Autor: Urbano, Pilar. 
 Los siete consejeros del presidente. 6. 
 Arturo Moya Moreno (El "cerebro" de las municipales)  :   
 "No sólo nos jugamos el triunfo de UCD, sino un nuevo modelo de sociedad para los pueblos y ciudades de España". 
 ABC.    20/11/1977.  Página: 11-12. Páginas: 2. Párrafos: 44. 

ABC. DOMINGO, 20 DE NOVIEMBRE DE 1977. PAG. 11

LOS SIETE CONSEJEROS DEL PRESIDENTE ARTURO MOYA MORENO

(El «cerebro» de las municipales)

«No sólo nos jugamos el triunfo de U. C. D., sino un nuevo modelo de sociedad para los pueblos y

ciudades de España»

«PRESUPUESTO ELECTORAL DE U. C. D.: DOS MIL MILLONES»

CUANDO las elecciones generales, Arturo Moya hizo un folleto de propaganda propia, en estridente

color naranja, con su foto en el centro. «Slogans» y frases de altisonantes promesas y de implacables

denuncias. El titulo del folleto me sirve para enganchar su retrato humano: «manifiesto para la

esperanza». Eso es, hoy por hoy, Arturo Moya. Corpachón e/e deportista «sentado», oíos azules

de granadino, /cíe/ Albaicín nada menos!, al »í mes ¡oven consejero de Suárez. Treinta y cinco años.

Una «esperanza manifiesta».

Un extraño cruce de idealista y pragmático; de hombre rebelde y empresario del «stablishment; de

filósofo social y de técnico del «marketing» político. Antidogmático —dice— y, sin embargo, empapado

de fe y de respetos. ¡Vaya por Dios! Es la primer» vez que, entrevistando a un político, oigo esto: «La

víctima de !a absorbente dedicación a la política activa es. sin dudarlo, la familia. Los hijos y la mujer.

"¡Chapó!", como dicen los castizos, para nuestras esposas, que son las que están padeciendo con fortaleza

todo este vertiginoso "tránsito"... Yo sólo veo a los míos a la hora de desayunar. Me levanto a las siete y

cuarto y hemos tenido Que trasladar a los desayunos la reunión familiar, que siempre era a la hora de

comer y de cenar.»

Este hombre amigo y recomendado de Mayor Zaragoza fue compañero de viaje de Fernández Ordóñez, y

compartió con él el vagón socialdemócrata en el «Talgo» de la ü. C. D. Suárez le vio ambición y agallas

de adalid. Y le hizo plenipotenciario de «1 a s municipales». Despacho en Cedaceros, 11, y carta blanca

para buscar un equipo de expertos. Moya, sin esperar media hora, pidió «autonomías» y se metió hasta las

cejas en su trabajo. Aquí le encuentro en mangas de camisa, trajinando con entusiasmo juvenil.

«No sólo nos jugamos —dice— el triunfo de U. C. D. en las elecciones. En el envite va mucho más: el

modelo de sociedad que ha de implantarse en los pueblos y ciudades de España. Porque ésta es nuestra

propuesta: una nueva sociedad, una redefinición de la libertad, según los módulos que han configurado la

civilización occidental y con un máximo respeto a los derechos de la persona. No partimos de la

dialéctica marxista, sino de los principios humanistas... En los comicios municipales, además de

desarrollar una dinámica electoral y una campaña hay que desplegar una filosofía política. Y como sé que

esta operación es altamente «exigible he solicitado autonomía y unidad de acción sin "gobiernos

paralelos". No por un estúpido afán de soberanía personal, a lo "Juan Palomo", sino porque entendemos,

mi equipo y yo, que todo ha de partir de un mismo centro si se quiere tener responsabilidad en la eficacia.

Desde aquí analizaremos objetivamente la realidad del cuerpo social español. Desde aquí estudiaremos

máximamente el proceso de datos que componen la campaña para que a cada elector llegue el mensaje

ideo político de U. C.D....»

80.000 CANDIDATOS

Y 2.000 MILLONES DE PESETAS

(Empiezo a tener la sensación de haber caído en los Intestinos laboriosos de una gigantesca computadora:

un proceso de lavado de sociedad, un proceso de remodelado de libertad, un proceso de envío y recepción

del mensaje, un proceso de selección de líderes concejales y alcaldes... Y al mando de la computadora, el

«mega tónico» y bizarro Arturo Moya. ¡Con la técnica hemos topado!)

—Nuestro proyecto político para las municipales está Inspirándose en el ideal de una nueva libertad

basada en los principios de justicia, solidaridad y eficacia. Queremos llevar a través de líderes naturales

nn mensaje de esperanza para los pueblos de España. Vamos a llegar a cada rincón de nuestro país con las

soluciones concretas: el dispensario, la escuela, la honrada administración, etc...

—¿Habéis calculado el coste de la operación?

—La« «lecciones municipales movilizan un auténtico ejército, 80.000 candidatos han de tener su

intendencia, su infantería y su artillería. El coste lo calculamos en dos mil millones de pesetas.

—¿Te parece que se gobierna sólo para las grandes ciudades?

—Creo que sí. Se está gobernando par» las grandes ciudades. Vivimos de espaldas .al hombre sencillo

quiere a su tierra, hemos deshumanizado y materializado la acción de gobierno. El posibilismo y el

pragmatismo son los sustitutos de una sociedad con ideales. Y esto es muy negativo.

