Un madrileño, presidente de la Federación Internacional de Derechos del Hombre. 
 García Borrajo: Especialista en denunciar torturas     
 
 Diario 16.    13/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Un madrileño, presidente de la Federación Internacional de Derechos del Hombre

García Borrajo: Especialista en denunciar torturas

Un madrileño de la Costanilla de San Andrés, cincuenta y nueve años, Antonio García Borrajo, militante

de ARDE (Acción Republicana Democrática Española), ostenta desde 1968 la vicepresidencia de la

Federación Internacional de los Derechos del Hombre. Es delegado de la misma organización ante el

Consejo de Europa.

En calidad de Jurista internacional ante las Naciones Unidas y los Tribunales Superiores Europeos,

defiende causas que combina con las tareas de miembro de la Comisión de Enlace de las organizaciones

europeas, afectas al Consejo, no gubernamentales.

Denunciar la tortura en los cuatro puntos cardinales del globo es su especialidad jurídica.

—Acabo de volver de Portugal. Treinta y dos oficiales del Ejército luso han sido sometidos a proceso por

actividades desarrolladas tras el 25 de abril: actos de sevicio, detenciones ilegales, etcétera. Nosotros, la

Federación Internacional de los perecidos del Hombre, no estamos al lado de las derechas ni de las

izquierdas. Los derechos del hombre están al lado del hombre.

Fundador de la FUE

Entró en la liza política a los dieciséis años.

—Yo fui uno de los fundadores de la FUE (Federación Universitaria Española) y conocí la cárcel de muy

jovencito. La primera vez que entré en celdas era GilRobles Jefe de Gobierno. Provengo de una familia de

políticos liberales. A los quince años ya pertenecía a las Juventudes de Izquierda Republicana.

Hizo la guerra civil como piloto.

—En 1939 me encarcelaron y se me condenó a pena de muerte. La acusación fundamental que se me

hacía era haber causado daños al acorazado alemán "Deustchland" y también se me imputaba

participación en el hundimiento del acorazado "España". Luego me fue conmutada la pena por una

condena de treinta años. Pasé nueve años de turismo penitenciario: Portier, Carabanchel, donde participé

en una fuga frustrada; Ocaña, Alcalá y Burgos. En 1948 fui indultado.

Cinco años más tarde abandonaba España.

—En 1953 pasé a Francia y me puse a disposición de las autoridades republicanas españolas, y participé

como abogado del Gobierno en el exilio y como secretario del Ministerio de Defensa. Hasta 1968 no

obtuve el derecho de inscripción como consejero jurídico, otorgado por el procurador de la República

Francesa. Y en esta anualidad me ligué a la Federación Internacional de los Derechos del Hombre.

El caso de Perú

Entre sus intervenciones más recientes, el caso de Perú...

—Acudimos a Lima un abogado francés y yo, y nos enfrentamos a la Junta Militar. Los secuestros de

personas estaban a la orden del día. Al llegar había más de dos mil encarcelados por delitos políticos.

Nosotros conseguímos la liberación de algunos abogados secuestrados, y la promesa del Gobierno de que

concederla una amnistía, a cambio de que no redactásemos el informe que teníamos pensado entregar en

las Naciones Unidas.

En este país —añade— se han dado casos alucinantes. Hombres que son atados de pies y manos con

alambres, y a quienes se lanza en plena selva, sin paracaídas, claro, desde cinco mil metros de altura.

Argentina, el "far west"

Los asuntos más crueles, dice, siempre se dan en América del Sur. De Argentina, expresa:

—Aquello es «Far west" incontrolado. Es imposible obtener garantias de nada ni de nadie. Es acaso el

problema más delicado con el que nos encontramos hoy. El confusionismo político que existe allí impide

realizar cualquier acción normalizada.

E1 otro hueso es Chile.

—Igual, exactamente igual. Un caos idéntico al que se vive en Argentina. Para nosotros se ha puesto

difícil entrar allí. La Junta Militar está muy escamada. Un periodista inglés aprovechó el viaje de Pinochet

a España para la proclamación del Rey Juan Carlos, y entró en Chile con una carta falsificada,

supuestamente firmada por el propio Augusto Pinochet. Realizó un informe sobre la situación del país, y

recibió todo tipo de facilidades, claro. A la publicación del trabajo sentó como una bomba y ahora cuesta

mas trabajo entrar.

Del caso Bader Meinhof asegura poseer las dos versiones, pero se abstiene de opinar, "ante la escasez de

hechos probados".

—Nosotros condenamos la violencia y el terrorismo vengan de donde vengan, y se da el caso de que nos

prestamos a defender a los propios torturadores que un día pueden llegar a ser torturados. Y,

afortunadamente, existen condiciones para que podamos sentar en el banquillo a todos los Estados que no

se acomoden a derecho y que realicen abusos de poder.

El Consejo de Europa

No admite pertenecer a un organismo inoperante.

—El Consejo de Europa tiene entidad suficiente para Juzgar a cualquier país. En Rusia, por ejemplo,

podemos denunciar los casos más frecuentes o delicados. Tenemos contactos que nos pasan información:

los integrantes del Comité Clandestino de los Derechos del Hombre, Y a Estados Unidos ya le hemos

denunciado en muchas ocasiones su ingerencia en la política de otras naciones, los temas relacionados

con la comunidad de color y transgresiones de derechos y abusos de poder. No obstante, en Occidente

encontramos más facilidades para desarrollar nuestra labor. Los países del Este nos están vetados.

Asegura que se pagan los viajes - denuncia mediante donaciones particulares de sindicatos, empresas y

personajes anónimos que dotan con dinero el espíritu de estas actividades, salvo en la sección alemana de

los Derechos del Hombre, donde se cuenta con una subvención del Estado.

—Yo ya sé que en política se expresan criterios que no se sienten, pero es bueno que un presidente como

Cárter haya hablado de derechos humanos. Nixon, por ejemplo, estaba en contra, o lo demostraba. Y a

nosotros nos gustarla que lo mismo que Cárter, Breznev se pronunciase por este tipo de cosas.

García Borrajo no piensa instalarse en nuestro país. Vivirá a caballo entre sus ocupaciones. O sea, un

poco por todas partes.

—En el Consejo de Europa —dice—. se espera con gran expectación el desarrollo del tema España.

Sobre todo, se tienen los ojos puestos en ea periodo preelectoral, mas que en la etapa electoral.

 

< Volver