Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Los polis-milis     
 
 ABC.    18/11/1979.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

ABC. DOMINGO, 18 DE NOVIEMBRE DE 1979. PAG. 6.

LOS "POLI - MILIS"

EL Gobierno no puede «negociar» con ETA-politico-militar. Sin embargo, el Gobierno, con el consenso y apoyo de las demás fuerzas políticas y el respaldo responsable de los medios de comunicación, puede «gestionar» por vías indirectas la puesta en libertad de Javier Rupérez. Entre uno y otro concepto media un ambiguo territorio de arenas movedizas, en el que es necesario actuar. Quienes tienen en sus manos esa decisión han de comprender que la intransigencia numantina podría comportar una mayor quiebra moral colectiva que la flexibilidad siempre matizable. Y han de comprender también que el «caso Rupérez» no es, desgraciadamente, sino una escaramuza más dentro de una guerra de imprevisible duración que e! Estado no tendrá otro remedio que continuar librando por espacio de bastante tiempo. Lo importante no es poder clamar victoria al término de este episodio concreto, de trascendencia limitada, sino ser capaces de asimilar el conocimiento estratégico del enemigo que del mismo se deriva y ser capaces de introducir en la propia táctica los correctivos pertinentes para invertir el sesgo de la contienda.

La principal enseñanza del secuestro apunta a la necesidad de un análisis más selectivo y diferenciado a la hora de afrontar la disección morfológica del «conglomerado ETA». Nos hallamos, ciertamente, ante va solo poliedro de cien caras que, coordinadamente o no, sirven a un solo objetivo final. Pero dentro de esa unicidad geométrica los diseños operativos son diversos y la autonomía de cada componente grande, Confundir las varias ramas de ETA entre «i, ignorar las especificidades de los «polimilis», nos conduciría al absurdo de utili-zar misiles tierra-aire en la lucha antisubmarina.

EL LENINISTA «PERTUR» Y LA «TENDENCIA TUPAMARA»

Si el «narrador de historias» se hubiera atrevido a traspasar de nuevo las tenues fronteras entre ficción y realidad, esta crónica habría comenzado con el sensacional anuncio de que Eduardo Moreno Bergareche, alias «Pertur», continúa entre los vivos y dirige en la sombra la ofensiva posEstatuto, en la Que se incardina el «caso Rupérez». La idea queda a disposición de cualquier avispado aprendiz de Forshyte; •u cadáver jamás fue descubierto, nadie ha sido capaz de avalar con pruebas concluyentes las diversas teorías sobre su desaparición, y ahí está, sobre todo, la diaria aplicación, con exactitud milimétrica, de sus teorías sobre la coordinación entre lucha armada y acción política.

«Pertur» estaría ahora a punto de cumplir treinta años. Hasta el momento de «u incorporación a ETA se había distinguido por su religiosidad temprana, sus puenísimas notas en la asignatura Formación del Espíritu Nacional y su capacidad de contagiar entusiasmo a los demás con una guitarra entre las manos. El impacto del proceso de Burgos, complementado especulativamente con la lectura de Lenta y Regís Debray. fueron los factores que encauzaron su vida por la senda de la ortodoxia revolucionaria. Como su «modelo de transición» hacia un Pais Vasco independiente y socialista pasa por la acción reivindicativa de las masas, la insurrección popular y el asalto al Palacio de Invierno, deliberadamente se alinea, dentro de ETA-V Asamblea, en el llamado Frente Obrero. Los del Frente Militar conciben el terrorismo poco menos Que como un fin en sí mismo y piensan que no es a ETA a quien compete la acción política.

La ruptura se consuma a finales del 74 como consecuencia del atentado de la calle del Correo, jamás reivindicado oficialmente. Los del Frente Obrero, con la importante adición de Múgica Arregui. alias «Ezquerra», constituyen lo que en un principio se denomina «tendencia tupamara» y pronto empieza a conocerse como ETA politico militar. Del otro lado queda la «tendencia Septiembre Negro», hoy ETA-militar. Unas semanas después de la escisión, «Pertur» expone los postulados de los «poli-milis» —cien por cien leninistas— en el «Zutik 64», que dedica su portada al «ejecutado» almirante Carrero.

