Autor: Ramos, Ignacio. 
   Secuestros como financiación del terrorismo     
 
 ABC.    28/03/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SECUESTROS COMO FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO

LA organización separatista E.T.A., que antes «recababa» fondos mediante atracos, parece haberse decidido por «1 secuestro como método de financiación. Ahora ha pedido 200 millones de pesetas por el rescate de Ángel Berasadi, el industrial donostiarra secuestrado la semana pasada en San Sebastián.

Es la mayor cantidad pedida hasta ahora por E. T. A., que parece ir doblando sus exigencias: por el rescate del señor Huarte se dijo que cobró 50 millones; 100 pidió por Arrásate; 200 ahora.

La explicación se ha intentado ver en la enorme carestía que las armas de contrabando están alcanzando últimamente, dado que ios Gobiernos, como consecuencia del terrorismo registrado en los últimos años, está dificultando considerablemente el tráfico de armas. Y los precios suben en el mercado negro.

Se cree que E. T. A., que ha de sostener, además, su aparato organizativo, se encuentra en serias dificultades económicas. Y que, incluso, tiene retenida en Bélgica una partida de armas por valor de 42 millones de pesetas, por falta de papo. De «Ai sus apremios.

FINANCIACIÓN. — El viernes se hizo pública una carta enviada por E.T.A. a unos cincuenta industriales vascos en agosto pasado. En ella >exigen> a cada «no dos millones de pesetas, fue habían de ser entregados en San Juan de Luz.

La carta deje, traslucir estas dificultades económicas de la organización, puesto que su actuación requiere cada día, dice, «uno disponibilidad mayor de medios materiales>

Explica Que hasta entonces, la política seguida había sido la de «recuperar por medio de expropiaciones» el dinero, seguramente refiriéndose a los atracos cometidos en entidades bancarias y empresas hasta entonces. Por medio de la carta, se pretende imponer un «impuesto revolucionario» para financiar lo que llaman «la liberación nacional».

No sabemos si estos cincuenta industriales vascos fueron a San Juan de Luz a entregar sus dos millones de pesetas («es un recado para Julián», era la contraseña); posiblemente la operación no salió como E. T. A. esperaba y la organización terrorista ha buscado las vías rápidas del secuestro para su financiación.

En todo caso, el dilema es que, con más dinero, los extremistas tendrán más armas, y con más armas, la violencia será mayor. Y que mientras un concierto internacional serio no ponga remedio, el terrorismo no se erradicará. Con acciones aisladas será más difícil encontrar armas; pero ello sólo significará que sean más caras y que se pidan más olios rescates. Es decir, la «inflación" llevada al terrorismo.—Ignacio RAMOS.

 

< Volver