Autor: Barbero, David. 
 Viaje de los señores Fraga y Martín Villa a Vitoria. 
 Todos debemos aprender de esta dramática lección     
 
 Informaciones.    08/03/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

DE ESTA DRAMATICA LECCIÓN»

• «EL GOBIERNO NO DECLINA SU RESPONSABILIDAD»

• LOS MINISTROS VISITARON A LOS HERIDOS

• UN ARBITRO PARA LA SOLUCION DEL CONFLICTO DE FORJAS ALAVESAS

por David BARBERO

VITORIA, S.

EL vicepresidente paro Asuntos del Interior y ministro de la Gobernación, don Manuel Fraga, y el ministro de Relaciones Sindicales, don Rodolfo Martín Villa, efectuaron una visita, desde la tarde del sábado hasta la tarde de ayer domingo, a Vitoria con el fin de informarse personalmente de lo sucedido la semana pasada en la capital alavesa y llevar a cabo diversas entrevistas, tanto con las autoridades como con otrs personas, a fin de lograr la definitiva solución de los enfrentamientos y paros que tienen lugar en esta ciudad desde hace ya dos meses.

Dentro de la primera jornada del sábado, la primera visita que efectuaron los ministros fue a los centros sanitarios donde permanecen todavía los heridos del miércoles. Se tienen noticias de que tanto algunos de los heridos como sus familiares se dirigieron al señor Fraga en términos que nan sido cali ficados como muy duros sobre la intervención de las fuerzas del orden indicando de la desproporcion á su juicio, entre lo que ellos pedían —(«pan y trabajo», según sus palabras— y las consecuencias de muertos y heridos. El ministro de la Gobernación manifestó a sus interpelantes la necesidad de que entre to dos se intente la no repetición de tales sucesos.

Tras estas visitas, que rea lizaron juntos las señores Praga y Martin Villa, ambos ministros se dedicaron a mantener reuniones con diversas personalidades por separado, dedicándose el primero a conversar principalmente con !as autoridades provinciales y locales, tanto civiles como eclesiásticas, mientras el ministro de Relaciones Sindicales se entrevistó con representantes de los empresarios y los trabajadores de las empresas en las que se ha mantenido el paro durante tan largo período.

OTRO MUERTO

La jornada de ayer domingo se inició con la noticia de que otro de los heridos el miércoles, don José Castillo, quien desde aquella fecha se encontraba en estado muy grave, había fallecido. Tenia treinta y dos años, habla nacido en Morasvendes, en la provincia de Salamanca, y trabajaba en la empresa Basa, de Vitoria. Estaba casado y tenia dos hijos.

Sobre las circunstancias en la que fue herido, se ha podido saber que don José Castillo se encontraba en su domicilio sin participar en la manifestación, pero al ver acercarse la misma hacia su casa, bajó precipitadamente para retirar su coche, que había comprado recientemente, con el fin de que no se viera afectado por los enfrentamientos. Cuando estaba intentando realizar este cambio, fue alcanzado por una bala, lo que te ha tenido en tí hospital varios días en estado crítico y le ha producido la muerte. El cadáver ha sido trasladado a su pueblo natal de Salamanca.

En las primeras horas de la tarde de ayer los señores Praga y Martín Villa se reunieron con los periodistas alaveses y con los numerosos enviados especiales desplazados a Vitoria para cubrir la información de los trágicos sucesos ocurridos la semana pasada.

Al comenzar la rueda de Prensa, el ministro de la Gobernación dijo que «esta gran tragedia que Vitoria ha vivido en estos días debe ser un motivo de meditación para todos nosotros y para todo el país. Es evidente que estas cosas no debieran ocurrir, y es evidente que todos tenemos en ello una gran responsabilidad y, por supuesto, el Gobierno no declina la suya.»

«Por eso continuó dicien do el señor Fraga—, al expresar mi Desame más sentido a los familiares de los cuatro fallecidos, a sus amigos y compañeros de trabajo y a la ciudad de Vitoria, creo que deberíamos ofrecerles algo más que nuestras oraciones: la promesa y el compromiso de aprender to dos de esta dramática lección sobre la convivencia ciudadana.»