«Concebimos la lucha armada como forma suprema de la lucha de la clase trabajadora. Consideramos un grave error que la actividad de ETA sea capitalizada por aquellos partidos u organizaciones que están incrustados en las masas. ETA no tiene la suficiente capacidad política ni organizaciones de masas que se beneficien de su actividad armada... Una organización puramente militar no puede ser vanguardia del proletariado.»

BERAZADI: TRES VOTOS A FAVOR, DOS EN CONTRA Y UNA ABSTENCIÓN

Por espacio de algo más de un año los «poli-milis» tratan de conciliar los dos niveles operativos propuestos por «Pertur», compatibilizando la presencia de la organización en las instancias unitarias «abertzales» con las acciones violentas de los «comandos especiales» («bereziak»). Las mismas tensiones de la época del «frentismo» se reproducen y estallan ahora como consecuencia del secuestro del industrial peneuvista Berazadi. Al cabo de un largo tira y afloja, la decisión de poner fin a su vida es adoptada por tres votos a favor, dos en contra —«Pertur» y «Erreka»— y una abstención. «Pertur» dimite de todas sus responsabilidades ejecutivas y se dispone a librar a fondo la batalla de lo que él mismo denomina «la «conversión organizativa de nuestra lucha política». En abril del 76 es secuestrado por primera vez por los «bereziak», que impiden su asistencia a la reunión preparatoria de la VII Asamblea. En julio desaparece definitivamente, no sin antes dejar perfilada la «ponencia Otsagabía», que los «poli-milis» asumirán desde la cruz hasta la rúbrica.

En «Otsagabía» —así bautizaba en recuerdo de su primera célula como activista juvenil—, «Pertur» cree encontrar la solución a los conflictos del pasado, mediante la fórmula mágica del «desdoblamiento». «Todos los que hasta ahora apoyaban y se identificaban con la acción que llevaba ETA. pero sin participar en ella, pero sin pasar de] nivel de pura simpatía hacía la lucha de los patriotas revolucionarios, hoy quieren participar directamente en ella, incorporarse de una forma organizada y lógicamente piden a ETA que les brinde unos cauces nuevos para esa participación. Nuestra propuesta en este sentido es la siguiente: la única solución viable a la situación actual es la separación organizativa entre la lucha política y la lucha armada. En concreto, postulamos la creación de un partido, vanguardia revolucionaria de la clase obrera y de todo el pueblo vasco, y la incorporación a él de toda la actividad de masas que hasta ahora ha llevado ETA.»

DE LA «PONENCIA OTSAGABÍA» AL NACIMIENTO DE EIA

El planteamiento de «Pertur» tiene mucho más de comunista clásico que de nacionalista: «Los objetivos estratégicos del partido han de ser la toma del Poder por las clases populares, dirigidas por la clase obrera, contra la oligarquía y en el marco de un Estado propio para Euzkadi. Destrucción de la oligarquía como clase, utilizando la coacción militar contra ella... La estrategia se centra en evidenciar que la democracia burguesa es sólo una fase de transición e impedir que se consolide como un sistema estable. Participación activa en los cauces que brinda y, al mismo tiempo, potenciación de los organismos autónomos de poder popular a todos los niveles.»

El nacimiento de EIA, núcleo embrionario de Euzkadiko Ezquerra, demuestra Que estos postulados son algo más que castillos en el aire. Al nuevo partido se incorporan muchos de los etarras «históricos» beneficiados por la amnistía, con Mario Onaindía a la cabeza —el predicamento de los «poli-milis» en los «makos» (cárceles) venía siendo muy superior al de ETA militar,— y eu primera asamblea supone la traducción casi matemática de la «ponencia Otsagabía» a las vísperas electorales del 15 de junio.

En ella se reafirma el carácter «netamente socialista» de la revolución en marcha y se establece una estrategia en dos fases, delimitadlas por la entrada en vigor del Estatuto de autonomía cuya inevitabilidad se advierte y —a diferencia de ETA militar— se fomenta. En la primera fase se postula el pacto con la burguesía nacionalista, con objeto de lograr las máximas cotas de autogobierno posibles, «utilizando nuestra presencia en las instituciones como polo alrededor del cual ir organizando a las masas». En la segunda fase las contradicciones proletariado-burguesía se harán patentes y, una vez organizadas las masas, «iríamos al Consejo General Vasco sólo a demostrar que eso no sirve de nada, iríamos a los Ayuntamientos a demostrar a las masas

«El Gobierno está mentalizado para asumir el envite. Por primera vez en mucho tiempo dio muestras de entender lo que estaba en marcha y de saber cuáles debían ser sus movimientos»

que no son sino antros donde se administran los bienes de la burguesía».

