Autor: J. R. S.. 
 La Fundación y a está en marcha: José Luis Cudós, primer director. 
 Humanismo y Democracia  :   
 Objetivo: Recuperar a la" mayoría silenciosa". 
 Pueblo.    05/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 33. 

La Fundación ya está en marcha: José Luis Cudós, primer director

Esa es ana de sus funciones: movilizar todo lo necesario para conseguir una sociedad solidaria, en la que

el individuo pueda realizarse íntegramente como hombre y ciudadano

La Fundación Konrad Adenauer es un gran ejemplo para nuestra incipiente organización

Aunque independiente de UCD, no cabe duda que contribuirá a homogeneizarlo

La unidad democristiana —de producirse—- no la veo más que como un factor integrador de esa gran

fuerza de centro, de ese gran partido que ha de ser la UCD

Hubo unanimidad en la Junta de fundadores. Se esperaba José Luis Cudos Sanblancat un aragonés

afincado en Madrid desde hace muchos años, es el primer secretario y director de la Fundación

Humanismo y Democracia. El nombramiento de Cudós es de esas decisiones que no abren fisuras ni

divisiones; en política ha estado siempre al lado de Fernando Álvarez de Miranda, y casi, casi, ha

compartido sus exilios, es decir, que se conoce todas las peripecias políticas por las que ha pasado el hoy

presidente del Congreso de los Diputados en humanismo, es también el espejo de Fernando, el hombre

integrador y entregado a la Democracia Cristiana. Muchas cosas en el Partido Demócrata Cristiano se

delegan en Cudós, que es como el gran gerente de la familia democristiana, una especie, en buena

expresión, de cromo repetido de Álvarez de Miranda para solucionar los problemas más diversos del

partido, incluso padece de las mismas virtudes que su presidente y por eso le gusta hablar de

«integración», que es algo así como aunar voluntades para conseguir grandes objetivos.

En fin, con José Luis Cudós se puede hablar de muchas cosas: de la Democracia Cristiana principalmente;

también de la Unión del Centro Democrático..., pero nuestro interés —de ahí que nos hayamos sentado

frente a frente—, se centra en la Fundación Humanismo y Democracia, puesta en marcha hace pocas

fechas y que representa una nueva experiencia en la recién inaugurada democracia española. Y es de lo

que hablamos en primer lugar, aunque la DC. el centro, el futuro, España y otras expresiones, se cruzan

en el diálogo.

—Pues bien, háblanos de la fundación.

—Mira, los motivos que animaron la constitución de la Fundación Humanismo y Democracia» están

claros y son el fruto de la preocupación de un notable grupo de personas a las que nos une la idea básica

de la sociedad democrática para el desarrollo, la protección y el fomento de estudios e investigaciones

sobre temas sociales, con un objetivo bien claro: editar esas conclusiones a través de publicaciones o

cualquier otros sistemas de expresión. Es decir, todo lo que conlleva esa meta de la utilidad común,

siempre inspirado en el humanismo cristiano.

—Señor Cudós, existe un interés evidente por conocer la relación UCD-Fundación Humanismo y

Democracia.

—Son dos entidades completamente independientes, pero lo que tenga la fundación de manifestación

política, lógicamente entra dentro de las coordenadas de un partido, y en el caso concreto nuestro, nadie

puede dudar que nos movemos en tendencias integradas en la UCD, que es la única conexión. En una

palabra, que en la Junta de fundadores hay hombres como Álvarez de Miranda, Iñigo Carero, Abril

Martorell, Pérez - Llorca, Arias Salgado... que todos sabemos que están en la Unión del Centro.

UN APOYO A LACONSOLIDACIÓNDEMOCRÁTICA

—¿Se han fijado los primeros pasos de la fundación?

—Ya se ha autorizado la existencia de dos grandes institutos; uno, de formación, y otro de cooperación.

Lo cierto es que yo propuse cuatro, pero no está mal para comenzar a andar los dos que he citado. El de

formación supone orientar el montaje de cursillos y seminarios y tendrá a su cargo la investigación en los

diferentes campos de la política, economía y sociología, con edición —ya lo he dicho antes de

publicaciones específicas.

En cuanto al de cooperación, centrará su atención en la juventud, los sindicatos, los medios de

comunicación, la pequeña y mediana empresa; en fin, un amplio e interesante campo de actividad.

—La inexperiencia en este campo —le digo a Cudós— suscita interés por conocer el funcionamiento y

significación de Humanismo y Democracia.

—Telegráficamente puedo decir que los distintos departamentos van a trabajar con una gran autonomía,

pero no independientemente, ya que habrá un consejo de dirección, que será el que apruebe los planes y

objetivos.

