Autor: García Martínez, José (PGARCÍA) (P. GARCÍA). 
   José Luis Álvarez, presidente de UCD-Madrid     
 
 Ya.    24/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 28. 

24-XII-77

NACIONAL

JOSÉ LUIS ALVAREZ, PRESIDENT DE UCD-MADRID

"Ningún totalitarismo, ni e! socialismo o el comunismo, ofrecen una sociedad como la que los españoles

quieren"

• "El PSOE tiene que evolucionar hacía un socialismo democrático y abandonar su marxismo"

• En UCD hay que subordinar los intereses personales a los generales y olvidarse de los egoísmos"

• "A nivel provincial hemos de crear una organización seria que no tiene casi ningún partido"

Ex secretarlo general del Partido Popular, José Luis Álvarez Álvarez, cuarenta y siete años, notario, fue

uno de los impulsores de la coalición de partidos que formarían la Unión de Centro Democrático.

Impulsor de su puesta en marcha y de la campaña electoral, aunque él no se presentó en lista alguna.

Cuando los recientes rumores de cese del señor Arespacochaga, sonó como "alcaldable". El

nombramiento que ha recaído sobre él es el de presidente de UCD por Madrid.

Los problemas del Centro

—¿Presidente "designado" o "elegido"?

—Mi nombramiento, aunque hecho por elección, tiene, como todos los que se realizan en este momento,

carácter provisional hasta el congreso de Madrid previo al congreso nacional. No puede haber una

elección perfecta sin un congreso al que asistan, presentes o representados, la totalidad de los afiliados al

partido en la provincia.

—¿Problemas de UCD a nivel provincial?

—Dar al partido la extensión que corresponde a su papel y representación. Hacer llegar nuestra forma de

pensar y nuestras soluciones a todos los lugares de la provincia. Conocer los problemas de todos los

madrileños y tratar de darles soluciones realistas y satisfactorias. Crear una organización seria, que no

tiene casi ningún partido (no sólo nosotros), y contar con más lazos constantes entre cuadros, militantes,

simpatizantes y electores de UCD.

—¿Y a nivel nacional?

—En un sentido, los mismos a ese nivel. Pero, además, hay cuestiones que exceden de la pura

organización de partido. Es preciso resolver desde el poder la situación de transición y cambio en la que

estamos metidos, y es preciso hacerlo con decisión y con confianza en nuestras soluciones, que son las

más cercanas a la voluntad mayoritaria del pueblo, que quiere vivir en una sociedad libre de tipo

occidental. Ningún totalitarismo, ni el socialismo o el comunismo, ofrece una sociedad como la que los

españoles quieren. Es preciso que todos se den cuenta de ello, porque eso se está disimulando por esos

partidos, que saben que no coinciden con el sentir popular. En palabras sencillas: la mayoría de los

españoles, hasta muchos de izquierdas, quieren que en España se viva, respetando nuestro estilo y

costumbres, como en Alemania, como en Holanda o en Bélgica, y son muy pocos los que quieren vivir

como en Rusia, en Polonia, en China o en Yugoslavia. Y el único partido que quiere ese tipo de sociedad

y que puede producirla, a pesar de nuestros defectos (que son muchos toda-via), es UCD. Eso es lo que

tenemos que transmitir, y cuando los españoles lo hayan recibido y creído habremos conseguido el

objetivo principal que perseguimos: la convivencia democrática de todos los españoles y la creación de la

ilusión y la confianza precisas para salir, con el esfuerzo común, de la grave crisis económica en que nos

encontramos.

—¿Mayores problemas internos o externos?

—-Siempre los hay dentro y fuera. Pero creo que los más grandes, que son los externos, se resolverán

fácilmente cuando tengamos la cohesión y seguridad interna que espero que vamos a tener en poco

tiempo, con el robustecimiento del partido,

Solubilidad política

—En UCD es mejor la "disolución" que la "fusión"? —Jurídicamente la fusión tiene más dificultades

formales y más dilaciones, que aconsejan usar el procedimiento de disolución. Pero, en realidad, en este

punto, la forma es accidental.

—¿No se producirán "precipitados" en esta "disolución" de partidos en el solvente de UCD?

—Creo que no. Yo digo siempre que dentro de UCD las diferencias ideológicas son ligeras, que las

coincidencias son mucho mayores. Cada vez que tratamos de hacer un documento, sale sin dificultad. Lo

que hay son tendencias, alas, posiciones... Pero hay muchas más diferencias en cualquiera de los otros

partidos grandes y no se habla tanto de ellas. Pensemos, en las existentes entre un estalinista y un

eurocomunista, y están juntos en el PC; en las que hay entre un marxista y un socialista no marxista en el

PSOE y entre un demócrata y un nostálgico del franquismo en AP. Ninguna tan grave existe en UCD.

—¿Se podría recuperar el Partido Popular "disuelto", en el momento adecuado, por "evaporación" de

UCD?