Posteriormente recordó las circunstancias eapecialísimat en que actualmente vivimos en España y la trascendencia que puede tener la solución de los actuales problemas para la marcha de nuestro país en lo sucesivo. Asimismo recordó el ejemplo de Alemania (¡país que acaba de visitar el señor Fraga), que ha sufrido dos trágicas guerras en el presente siglo y que sin embargo, ha tenido la fuerza y la sabiduría de sobreponerse a todas las dificultades y convertirse en una nación libre, rica y democrática.

UN ARBITRO PARA FORJAS ALAVESAS

Seguidamente, el señor Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales, informó sobre los contactos que mantuvo en Vitoria especialmente con los empresarios y trabajadores de las factorías afectadas en los dos últimos meses por el paro, y de modo fundamental con los de Forjas Alavesas, anunciando que se ha encontrado uan fórmula que puede ser oufna para la readmisión de los 22 despedidos de esta factoría.

Según las declaraciones del ninistro, se ha buscado una persona intermediaria que actuará como arbitro en el conflicto, para io que ha sido designado don Juan Pardo, magistrado-juez de Vitoria, que ha sido precisamente de la cosión que venia discutiendo el convenio colectivo en la empresa, y que era, al parecer, de la confianza de los representantes de los trabajadores. Por su parte, la empresa se ha comprometido a aceptar y cumplir la solución que se adopte.

Contestando a oirá de las guatas de la rueda de Prensa, el señor Fraga aseguró que «estamos haciendo lo que podemos en medidas económicas, en medidas sociales y en planteamientos de reforma. El suscitar en estos momentos un acuerdo con los planteamientos no es buscar la solución de los problemas. Y tenemos la obligación de buscarla y el que no haya aprendido la lección de Vitoria él verá lo que hace. Pero yo desde luego no estoy dispuesto a pasar porque ahora digan: "Usted tiene la culpa". La tenemos todos; ante una lección como la que hemos tenido, es necesario decirle a todo el mundo: vamos a trabajar, vamos a levantar el país, varaos a levantar Vitoria, vamos de una vez a hacer un gran país, económica y socialmente, y así no nos veremos en situaciones irresponsables.» Los ministros señores Praga y Martín Villa emprendieron su regreso a Madrid hacia las tres y media de la tarde. Efectuaron el viaje de vuelta como habían venido, en un helicóptero del Ministerio del Ejército, que despegó del aeropuerto de Vitoria. Acompañaron a los ministros, el director general de la Guardia Civil, don Ángel campano; el director general de Política Interior, y otras personalidades,

NOTA CONJUNTA

Tras dialogar el señor Fraga con la Corporación Municipal de Vitoria y con los miembros de la Diputación Foral, se hizo pública, el sábado la siguiente nota:

«En el día de la fecha, reunidos en Vitoria el vicepresidente del Gobierno para asuntos del Interior y el ministro de Relaciones Sindicales con el presidente y miembros de la Diputación Poral de Álava, alcalde y concejales del Ayuntamiento de Vitoria y autoridades provinciales, declaran

1 Lamentamos profundamente el gravísimo déterioro de la paz ciudadana que dio lugar a los trágicos acontecimientos del pasado día 3, ante cuyo problema todos debemos sentimos solidarios.

2 La paz ciudadana sólo puede ser fruto de una firme voluntad colectiva de lograrla, un deseo profundo de convivencia, basado en el respeto a los demás y el convencimiento de la ineludible necesidad de la observancia de las leyes. Por ello, exhortamos a los empresarios, trabajadores y demás ciudadanos a la serenidad, con cordial y comprensión mutua, que hagan posibie encontrar soluciones positivas a los problemas existentes.

3 Las autoridades, de forma conjunta, están trabajando sin pausa, a fin de llegar a una solución definitiva en el plazo mas breve posible. Pedimos a todos que colaboren con ellas para que estas gestiones conduzcan al feliz término al que la comunidad tiene derecho.

4 convocamos y encarecemos a todos y cada uno de los ciudadanos para que, dentro de sus posibilidades, contribuyan de forma activa a devolver a Vitoria el carácter que te es propio y que le ha permitido ser ejemplo de progreso y comunidad cívica.»

 

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