La ETA desata una oleada de violencia. 
 País Vasco: Otros dos guardias civiles, ametrallados     
 
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PAÍS VASCO:

Otros dos guardias civiles, ametrallados

Esta mañana se había registrado una ligera mejoría en el estado de los dos guardias civiles heridos ayer en la localidad de Urdúliz (Vizcaya), al ser ametrallados por presuntos miembros de E. T. A., que posteriormente se dieron a la fuga. La pareja de la Guardia Civil custodiaba el traslado de veinticinco millones de pesetas, importe de la nómina de la compañía Mecánica de la Peña. El propósito de los agresores era, al parecer, sustraer esta cantidad, cosa que no consiguieron.

Este nuevo hecho violento contra miembros de la Guardia Civil se produce a las pocas horas de que otros dos miembros del benemérito cuerpo murieran en Mondragón ametrallados por desconocidos que consiguieron fugarse.

En ambos casos se piensa que los autores pertenecen a la organización E. T. A. El tipo de armas utilizado, el testimonio de un testigo, que reconoció a uno de los agresores de Urdúliz como «Argala», activista supuestamente implicado en el asesinato del presidente Carrero, y las noticias de la reciente entrada en España de un comando del Frente Militar de E. T. A., hacen pensar a las autoridades policiales de que los autores de las agresiones a miembros de la Guardia Civil pertenecen a esta organización terrorista. De un tiempo a esta parte, el País Vasco sufre una oleada de violencia: constantes alarmas de bombas, explosiones en lugares públicos, etc.

Es preciso recordar que el Frente Militar de E. T. A. decidió recientemente intensificar sus acciones violentas en el País Vasco, tras unas disensiones en el seno de la organización, entre los miembros de E. T. A. «pacifistas» y los partidarios del aumento de la violencia. Vencieron estos últimos y dos de los miembros considerados «pacifistas» fueron expulsados del Frente Militar, en el curso de una reunión en la que se decidió intensificar las acciones terroristas en la región vasco-navarra. Es posible que los últimos hechos violentos producidos en Mondragón y Urdúliz se deban a los acuerdos tomados en aquella reunión.

 

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