Autor: Abasolo Martínez, José Antonio. 
   Inactividad y tranquilidad tensa en la mañana de hoy     
 
 Informaciones.    04/03/1976.  Página: 1, 36. Páginas: 2. Párrafos: 5. 

Inactividad y tranquilidad tensa en la mañana de hoy

VITORIA, 4. (INFORMACIONES, por José Antonio Abasólo Martínez.)—Tras la jornada de paras de solidaridad —casi una huelga general— que mantuvieron ayer los trabajadores vitorianos, en apoyo de los 5.006 huelguistas que mantienen su postura desde hace dos meses y que desembocó en los trágicos sucesos ya conocidos, hoy Ja ciudad amaneció con sus calles devastadas, con estudiantes y trabajadores madrugadores que caminaban por ella con el asombro en el rostro. V es que nadie se imaginaba ayer, al comienzo de un día para el que, clandestinamente, se había convocado una jornada de lucha, que los acontecimientos tomaran unos giros tan bruscos en cuestión de horas.

Los sucesos han golpeado tan contunden temer.* e en tas ánimos, que tras la auténtica ir» de miles de manifestantes que en las primeras horas de la noche de ayer arrasaron lodo lo qne pudieron destrozar -ea DuBjerosag «alies, bey :ior la cnaüina existía una gravedad y una serenidad que impresionaba. Puede decirse que los empresarios 7 los trabajadores comienzan 3. reaccionar y que aKcálor del enfrenlamienfco sucede una temible frialdad, que se reflejaba en Jos rostros de los obreros y «n (a misma atmósfera de la calle Farolas dobladas, vehículos polcados en las esquinas, escombros y los más inverosímiles onjeío? esparcidos por el pavimento Las bolsas de la basara sin recoger al pie de los portales, y les no numerosos vehículos que circulaban, esquivando los innumerables objetos que les impedían el paso. De vez en cuando, los automovilistas y peatones se cruran con una pa trulla rte la fuerza pública

FAMILIARES

A pesar de lodo, con una pesadumbre en el animo de todos, los abastecimientos en los servicios públicos se han puesto en marcha desde primera hora de la mañana. En tres centros asistenciales de Vitoria, a esas mismas horas, se comenzaban a recopilar los datos referentes a los ingresados. Entre la Policlínica de San Jose, el Hospital General y la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social, dan un balance superior a cien ingresados de diversa consideración «Mochos de ellos tienen heridas de bala —nos comentan en uno de esos centros— Lo sabemos porque hemos visto los proyectiles extraídos.., En el Hospital General se nos informa de que cinco de sus hospitalizados están en situación muy grave. En la Policlínica.

(pasa a la última página.)

TRÁGICOS DISTURBIOS EN VITORIA

(Viene de la pág. primera.)

el policía clon Antonio Losada, herido al explotar un artefacto —que fue Jamado por una ventana— en Comisaría, se encuentra fuera de peligro, aunque sus lesiones son graves, y perderá un ojo al parecer.

Los trabajadores fallecidos, que según noticias de esta mañana eran ya tres, estaban a mediodía en el depósito dé cadáveres, a la espera de trámites judiciales y forenses. Según rumores recogidos ayer allí y en la familia de uno de los fallecidos, parece que el funeral no será hasta mañana, con un acto para todas ¡as victimas. Las tres que se cuentan hasta ahora son: don Pedro Martínez Ocio, de veintisiete años, natura1 y vecino de Vitoria, trabajador de Forjas Alavesas; don Francisco Aznar, de diecisiete años, estudiante, de Vitoria, y don Romualdo Barroso, de diecinueve años, natural de Cáceres y vecino de Vitoria.

A primera hora de la mañana localizamos el domicilio de la familia de don Pedro Martínez Ocio. Es una casa de labranza ya englobada en un barrio residencial de Vitoria. Sus padres son del vecino condado de Treviño, provincia de Burgos, y tienen cinco hijos. Pedro era el segundo varón Destacaba como futbolista en el equipo de su empresa, Forjas .Alavesas, La familia no había´ tenido tiempo casi de reaccionar. Diríamos que el sobresalto recibido es tan fuerte que no pueden ni desesperarse.

LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA Y DQCENTE. DETENIDA

A partir de las nueve de la mañana, ´.os trabajadores y estudiantes madrugadores que hemos citado antes regresaban a sus domicilios. Muchas plantillas de fábricas habían decidido, en muchos casos de acuerdo con los empresarios. no realizar hoy actividad productiva. Se estima que las circunstancias ambientales no son adecuadas para el trabajo. Tampoco se estima que son convenientes para la actividad docente, por lo que varios centros académicos han decidido no impartir hay su actividad.

 

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