrevo a rogarle considere si podría interponer

sus buenos servicios de republicano leal al Rey para esclarecer quién ha ocasionado la violencia ´´´legal"

de que los republicanos, leales a la democracia, no podamos participar en la futura vida española por

prohibición desde arriba, con lo cual se contribuiría a borrar cualquier sombra que pueda amenazar la paz.

Sorprende su vehemente deseo de elaborar una Constitución actual y eficaz, olvidando que hay otra

Constitución republicana que fue suspendida por la victoria cruenta sin que haya una sola voz autorizada

legalmente para defenderla en forma dialéctica. Suponiendo que usted fuese la única voz que admite

llamarse republicana en el próximo periodo constituyente —que desembocará en lo "constituyente" en

forma tan ilegal como anormal—, nos gustaría saber hasta qué punto estaría dispuesto a defender todo el

inmenso volumen de legislación noble y justa que se promulgó en ese período republicano tan ejemplar.

Sin perjuicio de continuar dialogando sobre otros varios e interesantes aspectos de sus propósitos

políticos, no quiero dejar pasar por alto algo que sí tenemos en común los dos y que nos ha calado muy

hondo: los treinta y ocho años de vida española en el continente americano, que nos ofrece la comunidad

de una postura como republicanos "geográficos". A su condición de "venezolano" nombrado senador real,

quiero ofrecerle la devoción de un "mexicano" impedido de actuar libremente, para unir nuestros

esfuerzos en restablecer la comunidad espiritual y fraternal de los pueblos que hablan español en torno a

la exaltación de la libertad y de la justicia como la mejor forma de implantar la democracia integral en el

mundo.

Suyo affmo.. Francisco Giral."

Respuesta a Giral

D16 se ha puesto en contacto con Justino Azcárate, quien ha manifestado lo siguiente:

"Sobre la carta del señor Giral sólo deseo decir que no quiero de ninguna manera entablar polémica; es

que lo realmente importante es que la paz se afiance y que se estabilice y consolide el respeto a las

libertades y el Gobierno democrático. Como no hay duda de que la Monarquía y su Gobierno los viene

promoviendo e impulsando, no he sentido reserva alguna para prestar mi colaboración."

 

< Volver