Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
 Tras los trágicos sucesos del País Vasco. 
 Nadie quiere la violencia  :   
 En los medios políticos de oposición parece que se impone la sensatez. 
 Informaciones.    10/03/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NADIE QUIERE LA VIOLENCIA

EN LOS MEDIOS POLÍTICOS DE OPOSICIÓN PARECE QUE SE IMPONE LA SENSATEZ

MADRID. 10. (INFORMACIONES, por Abel Hernández.)

TRAS los trágicos sucesos del País Vasco va recobrándose el pulso de la concordia ciudadana. Aparte algunos catastrofistas, cunde la impresión general de que no estamos en presencia de un proceso revolucionario, que a nadie beneficiaría y que perjudicaría especialmente a la clase trabajadora

En Álava y Vizcaya, a pesar de la conmoción de estos días pasados, se ha hecho la paz en las calles y en las fábricas y se ha impuesto el buen sentido. Ayer en Basauri, donde murió el lunes un joven durante los graves incidentes, hubo un silencioso funeral en un campo deportivo, con miles de asistentes y una masiva marcha pacífica. El gobernador, a petición del alcalde, había dado peririso para estos actos. No ocurrió nada. En Vitoria todo está dispuesto para que mañana reabra sus puertas la factoría Forjas Alavesas, principal foco de conflictividad. Los tres detenidos ayer en la capital alavesa han sido trasladados a Madrid.

Todavía no se ha llegado a un pacto social, pero si a una tregua, absolutamente imprescindible

El principal centro de conflictividad en estos momentos es Cataluña: ayer hubo huelga generalizada en el sector textil de Barcelona. Las fuentes concuerdan en que no hay política por medio, sino que se trata de puras reivindicaciones laborales, y ha vuelto el conflicto abierto a los empleados del Ayuntamiento barcelonés.

En diversos sectores de la oposición de izquierda y de centro-izquierda hemos podido detectar inquietud por los últimos sucesos y deseos acuciantes de que no continúe la ola de violencia, que podría degenerar en anarquía, con el riesgo de un golpe de la reacción,

Es muy significativa, a este proposito, la declaración hecha pública ayer por el P. S. O. E. (Partido Socialista Obrero Español) «histórico». En la declaración se dice, entre otras cosas: «Somos enemigos de la violencia sistemática porque hemos aprendido la lección de que siempre es el pueblo el perjudicado (...). Llamamos a cuantos deseen conseguir un cambio profundo hacia la libertad y la democracia para que se destierre la violencia, que únicamente beneficia a quienes no desean el establecimiento de las libertades políticas y sindicales.»

Este es el clima que se respira en otros ambientes políticos de la oposición, que saben que la dialéctica revolucionaria incluye la reacción, con toda la fuerza a su favor, y el generalizado deseo de la población de una transición pacífica hacia la democracia. Todo indica que se impone la sensatez, tan necesaria en estos momento, y más si se tiene en cuenta la delicada salud de la economía española. Lo contrario —indican fuentes so! entes— equivaldría a un suicidio colectivo.

 

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