—Yo tengo un gran cariño y recuerdo del PP. Puedo decir que todas las personas que entraron en él han

demostrado su desinterés, su patriotismo y su alta calidad. El fue el crisol de unión de DC, SD y liberales;

nunca hubo diferencias entre nosotros, y fue el germen del Centro. Yo querría decirles a todos que con la

mayor fidelidad liemos procurado servir la confianza que depositaron en nosotros en el Congreso de aún

no hace un año. Seguro que hemos cometido errores, pero estos meses han sido muy difíciles y habrá que

decidir gravemente en cada caso. Yo pienso que UCD no se va a evaporar; que el fin al que tendía el

Partido Popular era hacer un gran partido de centro y que el nombre es lo de menos. Lo importante es la

idea. Y la idea, subsiste y prevalece.

Las municipales

—¿Cómo se va a organizar UCD-Madrid de cara a las municipales?

—Como cualquier otra provincia, creando una estructura de partido para éstas y todas las elecciones que

vengan. De la forma que se organiza un partido moderno, interclasista y democrático. Por distritos,

barrios, zonas, municipios, comarcas. Llevando de abajo a arriba los problemas, para resolverlos entre

todos. Queremos que sea un partido presente en todos los lugares, y en el que todos contribuyan a hallar

las soluciones. Es claro que estamos pensando en las municipales, y que para ellas tenemos que tener la

organización a punto. Para ello yo quiero hacer aquí un llamamiento a todos los que creen en las ideas de

libertad, de solidaridad, de justicia y en la inspiración del humanismo cristiano y europeo: a los que no

quieren una sociedad marxistizada y no plenamente libre; a los que desean trabajar en paz y concordia, y

con respeto a la ley y a la autoridad legítima; a todos ellos, a todas las personas que viven de su trabajo,

sean agricultores o campesinos, trabajadores o empleados, profesionales o profesores, comerciantes o

empresarios, mujeres u hombres, jóvenes o viejos, les quiero decir que es verdad que UCD tiene muchos

fallos y defectos, pero que es el partido que puede hacer realidad sus deseos si ellos colaboran. Porque

será lo que sean y piensen sus militantes. Y que lo que no se puede hacer hoy es criticar y mirar desde

lejos. Eso es suicida en esta época y en una sociedad democrática y de participación. Y que, por ello, se

unan a nosotros. Necesitamos decenas de miles de afiliados, de militantes activos, y sólo con su

colaboración seremos capaces de construir la sociedad que ellos desean. Construyámosla ahora, cuando

todavía es fácil, y no esperemos como otras veces a reaccionar cuando ya tenemos encima la tormenta

—¿El PSOE es el "coco" en las municipales para UCD-Madrid?

—ES nuestro adversario lógico en las municipales; pero creo que muchas de las gentes que votaron al

PSOE en la» legislativas porque querían cambio, aunque no socialismo, se habrán dado cuenta ya de

desde dónde se puede hacer el cambio mejor, y que el PSOE tiene que evolucionar mucho hacia un

socialismo democrático y abandonar, no sólo de palabra y con disimulo, su marxismo. El PSOE necesita

varios años para lograr esa transformación y maduración y eso hará cine aumenten los votos del Centro y

disminuyan los del socialismo; a pesar del desgaste que produce el poder y lo fácil que es hacer crítica

desde la oposición,

La UCD como invento

—José Luis Álvarez, uno da los inventores" de UCD. ¿Contento del "invento"?

—Hace más de año y medio le contaba yo a un amigo mío, socialista- marxista y muy a la izquierda, cual

era el deseo de construir un gran partido basado en las mismas ideas que UCD. Y él, a pesar de su distinta

ideología, me decía que eso sería magnífico para España, pero que no era posible. Recuerdo sus palabras:

"¡Meter en un mismo partido a las distintas especies de socialdemócratas, democristianos y liberales; no

lo verán nunca!" La labor era difícil y no está concluida. Pero en poco tiempo está muy adelantada. Si

logramos superar los egoísmos personales y que todos se subordinen al partido y al sector de la sociedad

que representa, habremos hecho algo importante para la estabilización de la convivencia pacífica en

España. En ese sentido estoy contento del invento, pero tenemos que seguir trabajando los que creemos

en él.

—¿Pero de verdad se puede hacer un partido de cuarenta y un partidos?

—Bueno, no es verdad que fueran cuarenta y uno. Eso es un dato formal. El PP y la FPDL tenían carácter

federal y suponen más de veinte partidos regionales. Además los partidos estaban empezando. Eran

todavía pequeños. Lo que hay que hacer es subordinar los intereses personales a los generales, olvidarse

de egoísmos y acordarse de las obligaciones que tenemos con España y con los españoles. SI se hace esto

no hay problema con las originales estructuras de partido. Además, los nuevos militantes son ya de UCD

y exceden en número, con mucho, a los miembros de los viejos partidos. Es un problema de personas más

que de partidos, y confío en su patriotismo y en su sentido común para superarlo.

PGARCIA

 

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