Autor: Ceberio, Jesús. 
 País Vasco. Director General de Seguridad, a la policía:. 
 Os pido que tengáis sernidad y perdonéis a los asesinos de vuestro compañero     
 
 Informaciones.    10/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

A LOS ASESINOS DE VUESTRO COMPAÑERO DIRECTOR GENERAL DE SEGURIDAD, A LA POLICÍA:

Por Jesús CERBERO BILBAO, 10. (INFORMACIONES.)

"Nos han arraneado un pedazo de nosotros mismos, de nuestra corporación, y hemos perdido a un compañero, a un amigo y a un jefe. Os pido que tengáis serenidad y perdonéis a los asesinos de vuestro compañero, pero al mismo tiempo deberéis seguir firmes en vuestro puesto de soldados al servicio del orden público y de la paz en este querido rincón de España, para que vuelva esa paz y tranquilidad, que es lo único que vale la pena que dejemos de herencia a nuestros hijos

Estas fueron algunas de ¿as palabras pronunciadas ayer por el director general de Seguridad, señor Dueñas Gavilán, después del funeral oficiado en la Jefatura Superior de Policía por el alma del inspector señor Llorente Roiz, y antes de imponer sobre su féretro la medalla de oro al Mérito Policial con distintivo rojo, máxima condecoración del Cuerpo. El señor Dueñas Gavilán testimonió a los familiares del policía asesinado su condolencia y la del Gobierno en pleno.

Antes del funeral, que dio comienzo a las doce del mediodía, él oficiante, padre Jesús Araguas, hizo públicas las palabras que la viuda le había dirigido momentos antes: «Perdono de todo corazón a quienes han matado a mi esposo.»

En este mismo sentido, el celebrante se dirigió a los reunidos diciendo que «ahora debemos buscar el perdón», sin que ello signifique una disminución en la condena del asesinato. Así, en el transcurso de la homilía, dijo: «Condeno con toda la fuerza y la energía que nos da el Evangelio este criminal atentado y todos los anteriores que se han perpetrado en esta bendita tierra de Vizcaya.»

Compañeros de la víctima trasladaron luego el féretro hasta el furgón, al tiempo que más de un millar de personas congregadas en la calle entonaban el «Cara al Sol», brazo en alto. Seguidamente, se profirieron gritos de «E. T. A., asesinos», «E. T. A. al paredón» y otros. La comitiva fúnebre emprendió el camino hacia el cementerio de Guecho, donde fueron inhumados los restos mortales de don Fernando Llorente Roiz.

MANIFESTACION

En las calles próximas al escenario del funeral fueron repartidas ayer con profusión octavillas multicopiadas haciendo un llamamiento a todos los vizcaínos para que asistan a los solemnes funerales que el próximo lunes, a las siete de la tarde, se celebrarán en la iglesia del Corpus, de Bilbao, por los dos servidores del orden muertos a tiros en el transcurso de la presente semana. Los funerales serán seguidos de una «manifestación patriótica» que recorrerá las principales calles de la capital vizcaína.

En estas octavillas se señala a la organización E. T. A. como «vergüenza y baldón de Euskalerria toda», al tiempo que se pide que «caiga sobre ella todo el peso de la justicia».

Después de preguntarse «hasta cuándo va a durar esta ola de crímenes y atentados» o si «el pueblo va a contemplar pasivamente o simplemente horrorizado esta sucesión de asesinatos, calculados y fríos se pide que se presidido por el padre del activista Francisco Javier Aya Zulaica.

En el caso de la boutique Zubiri, uno de los hijos de su propietario se encuentra huido en Francia. Por último, la titular de la joyería pintada en Santuchu está casada con un nombre que cumple condena en la cárcel de Segovia.

10 de mayo de 1975

 

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