Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Las Cortes. 
 El polémico escrito de los "126"     
 
 ABC.    16/05/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Las Cortes

EL POLÉMICO ESCRITO DE LOS «126»

Entre los hechos relevantes de la semana ocupa lugar destarado el ya famoso escrito que se ha dado en

llamar de «los 126», por el número aproximado de los procuradores que lo firmaron, si bien este número

ha estado, desde el primer día, sometido a constantes variaciones, dado que algunos procuradores han

insistido rotundamente en que nunca llegaron a estampar en él su firma, otros han manifestado su

decidido propósito de retirarla y aún queda un tercer grupo de los que - pese a todos los comentarios

suscitados - aseguran que no tendrían el menor inconveniente en firmarlo.

«No importa que se retiren algunas firmas - nos decía el viernes uno de los promotores del documento -,

porque hay muchas más dispuestas a reemplazarlas si quisiéramos...»

EXPLICACIONES. El lío de las firmas requiere algunas explicaciones. ¿Hay, realmente, en el

documento firmas de procuradores fallecidos hace meses? Según nos han manifestado procuradores muy

directamente implicados en la elaboración del documento, todo surgió como consecuencia de un informe

elaborado por don Dionisio Martín Sanz y que dio a conocer en una reunión del Grupo de Acción

Institucional.

Se señalaba fundamentalmente que hechos como la autorización del Congreso de la U. G. T. y muchas de

las cosas que allí se hicieron y dijeron estaban en contradicción con la legalidad vigente. El grupo prestó

su apoyo, prácticamente unánime, al informe del señor Martín Sanz y, según nuestras noticias, se adoptó

el acuerdo de elevar al Gobierno, por conducto del presidente de las Cortes, un escrito en el que se

expusiera y razonara la necesidad de hacer cumplir con todo rigor las leyes vigentes, en tanto no sean

modificadas.

LAS FIRMAS. - Otra explicación importante, respecto a las firmas, es la que justifica algunas errores

sufridos: cada procurador tiene asignado un número; si un procurador fallece, ese número pasa a otro de

los procuradores nuevos que acceden a la Cámara. Esto es lo que ocurrió con e! número del señor Pérez

Pillado, lo que explica que se le haya dado como firmante de un escrito que no pudo conocer. Algo

semejante ha pasado también con la firma del señor Utrera Molina.

Pero hay algo más en cuanto a las firmas. Hace cuatro días le oímos decir a un procurador en el bar de las

Cortes:

«Me han pedido que firme una enmienda y he hecho algo que nunca había hecho. Me la he leído desde la

primera hasta la última línea.»

Aquí estriba, posiblemente, la explicación de algunas rectificaciones de criterio. En las Cortes existe lo

que se ha dado en llamar la «firma de cortesía». Significa que un procurador presta su firma a un escrito,

simplemente por ayudar a un compañero a reunir las necesarias para su presentación. Algunos ni se

molestaban en leerlo.

No es éste realmente el caso del documento, puesto que al no exigirse un número de firmas determinado -

se trataba de conseguir el máximo posible - no se daban las circunstancias de la «firma de cortesía». Pero

esto puede explicar algunas actitudes. Y, sobre todo, esto hará que, en lo sucesivo, ningún procurador

firme un solo panel, sin habérselo leído previamente con todo detenimiento. - H. P. F.

 

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