Autor: Saiz, José Ramón. 
   Los parlamentarios de la Unión del Centro     
 
 Pueblo.    24/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LOS PARLAMENTARIOS DE LA UNION DEL CENTRO

DESDE las elecciones del 15 de junio, Suárez y sus colaboradores han estudiado las distintas fórmulas

que se presentaban a la coalición centrista cara a futuros confrontaciones electorales, acción en el

Parlamento, etcétera. Se llegó a la conclusión de que el camino más realista era la disolución de los

partidos de la coalición y formar un gran partido unitario como respuesta a la exigencia de los casi siete

millones de electores que votaron centro y a Suárez. Y ese camino se ha seguido con más o menos

eficacia, y así a los seis meses de las elecciones, Suárez ya tiene partido, un colectivo fuerte, aunque aún

no muy coherente, pero desde el cual se puede dar respuesta eficaz a la alternativa más fuerte de la.

izquierda, que es el socialismo.

• Pero ¿se está construyendo democráticamente el partido de la «mayoría»? Sinceramente tenemos que

decir que no. que la base centrista está descorazonada en una gran parte y que un partido que no se vive,

que no se mueve y en el que no se garantizan la diversidad de opiniones podrá hacer deforme o no nacer.

Ese es el peligro. Porque, actualmente, el mayor peligro para la UCD en su búsqueda de constituirse en un

gran partido —que es nuestro mayor deseo— es, sin duda, e! protagonismo de una gran parte de sus

parlamentarios que no quieren perder su particular tren electoral, cuando en el fondo y en la forma, son

fruto del más puro accidentalismo, es decir, deben su puesto a la personalidad de su líder al que no le

siguen a la hora de actuar y construir un partido pluralista y democrático.

José Ramón SAIZ

• Muchos de los parlamentarlos de la UCD creen que ellos son el partido, la cabeza y la base y no se dan

cuenta, o se la darán al final, cuando sea demasiado tarde, que el dinamismo de los que si son la base

centrista terminará por superarles. Hasta tal punto llega el desafío de algunos parlamentarios centristas

que opinan que no sólo son intocables, sino que cualquier maniobra o decisión que se tome en el partido

sin su consentimiento es tan grave que rayaría casi en un verdadero sacrilegio. Pero, ¿no se darán cuenta

estos señores diputados y senadores de la UCD que cuando el partido sea auténtico es posible que, en

algunos casos, pida la dimisión de sus señorías si no cumplen con su cometido? En la Unión del Centro

terminará por ocurrir eso mismo cualquier día para que los señores parlamentarios se emplacen en el

partido donde les corresponde, pues ahora quieren manipular las juventudes, quieren constituirse, en

algunos casos, en comisiones gestoras del partido y no se atreven a convocar los congresos provinciales y

regionales porque la base les rechaza. Y eso no es forma ni manera ni proceder para constituir ese gran

partido de centro que necesita el país.

• Los parlamentarios están para solucionar problemas, pero no para crear problemas en el seno de la

UCD. Hasta tal punto llega su arrogancia que muchos se atreven, incluso, a frivolizar sobre la figura del

presidente que les llevó a los escaños,

• No le va a ser fácil a Suárez hacer el partido democrático y pluralista que él desea y que espera una

gran base activa y entusiasta. Muchos parlamentarios de su partido están entorpeciendo esta tarea y, al

final, las consecuencias podrían ser graves: acabar con el embrión democrático que verdaderamente existe

en la UCD. Al tiempo.

 

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