Y si incluso estas conclusiones de hace un par de años pueden parecer alejadas en el tiempo, ahí están las declaraciones de «representantes de ETA poli tico-militar», publicadas esta misma semana por un rotativo madrileño, «Queremos que el Estatuto se ponga en marcha —primera fase— y que se agote su techo, porque, por una parte, podemos conseguir un nivel de organización obrera y popular y, por otra, podemos consolidar un partido de los trabajadores de Euzkadi a partir de ElA.,. En el momento en que nosotros veamos se ha conseguido todo eso —segunda fase—, podremos pensar en romper el Estatuto hacia adelante... Por otra parte, es necesario señalar que en Euzkadi se va a producir ,bien pronto un enfrentamiento entre la clase trabajadora y la burguesía vasca. Es decir, una lucha, de clases que en Euzkadi existe y que hasta ahora ha estado en una nebulosa dado que, por las circunstancias, todo el pueblo estaba contra el Poder central... Podemos hacer una acción en Madrid para que conceda más transferencias, al mismo tiempo que podemos hacerla en Euzkadi contra un patrón que ha expulsado injustamente a cinco trabajadores de un taller de cien obreros, por muy nacionalista que sea.»

LOS VOTOS DE EUZKADIKO EZQUERRÁ. O LO QUE EN EL FONDO ESTA EN JUEGO

De todo lo antedicho se deduce que existe una línea de coherencia ideológico estratégica dentro del subsistema controlado ¡ por los «poli-milis». De su análisis pueden extraerse tres conclusiones principales:

Los «poli-milis» consideran a EIA y por lo tanto, a Euzkadiko Ezquerra, pieza fundamental de su diseño y a sus dirigentes poco menos que peones desplazados «en comisión de servicios». Lo cual es Independiente de que la vinculación entre el nivel «político» y el nivel «militar» tenga carácter orgánico o quede reducido a un código de señales luminosas, y es independiente también de los deseos de algunas de las personalidades implicadas en la coalición «abertzale.

Acciones como el secuestro de Ja vier Rupérez pretenden fortalecer la posición del «contrapoder» otarra ante los ojos de la opinión pública, de forma capitalizare por Euzkadiko Ezquerra, necesitada de ganar espacio por su derecha con el señuelo de la «seudomoderación» y por su izquierda con el señuelo de la «seudoeficacia». Lo cual no significa que algunas veces —bombas de Barajas, Cha-martín y Atocha— no consigan exactamente lo contrarío, desencadenándose entonces la manida dinámica de la autocrítica.

Las bases, cuadros y dirigentes del Partido Nacionalista Vasco constituyen la gran víctima patencia! de esta típica insurrección de signo comunista, & la Que, caso de alcanzar una fase avanzada, terminarán sumándose otras fuerzas ideológicamente afines". Lo cual no es óbice para que Garaicoechea y compañía sigan actuando de forma pusilánime, mientras Lerchundi y compañía aparecen claramente alineados contra los «poli-milis».

El «caso Bupérez» ha puesto, además, de relieve la existencia al frente de todo este tinglado de una inteligencia individual o colectiva, altamente.. cualificada para «administrar» los propios recursos en el

feroz ámbito de la guerra psicológica. Las primeras horas que siguieron al secuestro dejaron patente que el Gobierno estaba mentalizado para asumir el envite. Por primera vez en mucho tiempo el Poder ejecutivo dio muestras de entender lo que estaba en marcha y de saber cuáles debían ser sus movimientos. Al reunir urgentemente al máximo órgano colegiado de UCD, cuya posición de absoluta firmeza fue la más idónea en ese primer tramo de la crisis, al proyectar una imagen de Javier Rupérez ajustada a su Impecable trayectoria política y e su alta valía intelectual y humana, al trenzar Imaginativamente la avalancha de reacciones internacionales condenando el secuestro y al someter a un sistemático acoso a Bandrés y demás dirigentes de Euzkadiko Ezquerra, cuyo afluente de votos en las elecciones al Parlamento autonómico es en definitiva lo que está en juego, Suárez y sus colaboradores dieron la impresión de quien desarrolla una eficaz estrategia de pizarra, mentalmente ensayada muchas. veces.

