Autor: Semprún, Alfredo. 
   Intensa actividad estival de la ETA, controlada por las fuerzas de orden     
 
 ABC.    31/08/1974.  Página: 25-26. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

ABC. SÁBADO SI DE AGOSTO TOE 1974. EDICIÓN DE EA MAÑANA, PAG. 23.

INTENSA ACTIVIDAD ESTIVAL DE LA E. T. A., CONTROLADA POR LAS FUERZAS DEL ORDEN

Ef atraco llevado a cabo en la Caja de Ahorros guipuzcoana enmascaraba objetivos más importantes

SEMANAS ANTES, UNA PARTIDA INFILTRADA POR LOS PIRINEOS TUVO QUE RETIRARSE SIN LOGRAR SUS PROPÓSITOS

San Sebastián 30. (De nuestro redactor, enviado especial.) Es evidente que la actualidad del suceso está centrada en Guipúzcoa donde, de un tiempo a esta parte, las Fuerzas del Orden vienen desplegando una Incesante actividad a íin de hacer abortar, una tras otra, las «acciones» con que los pistoleros al servicio de «Euzkadi Ta Azkatasuna». tratan de alterar la tranquilidad que suele caracterizar a estos meses estivales.

JTn efecto hace tan sólo unas semanas, y coincidiendo con una muy corta estancia de una alta personalidad en la bellísima Donosti, fue la, Policía gubernativa quien llevó a cabo un muy eficiente esfuerzo con el Que logró reducir a la nada las aviesas intenciones de los diez -integrantes de una «partida» de la E. T. A. —encabezada por el tristemente célebre «Txomin»—• quienes, días antes, habían logrado infiltrarse por los Pirineos.

Afortunadamente no lograrían alcanzar ninguna de las nietas esbozadas en su criminal proyecto y, por el contrario, los pistoleros, sabiéndose descubiertos y acosados de cerca, se vieron obligados a optar por un rápido retorno a sus bases francesas.

UNA MOTORA ALQUILADA EN FRANCIA

poco después, ya dimos cuenta de ello a, nuestros lectores, la Imprevisión o quizá el temor a caer en manos de las autoridades, obligó a otros tres individuos al abandono de una motora con la que habían logrado llegar a la costa de Guetaria. La identidad de estos tres pistoleros, de momento, sigue siendo desconocida. Tan sólo se encontró, -entre las prendas personales abandonadas junto a explosivos y munición, un Documento Nacional de Identidad, que se sabe es falso, ya que está extendido a nombre de un inexistente Miguel Ángel Goyenechea.

IA motora abandonada a los caprichos del mar y localizada por un barco de pesca de la flotilla de Guetaria había sido alquilada, según nuestros informes, a la casa Cote Basque-Marine de Anglet (Pirineos Atlánticos franceses) por un individuo que mostró documentación a nombre de Hermenegildo Celaya,. abonando en el momento de la firma del contrato correspondiente la cantidad de 3.500 francos. El documento en cuesten tiene fecha de 3 de los corrientes, pero la canoa motorizada no fue entregada hasta la mañana del día 9 previéndose su devolución para el día 24.

En la oficina central de la citada empresa, el pasado día 22 se recibió una llamada telefónica por parte del supuesto Hermenegildo Celaya, dando cuenta de que la motora alquilada por él. debido a una avería en el motor, había sido abandonada en el puerto pesquero de Guetaria.

A través de la Prensa, dicen los representantes enviados por Cote Basque-Marine, se supo lo realmente ocurrido aunque la matrícula había sido alterada a fin de dificultar su Identificación, ya que se había borrado con pintura blanca uno de los números que forman la misma,

A los ñocos días del decubrimiento de la motora en cuestión, exactamente a las seis y media de la tarde del pasado día 26 de agosto, otros tres pistoleros, ocupantes, asimismo, de una embarcación a motor matriculada en Francia, pintada en blanco con una franja roja, fueron descubiertos por fuerzas de la Guardia Civil en el momento en que intentaban desembarcar en la ria de Orio.

PENSABAN DINAMITAR UN PUENTE

Noticias fidedignas permiten pensar que los Guardias Civiles, con su oportuna intervención evitaron que el trío de la E. T. A. terminara de colocar una importante carga explosiva en los pilares del puente sobre la ría de Orio de la hermosa y recién inaugurada autopista Bilbao-San Sebastián.

