Dicen los exiliados. 
 Las instituciones republicanas todavía siguen en pie     
 
 Diario 16.    28/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Dicen los exiliados

Las instituciones republicanas todavía siguen en pie

PARÍS, 28 (D16).—El Gobierno de la Repúblíca Española en el exilio manifestó anoche a D16 en París

que la legalización de la Acción Republicana Democrática Española (ARDE) como partido no significaba

el cese de las Instituciones republicanas.

El presidente de ARDE. Francisco Giral, fue convocado a la capital francesa para aclarar las relaciones

entre las dos formaciones a raíz de las informaciones publicadas por D16 el miércoles 23 de febrero

dando cuenta de tensiones entre los republicanos del interior y del exterior.

Las Instituciones republicanas en el exilio, bajo la autoridad de José Maldonado, presidente de la

República, están integradas por el presidente del Gobierno, Fernando Valera, y cuatro ministros, Antonio

Alonso Bano (Justicia y Secretaría General del Gobierno), Macrino Suárez (Economía), Francisco Giral y

Manuel de Rivacoba, ministros sin cartera.

Tres de los cuatro ministros: Alonso Bano, Suárez y Rivacoba, se personaron ayer por la tarde a la

delegación de D16 en París y presentaron un documento elaborado al término de conversaciones

mantenidas durante el fin de semana en la sede del Gobierno en el exilio, en Boulogne - sur - Seine, cerca

de París.

Fue imposible, en cambio, hallar a Giral para confirmar que estaba también de acuerdo con el

comunicado.

El Gobierno de la República Española en el exilio "considera un deber reiterar al pueblo español y a la

opinión extranjera que, Junto con las demás instituciones de la República, representa y sirve a. la voluntad

nacional, expresada libre y válidamente por última vez en febrero de 1936", comienza el comunicado.

Por ello — continúa el documento—, "no puede cesar en la preservación y ejercicio de sus legítimas

funciones hasta que el pueblo español manifieste nuevamente su voluntad soberana, creando con ello de

manera inequívoca una nueva legalidad democrática, por el origen popular de los diversas poderes del

Estado".

Señala a continuación que la institucionalidad "o se continúa o sólo puede desaparecer entregándola y

dando cuenta de ella ante otra institucionalidad posterior igualmente legítima, que aún no existe en

España, ni se aprecian señales ciertas de que haya de producirse en un futuro inmediato". Rechaza el

documento que las instituciones republicanas estén respaldadas sólo por pequeños grupos.

 

< Volver