Contraste de pareceres en torno al procedimiento de urgencia     
 
 ABC.    09/05/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ABC. DOMINGO 9 DE MAYO DE 1976. PAG. 9.

CONTRASTE DE PARECERES EN TORNO AL PROCEDIMIENTO DE URGENCIA

Madrid. (De nuestra Redacción.) Recogemos hoy otras interesantes opiniones de destacados procuradores

sobre la sesión informativa celebrada por el presidente de las Cortes sobre la tramitación de urgencia.

• DON ENRIQUE GARCÍA RAMAL: UNA SESIÓN IMPORTANTE Y DEFINIDORA.

«El presidente de las Cortes, con su convocatoria —que no era obligada—, certificó su atención a los

procuradores y el deseo de satisfacer las dudas que pudieran tener. Sus palabras, al comienzo de la sesión,

fueron realmente importantes y definidoras: la urgencia solamente se justifica si las Cortes quieren la

reforma, están dispuestas a colaborar con el Gobierno en la misma y se mantienen en el marco de su

peculiar responsabilidad.» Y añadió más: «Que la negativa de la urgencia sería como negar la

conveniencia de la reforma.»

Así, con esta sencillez, centró la idea que le había movido a la interpretación del Reglamento de las

Cortes, en este concreto aspecto.

El presidente llevó la sesión con una claridad meridiana, sinceridad absoluta, cordialidad, a veces con

ironía, pero sin herir, y hasta con humildad otras. Siempre con argumentada tenacidad.

Su papel no era fácil. Todos querían defender la legítima posibilidad de los procuradores en su

intervención parlamentarla, pero iba quedando claro que el primero en ello era el presidente.

La interpretación del Reglamento —facultad exclusiva del presidente— tuvo otra motivación y así se

dijo: salir al paso de un calificativo no justo, el inmovilismo de las Cortes, que no es lo mismo que

excesiva o dilatada discusión, en algún caso.

Toda la sesión, en la parte que pude estar en ella —y el resto lo conozco por los compañeros y la

Prensa—, estuvo a gran altura por parte de casi todos los que intervinieron. Fue viva, en ocasiones. Así

tenía que ser y acreditó, una vez más, el inteligente parlamentarismo de muchos y la fácil dialéctica del

presidente.

Ahora, en los primeros Plenos, no hay duda que habrá que poner algo por parte de todos: el deseo de

acierto y la mayor colaboración hacia la Presidencia. Y ésta, a su vez, así lo ofreció y estoy seguro de que

lo hará: generosidad en sus determinaciones, compatible con la urgencia de los estudios y decisiones.

—Usted abandonó la sala antes de que la sesión finalizara, como ha dicho. Pero ¿es cierto —preguntamos

al señor GarcíaRainal— que lo hizo como expresión de desagrado por algo de lo que allí oyó o vio?

—Efectivamente. Tuve que ausentarme antes de terminar la sesión. Y lo hice muy a pesar mío. Un

compromiso anterior me obligaba a ello. Ignoro si mi salida del salón coincidió, como ha dicho un

periódico de la noche, con la de otros procuradores. Yo no los vi, en ese momento, ni en el ascensor ni en

la puerta. Vea usted cómo todo es sencillo, pero mucho más teniendo en cuenta que yo opino que no

hubiese sido forma de disentir la del portazo.

• DON RAFAEL DIAZ - LLANOS: «LAS NUEVAS NORMAS TIENEN BASTANTES DEFECTOS»

—No debo decir qué me pareció la actuación del presidente: si lo elogio, puede parecer que lo halago, y,

en el caso contrario, que lo censuro. Debo decir que para mí el presidente es el primer procurador, una

personalidad llena de prestigio que me merece todos los respetos. Y no cabe duda que en su intervención

estuvo claro, sin que eso signifique que yo esté a favor ni en contra de lo que dijo.

En mi opinión las normas adoptadas para la tramitación de urgencia tienen bastantes defectos.

En cuanto a la idea sostenida por algunos medios de difusión, de que las Cortes y algunos procuradores

entorpecen la rápida marcha de la apertura hacia una mayor democracia, puedo decir que no están en lo

cierto, ya que en las Cortes ha entrado un solo proyecto de ley relacionado con la reforma política; luego

mal pueden obstaculizar aquellos proyectos que aún no han podido estudiar. Ese único proyecto, la ley

que regula el derecho de reunión —y yo formé parte de la Ponencia— ya tenía ultimado su informe

cuando aparecieron las normas del procedimiento de urgencia, que obligaron a conceder un nuevo plazo

para la presentación de enmiendas, lo que ha significado un paso atrás. Con el procedimiento normal ya

podía estar aprobado el proyecto de ley cuando se quiera convocar el Pleno. Entonces, ¿quién pone freno

a que las leyes se aprueben rápidamente? Que cada uno saque sus deducciones.

Creo que se van a presentar muchos conflictos, sobre todo en los proyectos declarados de urgencia que no

tengan enmiedas ni observaciones a la totalidad. ¿Quiénes van a hablar? Me parece que las nuevas

normas más que un avance democrático, van a constituir un retroceso. Estamos haciendo el futuro de

España y en esta tarea no cabe la precipitación, sino la meditación.

No obstante, el Grupo de Acción Institucional y yo mismo queremos dar las máximas facilidades al

Gobierno para que termine de resolver esta situación de soldadura, mejorando todo lo mejorable y sobre

todo la parte económica, porque si no se soluciona, el día que la gente no pueda comer no habrá

posibilidad de reformar nada. Para pensar y actuar es preciso que la gente tenga cubiertas las necesidades

materiales. Esto es sustancial.

• DON LAUREANO LÓPEZ RODÓ LA SESIÓN FUE UN ACIERTO.—Creo que la

celebración de la sesión informativa —ha declarado a Pyresa— fue un acierto. La reunión sirvió para

clarificar criterios en torno a diferentes puntos del procedimiento de urgencia. El presidente estuvo muy

explícito en sus intervenciones y yo recojo, especialmente, sus palabras en el sentido de que consideraba

perceptible el procedimiento de urgencia, si se trataba de mejorar la normativa. Esto dio pie a que el

Grupo de Acción Regionalista elevara una moción para que también las Cortes puedan declarar como

urgente las proposiciones de ley. En resumen, la intervención del presidente fue brillante, tuvo altura.

Además, se definió a favor de la reforma, que era algo también necesario. Todo lo que sea fijar posiciones

ante el país, en estos momentos, es conveniente».

 

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