Este último extremo no nos ha sido posible confirmarlo oficialmente. Pero sí que entre los representantes de la ley y los pistoleros se cruzó un intenso fuego. Y aunque éstos consiguieron huir, existen indicios para pensar que, uno de ellos, el que dirigía la embarcación, resultó herido en el pecho y otro, posiblemente, alcanzado en una pierna en el instante en que, a nado, lograba reintegrarse a la canoa ya en. franca fuga.

Cuando el eco de los disparos no había cesado, en el corto espacio de unas horas. los servicios de Información de la Guardia Civil, que en estos últimos tiempos parecen haber encontrado una «fuente» más que efectiva, aprovechando, sin duda la situación de enfrentamiento interno en que se encuentra sumido el «peculiar» am Mente de los «refugiados políticos» con centrado en los Pirineos Atlánticos franceses, pone al descubierto los proyectos inmediatos de los terroristas.

UN ATRACO COMO «DISTRACCIÓN»

Fue asi como, según nuestros Informes, las autoridades donostiarras supieron que una determinada mañana dos Individuos habrían de cometer un atraco en una de las sucursales de la Caja de Ahorros guipuzcoana. Atraco que en realidad se llevaría a cabo, no en busca de dinero, ya que a los de la E. T. A. parecía constarles que en dicho establecimiento se solía reunir muy poco numerario sino más bien a título de «distracción» para las Fuerzas del Orden a fin de que éstas, centradas en la búsqueda de los atracadores, permitieran más libertad de movimiento a los integrantes de un «comando» con un objetivo de la mayor importancia.

Fue así, en efecto, gracias al servicio de información de la Benemérita, cómo lejos de centrarse en la busca y captura de los dos Inocentes atracadores de5 único empleado bancario existente en la sucursal en cuestión en aquellos momentos —al cual e Incomprensiblemente de no saber los fines reales perseguidos, distracción y pérdida de tiempo, llegaron los pistoleros a dar un masaje en las piernas al caer el asustado banquero al suelo víctima de un repentino calambre— las Fuerzas del Orden dispusieron unos estratégicos controles encaminados a la identificación, localización y detención de los integrantes del «comando» de cuya importancia se tenía pleno conocimiento

Como recordaran nuestros lectores, uno de esos controles montados por la Policía Armada en el casco urbano donostiarra, mientras que la Benemérita lo hacía por las distintas carreteras de la periferia, localizó al coche Seat «1.430». color rojo, matriculado en Madrid, en el que se desplazaban dos de los pistoleros integrantes del «grupo» en cuestión. Hubo disparos. Un policía armado resultó herido, afortunadamente no de gravedad, y los pistoleros perseguidos en su fuga hasta verse obligados a abandonar el vehículo, para buscar la huida monte a través

NO PUDIERON BURLAR LA VIGILANCIA

Pero Ja coordinación establecida entre las Fuerzas del Orden habría de resultar de lo más eficaz. La Guardia Civil, conocedora de todos los extremos perseguidos por ios infiltrados, había establecido por la zona una numerosa serle de puestos de vigilancia, mediante los cuales se siguió de lejos a ios huidos, en espera, sin duda, de que éstos llevaran a los investigadores hasta el resto del «comando» Cosa que, a tenor de los acontecimientos, no se consiguió. Nerviosos, presintiéndose acosados los dos pistoleros cuando ya se encontraban de nuevo a las puertas de San Sebastián, no supieron dominarse y trataron de abatir a una pareja de la Guardia Civil que se encontraba a la vista, en la avenida de Tolosa, mientras otros números del benemérito Instituto, permanecían más o menos ocultos en las proximidades.

Como es sabido de tal enfrentamiento resultaron heridos gravemente los dos pistoleros. Por cierto que, uno de ellos, el llamado Arruambarrena Esnaola, también, conocido por Amenarro, parece recobrarse y superar la gravedad de sus heridas, lo que permite tener esperanzas en que sobreviva. Por el contrario, su compañero, el célebre «Tupamaro», sigue en estado estacionarlo, dentro de la suma gravedad que decretaban los primeros partes facultativos.—Alfredo SEMPRUN

ABC. SÁBADO 31 DE AGOSTO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 26.

 

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