NI ENTREGUISMO SUICIDA, NI ENCASTILLAMIENTO JOMEINITA

Cuando parecía que los terroristas habían quedado atrapados en este bien concebido callejón sin salida —transcurrió nías de una jornada entre el primer comunicado y el segundo, anunciado para «las próximas horas»—, llegó la espectacular y maliciosa rebaja de sus peticiones. Quedó claro entonces que la retención de Javier Bupérez tenía un carácter más alegórico que Instrumental. Los «poli-milis» no pretendían ventajas concretas, sino simplemente humillar al poder establecido y aparecer como los vencedores morales de la criáis por ellos desatada. De ahí el recurso a una fórmula que inevitablemente trasladaba de nuevo el hierro candente del dilema al terreno del Estado, fomentando la discusión y el debate interno. Si los terroristas hubieran continuado pidiendo la luna, a la propia familia del secuestrado le habría resultado difícil desmarcarse de la posición hermética correctamente estructurada por el Gobierno. Al solicitar tan sólo una vía lateral de escape, la confrontación entre Intereses políticos y sentimientos humanos se hace Irremediable.

Y no debemos avergonzarnos de que asi sea. En nuestra vulnerabilidad está también nuestra fuerza. El gran activo de las sociedades democráticas consiste precisamente en que su comportamiento colectivo no es sino la síntesis de las posiciones de millones de conciencias individuales en las que los Impulsos compasivoa alternan con las ansias de firmeza. Ambos factores deben estar en la mente de los gobernantes, porque ambos conforman la realidad anímica de los gobernados. Despreciar cualquiera de ellos y optar por el entreguismo suicida o por el rudo encastillamiento jomeinita significaría engendrar, altas cotas de frustración colectiva. No se puede «negociar», pero se debe «gestionar» a través de agentes interpuestos. Una vez liberado Rupérez —no es en este episodio Incidental, Insisto, donde se decide la suerte de las guerra contra ETA—, todas las Instituciones, desde el Gobierno hasta la propia Prensa, deben revisar a fondo sus mecanismos de acción antiterrorista y deben comenzar a poner en marcha esa larga retahila de iniciativas perfectamente compatibles con el orden constitucional, aún no Instrumentadas. Entretanto, la búsqueda de una solución ecléctica no podrá ser nunca considerada como muestra de debilidad, sino como signo de fortaleza. De esa difícil fortaleza, enraizada en el conocimiento de una realidad tan compleja y multiforme como la de esta democracia que vacilantemente persigue las bases morales de su propia identidad.—Pedro J. RAMÍREZ.

DE PRACTICAS ANTICONSTITUCIONALES

MUGICA ACUSA AL PNV

«Está discriminando, por cuestiones de lengua, a ciudadanos que quieren acceder a la función pública»

Bilbao, 17. (Efe.) Enrique Música acusa al Partido Nacionalista Vasco de impugnar la Constitución y el Estatuto de Guernica porque está «discriminando, por razones de lengua, a los ciudadanos que quieren acceder a la función pública».

En cuanto a la participación de los socialistas en el Gobierno vasco, después de las elecciones al Parlamento, el diputado socialista dijo que este tema depende de la actitud que adopte el Partido Nacionalista Vasco si gana las elecciones,

De todas formas, el señor Múgica añadió que si los socialistas, «con audacia mantienen su identidad propia, machos trabajadores que se abstuvieron.

en las pasadas elecciones van a depositar de nuevo su confianza en el Partido Socialista».

El diputado socialista por Guipúzcoa, que asiste al II Congreso del PSE-PSOE en representación de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, opina aue este Congreso «se está desarrollando con el vigor y la claridad en la expresión de los puntos de vista, propios de todo congreso socialista».

Por último, el señor Múgica afirmó: «Pienso que siendo el PSE autonómico, pero dentro del PSOE, es el más capaz, desde la solidaridad con el resto de España, de defender fielmente los intereses de cuantos viven y trabajan en Euzkadi.»

 

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