Los republicanos reclaman también su sitio     
 
 Ya.    13/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Los republicanos reclaman también su sitio

Con asistencia de unas doscientas personas finalizó en un hotel madrileño el pleno nacional de Acción

Republicana Democrática Española (ARDE), que se inició el pasado día 9 y al que han asistido relevantes

personalidades de la II República, llegadas a Madrid desde el extranjero para este fin.

ARDE, que según aseguró a un informador de YA uno de sus portavoces, cuenta con 75.000 afiliados, ha

decidido incorporarse plenamente al trabajo político en el interior de España. Se define como un partido

político de la opinión republicana que se propone la propagación de los ideales republicanos, el

enfrentemiento de los problemas de toda índole que la España de hoy tiene planteados, cara a un futuro de

libertad, justicia y dignidad civil. "Si realmente se nos puede o quiere confundir con otros grupos no

pacíficos o violentos—dice una de sus declaraciones—, desde ahora reafirmamos que no es nuestro

propósito emplear más armas que la dialéctica de la razón y los cauces admitidos y proclamados por el

derecho común de todos los pueblos y las declaraciones internacionales de los derechos humanos." El

partido republicano puntualiza que estaría dispuesto a aceptar la Monarquía si unas elecciones libres así lo

deciden, aunque dentro del juego democrático se situaría en la oposición.

NUEVOS DIRIGENTES

En el transcurso de este pleno, que ha sido preparatorio de un próximo congreso, que se celebrará en

Madrid "cuando las circunstancias lo aconsejen", fue elegida una comisión ejecutiva, compuesta por

dieciséis personas. Los cargos principales recayeron en don Regulo Martínez, presidente de honor

vitalicio; don Francisco Giral González, presidente; don Eduardo Prada Manso, vicepresidente primero;

don José López Llorens, vicepresidente segundo; don Paulino García Partida, secretario general; don Luis

Rodríguez Oliver, vicesecretario; don Vicente González Giner, secretario de prensa y propaganda, y don

Valentín Marcos, tesorero.

 

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