Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El Centro, unido     
 
 Informaciones.    03/12/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL CENTRO, UNÍDO

Por Abel HERNÁNDEZ

EN las «cumbres ucedistas» había euforia esta mañana. Los políticos de la U.C.D. han preferido salvarse

políticamente con Suárez a lanzar el grito de «sálvese quien puedan. Ya no hay marcha atrás. Sólo el

señor Camuñas, cabeza de un pequeño grupo liberal, ´y el señor Álvarez de Miranda, con fuertes

disensiones internas en su partido demócrata cristiano, se resisten a ´la unificación. Si e! ala derechista de

los «Cristianos», dirigida por el señor Osorio, se empecina en no ceder, puede haber una pequeña escisión

en el Partido Demócrata Cristiano y en la misma U.C.D. Estos irreductibles tendrían que cobijarse en

Alianza Popular. La eventual escisión no preocupa demasiado al partido del Gobierno. La unión

parlamentaria no se verá, en ningún caso, gravemente afectada.

Suárez ha ganado una nueva batalla política. Desde ahora va a tener más autoridad y más libertad de

actuación. Resuelto trabajosamente este pleito madrileño, va a reordenar la política gubernamental y la

política del partido, tratando de que coincidan lo más posible. Se trata de recuperar a los electores

perdidos y a los electores desconcertados. La «ofensiva U.C.D.» en provincias es inminente y se quiere

que sea arrolladora. No nos extrañaría —y tenemos cierto fundamento para pensarlo— que pronto hubiera

gigantescos actos masivos ucedistas. Nos aseguran que el presidente va a salir de la Moncloa y va a

recorrer los caminos de la España real.

Los rumbos de la política también van a cambiar verosímilmente. Se pretende que los empresarios y las

clases medias recuperen la confianza. Ya ha habido contactos subterráneos, entre altos responsables de la

economía oficial y los principales financieros, con resultados positivos. De acuerdo con fuentes

fidedignas, es posible que se abra un poco el grifo de los créditos para evitar el ahogo de las empresas.

Muchas de éstas no saben de dónde van a sacar el dinero para pagar la extraordinaria de Navidad y para

hacer frente a sus obligaciones con la Seguridad Social, antes de que ésta llegue a la bancarrota. Habrá

medidas para salir del trance.

Los que se queden fuera, si es que se quedan, van a hacer probablemente un mal negocio político. De

momento, la U.C.D. ha sido ya formalmente invitada al acto constitutivo, el día 12 en Viena, de la Unión

de Demócratas Europeos, internacional no marxista capaz de aglutinar a los cristianodemócratas,

conservadores, liberales y centristas en general, nacida con el propósito de intentar controlar el

Parlamento europeo. La realidad española exige pocas y grandes formaciones políticas, si se quiere salvar

la democracia. El pragmatismo se va a imponer a las legítimas, pero estériles, ilusiones personalistas. Sin

un fuerte partido de centro estaba en peligro en España el modelo de sociedad occidental. Algunos ya

lanzan el grito callejero: «El centro unido, jamás será vencido», mientras brindan con champán.

 

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