Pero lo que más quisiera resaltar es el significado de la fundación en este nuevo contexto democrático,

pues pienso que la operatividad de la Fundación Humanismo y Democracia va a significar una nueva

aportación a la consolidación democrática, teniendo «n cuenta que sus objetivos se orientan de forma

específica hacia grandes sectores protagonistas, es decir, servirá con sus actividades para recuperar o

alentar a una parte de lo que se ha dado en llamar «mayoría silenciosa», animando o estimulando a la

responsabilidad cívica de esos grandes sectores. Conclusión, que ahí está una de las grandes funciones de

la fundación: movilizar todo lo necesario para conseguir una sociedad solidaria en la que el individuo

pueda realizarse íntegramente como hombre y ciudadano

AMIGOS DE LA KONRAD ADENAUER

—Con sinceridad, Cudós, ¿cuál es el espejo por el que se orienta Humanismo y Democracia?

—Sencillamente, la creación de la fundación viene a ser el reflejo de la inquietud europeísta que desde

hace muchos años compartimos un grupo de personas que comenzó en la Asociación Española de

Cooperación Europea, a través de la cual mantuvimos multitud de conexiones con personas de ideas

parecidas y, muy especialmente, con la Fundación Konrad Adenauer, uno de los grandes institutos

mundiales que trabajan para la implantación y el fortalecimiento de la democracia en muy diferentes

países del mundo, llevando como gran motivación la idea de la solidaridad internacional.

—Es decir, que la Konrad Adenauer es la que «apadrina»...

—Bueno, nuestro «status» es sumamente cordial y de gran entendimiento. Desde hace tiempo el PDC me

designó para desarrollar y fomentar esas relaciones, y no hace falta que insista en que siento una gran

admiración por esa fundación, que tiene una gran organización, manteniendo un gran prestigio a través de

sus institutos de Ciencias Sociales, política, nivel comunal, documentación... Por ejemplo, me gustarla

resaltar su Instituto de Solidaridad Internacional, cuyos esfuerzos llegan a muchos países del mundo, y

que tiene mil quinientos colaboradores en cuarenta y tres países, de los que únicamente setenta pertenecen

a la organización central de la fundación. En consecuencia, la Konrad Adenauer es un ejemplo para

nuestra incipiente organización, por lo que las relaciones son muy estrechas, ya que mantenemos diversos

convenios de cooperación para grandes proyectos.

LA DEMOCRACIACRISTIANA Y LA UCD

—Por un momento, cambiamos de tercio. La politica bulle y la relación Democracia Cristiana-UCD es un

tema complejo e interesante.

—Mira, de todos es conocida nuestra labor de integración en el Centro Democrático, apoyándolo con

todos sus esfuerzos, como queda demostrado desde el inicio de la coalición electoral hasta estos días.

El Partido Demócrata Cristiano mantiene la exigencia de que la UCD instrumentalice su operatividad

dentro de los principios del humanismo cristiano, esperanza de la que muchos participamos, y que yo,

personalmente, no tengo ninguna duda de que así va a suceder. En estos momentos las corrientes

europeas están actuando con gran Fuerza en este sentido, pretendiendo, como es natural, la constitución

de grandes fuerzas de centro integradoras. con peso específico para conseguir el tipo de sociedad que

persiguen o pretenden.

—En ese caso pregunto a José Luis Cudós—, la fundación podría apoyar la homogeneización de esas

fuerzas...

—He dicho antes que aunque la fundación sea independiente de la UCD, hay en ella, personas que

pertenecen a las distintas corrientes poli tic as que componen la Unión del Centro, es decir, que al

bascular el trabajo de 1a fundación sobre !a filosofía política de un partido determinado, qué duda cabe

que contribuirá a homogeneizarlo.

—Sin embargo —le digo— nos falta un detalle, ¿cómo se va a financiar Humanismo y Democracia?

—Nuestra fundación está concebida para que sea capaz por si misma de conseguir apoyo financiero para

el desarrollo de sus programas. Para ello, ya hay una comisión encargada de lograr esos apoyos, sin los

que sería imposible conseguir los objetivos trazados.

La conversación se hace larga y extensa. Por un teléfono ha llamado Álvarez de Miranda, una prueba de

esa «conexión». Y a Cudos, casi en la despedida; le pregunto por la unidad democristiana.

—Personalmente creo muy difícil el lograría por, las diferencias estratégicas que vienen de antiguo y que

creo siguen existiendo, pero aun en el caso de que yo estuviera equivocada no la veo más que como un

factor integrador de esa gran fuerza de centro, de ese gran partido que ha de ser la Unión del Centro

Democrático, con la policromía de matices consiguientes.

Cudós es diplomático en la respuesta. Es lógico. Nadie mejor que él sabe cómo está la resistencia

democristiana, porque es el único, valga la imagen, que sabe cómo va el corazón de Fernando Álvarez de

Miranda (por algo, entre sus otras ocupaciones, está la de médico personal del presidente del Congreso, es

decir, la salud en manos del amigo fiel Feliz decisión.)

J. R. S. (Fotos QUECA)

 

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