El Tema. 
 La reforma parlamentaria     
 
 ABC.    09/05/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El tema

LA REFORMA PARLAMENTARIA

Con el envío a las Cortes de los proyectos de ley de Sucesión a la Corona y los de reforma de la ley

Constitutiva de las Cortes y la Ley Orgánica del Estado, el Gobierno da por terminado el paquete de

reformas constitucionales, según declaró el viernes el ministro de Información y Turismo al comentar los

acuerdos del Consejo de Ministros.

Aún faltan proyectos muy importantes en el camino de la democratización —la ley Electoral, por

ejemplo—: tampoco se conocen los definitivos textos de los proyectos de reforma, sino en sus líneas

maestras; ni detalles tan importantes como esa ley reguladora de las relaciones entre las des Cámaras,

Congreso ,v Senado.

La reforma parlamentaria ha centrado los comentarios de la semana pasada. Se sabe ya, oficialmente, que

Congreso y Senado tendrán idénticos poderes legislativos, y que del total de 585 miembros que las

formarán, 500 serán elegidos por sufragio universal.

El Congreso de Diputados, con 300 representantes de la familia, se perfila como la Cámara popular. Aquí

es donde tendrán mayor acceso los partidos políticos —una vez aprobada la ley de Asociaciones.

NOVEDADES.—En el Senado se conservan los «40 de Ayete», pero con una novedad: las vacantes serán

provistas por el Rey, de una terna propuesta por el Senado. (Actualmente, el Rey no intervenía en la

provisión de estas vacantes).

El Rey designará 25 senadores. Otros 20 seran elegidos por las corporaciones profesionales e

instituciones de derecho público. Y el resto, 200, serán elegidos a cuatro por provincia, entre candidatos

propuestos por las Corporaciones locales (Ayuntamientos y Diputaciones) y las entidades sindicales.

De estas líneas maestras —y a reservas de conocer los textos completos de los proyectos—, se desprende

que el Gobierno intenta una reforma parlamentaria que mantiene estructuras del actual sistema, pero

dando paso a una mayor participación popular.

Los representantes del tercio familiar, que hoy se llaman «familiares», y que, en su momento, dieron una

cierta movilidad a la vida de las Cortes, integrarían el nuevo Congreso de Diputados.

Los tercios de Corporaciones locales y sindicales pasarían al Senado. Con la novedad de su elección sería

por sufragio universal, pero a candidatos propuestos por Ayuntamientos, Diputaciones y Sindicatos.

BASE ELECTIVA.—El sistema podría tener el inconveniente de que los candidatos no fuesen los que los

electores desearían, con lo que las abstenciones podrían ser importantes; pero cuenta con la ventaja de que

concejales y diputados provinciales, por las nuevas bases del Régimen Local, serán igualmente de

elección del pueblo, y en donde los partidos políticos sí tienen la posibilidad de «colocar» a sus hombres.

La reforma propuesta encontrará la resistencia de quienes no quieren una democracia «otorgada», sino

«conseguida». Las organizaciones de la oposición ilegal ya se han venido manifestando en este sentido: a

raíz del discurso del presidente Arias Navarro y de las filtraciones de los proyectos, así lo han

manifestado.

La encontrará, igualmente, de los temerosos de que el cambio propuesto pueda abocar a situaciones

pretéritas de nadie deseadas.

El Gobierno entiende, no obstante, que es la vía más idónea hacia la democratización sin traumas. Ahora

habrá que esperar a que los proyectos pasen por el tamiz de las Cortes, con facultades para introducir en

ellos importantes modificaciones, y conocer en qué quedan los textos definitivos. Hasta entonces es muy

difícil conocer el real alcance de la reforma parlamentaria.

 

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