Según las declaraciones de los detenidos. 
 Reconstrucción del secuestro y asesinato de Berazadi  :   
 Tirarlo a la basura fue la contraseña recibida para matarle. 
 ABC.    14/04/1976.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

RECONSTRUCCIÓN DEL SECUESTRO Y ASESINATO DE BERAZADI

«Tirarlo a la basura» fue la contraseña recibida para matarle

San Sebastián, 13, (Europa Press.) Como se indica en la nota oficial hecha pública por el Ministerio de la Gobernación referente a la detención de 87 miembros de E. T. A. en el País Vasco, ya se conoce la identidad del comando que secuestró y dio muerte al industrial guipuzcoano don Ángel Berazadi.

Los cuatro componentes del mismo son José Agustín Achega Aguirre, de veintidós años, soltero, tornero de profesión y con domicilio en Iciar; José Ignacio Egana Aristi, de dieciesiete años, soltero, tornero de profesión y domiciliado, también, en Iciar; José María Andaluz Arocena, de dieciocho años, trabajaba como camarero y tenia su residencia, así mismo, en Iciar, y José Ángel Gabilondo Agote, de diecisiete años, soltero, sin profesión definida y vivía como los anteriores en Iciar.

Estas cuatro-personas pertenecían a E. T. A. en calidad de «miembros legales». Hasta el momento han sido detenidos Achega Aguirre, Egaña Aristi y Ardaluz Arocena. Falta Gabilondo Agote, que no ha sido localizado y que pudiera ser, según se cree, quien disparó contra el señor Berazadi, causándole la muerte.

RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS.

Tras los interrogatorios a que han sido sometidos los tres detenidos se ha podido reconstruir los hechos.

Una vez que el señor Berazadi salió de Sigma el pasado 18 de marzo, fue detenido por el comando en un ramal que sube hacia la autopista Bilbao-Behovia, a la altura de Elgóibar,

Desde allí, los activistas y el señor Berazadi, a bordo del Mercedes del industrial vasco y del Seat 127, que habían robado, se dirigieron a la cafetería de la autopista Retop, donde abandonaron los coches y se apropiaron de otro, que todavía no ha sido localizado, con el que se dirigieron hacia Iciar.

En esta localidad se encaminaron al caserío «Itiola» en el que el señor Berazadi permaneció los veinte días que duró el secuestro. El citado caserío está situado en los alrededores de Iciar.

VIGILANCIA.—El señor Berazadi fue recluido en un compartimiento estanco del edificio que está separado del resto por una pared falsa. Sólo se podía acceder a este hueco desde el exterior de la casa. El comando de E. T. A. se turnaba en la vigilancia de Berazadi, ya que, debido a su condición de «ciégales», tenían que acudir normalmente a sus trabajos respectivos. Para entrar en el escondite se valían de una escalera que llegaba por el exterior hasta el segundo piso que era donde se encontraba recluido el secuestrado.

En esta situación se sucedieron los hechos hasta que llegó el día del asesinato. En esta fecha y a consecuencia del intenso cerco que la Policía estaba ejerciendo sobre la zona, los secuestradores se comunicaron telefónicamente con sus superiores en Francia (al parecer recibían órdenes directas de Miguel Ángel Apalategui Ayerbe, alias «Apala») a los que comunicaron su estado de nerviosismo e intranquilidad y les preguntaron por la marcha de las negociaciones que se llevaban a cabo con la familia Berazadi.

«TIRARLO A LA BASURA».—Como la situación no fuera todo lo beneficiosa que E. T. A. deseara, se tomó, hacia las seis de la tarde del día 7 de este mes, la decisión de asesinar a don Ángel Berazadi. Según testimonios de los detenidos la orden que recibieron desde Francia se concretaba en las siguientes palabras: «Tirarlo a la basura».

Los secuestradores dijeron a Berazadi que lo iban a cambiar de escondite y se dirigieron en un Simca 1.200 matrícula de San Sebastián 109009 a la carretera que va desde Azcoitia a Elgóibar, donde, a tres kilómetros de esta última localidad, se perpetro el asesinato.

EL ASESINATO,—Al llegar al punto donde ocurrieron loa hechos, hicieron salir del automóvil a Berazadi, mientras que era sujetado por ano de los miembros del comando. Entonces, según la declaración de los detenidos, parece que Gabilondo le disparó a quemarropa. En el mismo lugar se cayó alguna munición, que fue encontrada posteriormente por la Policía. Los miembros del comando huyeron inmediatamente.

La detención de los etarras se realizó de la manera siguiente: el día 10 aproxirista E. T. A. han permanecido unas horas bajo la calificación de «materia reservada>, de acuerdo con la ley de Secretos Oficiales, según difunde Europa Press.

La declaración de «materia reservada» fue hecha mediodía del lunes, y estaba previsto que permaneciera durante veinticuatro horas. No obstante, las autoridades han estimado oportuno que solamente lo fuera por espacio de doce horas. Es decir, a partir de la media noche del lunes, tales informaciones pueden facilitarse de nuevo sin ningún condicionamiento.

INVESTIGACIONES.—El hecho de que se declararan «materia reservada» las informaciones relativas a las investigaciones de la Policía en torno a la E. T. A. obedece a que se estaban produciendo diversas detenciones, entre ellas las de varios miembros del comando que secuestró y asesinó al industrial guipuzcoano señor Berazadi. Dado que las investigaciones aún no habían concluido, se creyó oportuno evitar que trascendieran noticias hasta que la operación policial quedara totalmente terminada para evitar la fuga de algún posible implicado, que se hubiera enterado por los medios informativos de tes acciones de las Fuerzas de Orden Público.

Medidas similares son adoptadas en todo el mundo, para que las operaciones de la Policía no se vean perjudicadas. Una Tez pasado el tiempo prudencial, y tras la información oficial facilitada en la noche del lunes relativa a las detenciones practicadas, se ha vuelto a levantar la declaración de «materia reservada» para las informaciones que traten de las investigaciones de las Fuerzas del Orden Público respecto a la E.T.A.

 

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