D «HUBIÉSEMOS TENIDO QUE INVENTAR U. C.D.»

Moya se resistía, cuando en el mes d« julio, a elecciones ganadas y escaño cobrado, Suárez propuso hacer

de la coalición U. C. D. un partido unitario. «Fui el último, creo, en decirle que sí. Me faltaban dato¿ y

argumentos de conciencia. Yo m* sentía Socialdemócrata hasta la médula y no acababa de "ver" el

empaste ucedista Me acuerdo que un sábado de julio me encaré con el presidente Suárez. El, luego,

comentó que yo estuve duro, "muy duro". Le dije que la unidad no se institucionalizaba por decreto y que

las voluntades de las personas no podían ser sustituidas. Yo pensaba en los electores. Suárez me día

razones serias y convincentes. Y desde que le di 1 sí a la «operación partido unitario» hemos procurado

defender esa unidad con todas mis fuerzas y afrontando mucha Incomprensión. Pero se trata de un

proyecto político que de no existir en España hubiésemos tenido que inventarlo.

—¡Ah!, ¿sí? ¿Por qué esa necesidad?

—Lo importante es siempre el programa, no U marca. U. C. D. es una buena marca, pero te falta un

programa... En el futuro inmediato va a ocupar una posición de derecha democrática, alejada de

planteamientos totalitaristas y globalizadores.

D ¿QUE ES SER SOCIALDEMÓCRATA?

—Arturo Moya, ¿que es, de verdad, un socialdemócrata no marxista?

—La socialdemocracia es un proyecto de reforma de la sociedad que no se plantea una visión total del

hombre. Sus linean básicas vienen a ser:

1.´ Convertir las libertades formales en libertades reales. Hay imitadores que caricaturizan este Idearlo.

2." Igualar las posibilidades sociales del disfruto de bienes culturales y económicos.

3.´ Erradicar toda corrupción y potenciar los valores humanos, afirmando una ética d« la vida social y

política.

4.´ Hacer entender V» la búsqueda del Interés general

"SUAREZ NECESITA CONFIAR MAS EN EL ENTORNO INMEDIATO"

«Hay ministros que están aprendiendo a gobernar. Y el propio presidente aprende a ser demócrata. Y,

entre tanto, se gobierna la democratización del sistema»

ser objetivo. Me consta que sobre tu mismo tema escucha varias informaciones. Analiza a solas y

resuelve o difiere la solución según su prudencia política.

—¿Cuál es su más incómodo defecto?

—La desconfianza. Le falta confiar en el entorno Inmediato.

—¿Acaso no se fía de sus ministros? —No, no es que no se fíe, es que... no se distiende, no delega. Hay

ministros Que están aprendiendo a gobernar, y el propio presidente está aprendiendo a ser demócrata. Y

aquí la que se está haciendo te, justamente, «gobernar U democratización del sistema»,., mientras unos 7

otro» aprenden.

—¿Qué aconsejarla al presidente Suárez a título personal?

—En estos momentos, que ahonde en esos reflexiones sobre las políticas a medio y a. largo nlaga. Las

necesarias exigencias del día pueden quitar la perspectiva, necesaria con la que se debe enfocar la política.

Moya despacha con Suárez cada ocho o diez días, en conversación telefónica o enviándole notas y

memorándum sobre la realidad política.

—¿Se te ha encomendado asesorar sobre la información en general?

—Este tema le preocupa mucho al presidente. Y con razón. Sin concepción del Estado y di la sociedad,

que T« asumo, no está siendo bien transmitida ni. por tanto, bien captada. Incluso, a veces,

malévolamente interpretada.

—¿Adquirirá O. C. D. periódicos que pertenecieron a la cadena del Movimiento? Ahora van a estar

baratos»...

—No. U. C. D. nunca tendrá prensa propia, en el sentido- tradicional de «prensa de partido»; pero, eso sí,

inducirá a los hombrea 7 a sus amigos Dará Que adquieran o financien o dirijan «mass media» en toda

España.

—Pregunto al empresario «metido a político»: cuando el ciudadano de a Pie —o de utilitario— está

dispuesto a apretarse el cinturón de lo superfluo, pero el empresario no parece tan dispuesto a «encajar» el

Pacto de la Moncloa, qué salida se avista para el túnel de la Economía?

—Al empresario —yo lo soy— le diría que tiene el deber histórico y la responsabilidad de esforzarse en

consolidar la libertad económica. ¿Cómo se supera el bache socioeconómico? La situación es de tal

calibre que requiere el esfuerzo solidario de todos, sin excepción de estamentos ni personas; bien

entendido que Por principio ético las mayores exigencias y obligaciones deben recaer sobre las clases más

favorecidas. Aquí todos estantes embarcados en la misma aventura —la aventara del progreso y la

libertad—. SI triunfamos viviremos en una nueva sociedad civil respetuosa de los airéenos de la persona,

alentadora de las iniciativas creadoras del mundo empresarial, estable« en lo político 7 en lo económico.

En caso contrario recaeremos definitivamente en el ostracismo y en la -penuria económica. Es la hora de

las «Brandes empresas», de la generosidad en los planteamientos, de la amplitud de miras, de sembrar

esperanza para recoser rentabilidad social.

Pues que Dios le oiga, hermano! Y a esas (grandes empresas», les dé un vuelco el corazón.

—Pilar URBANO.

 

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