Los sacerdotes deberán saber vasco en Vizcaya     
 
 Informaciones.    15/11/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Los sacerdotes deberán saber vasco en Vizcaya

MADRID, 15. (INFORMACIONES.)

A partir del curso 1974-75 —comunica Cifra— se considera urgente, para acceder al sacerdocio ministerial en la diócesis de Vizcaya, un conocimiento del éusquera suficiente para desenvolverse en el desempeño de una tarea pastoral. Esto supone como mínima poder mantener uña conversación a nivel popular. Esta es una de las proposiciones de la primera reunión plenaria del Seminario Mayor de Bilbao que ha sido aprobada por el obispo de la diócesis, monseñor Antonio Añoveros, y aparecen publicadas en el «Boletín del Obispados.

También, a partir de la misma fecha, se considera urgente para aquellos que hablan éusquera desde su niñez, un conocimiento de la lengua semejante al que se considera necesario para superar con suficiencia el tercer curso de Ikastaro de verano, del Colegio-Seminario Menor.

Por otra parte, también los formadores de seminarios deberán urgentemente alcanzar un conocimiento del eusquera suficiente como para mantener una conversación a nivel popular.

En otra de las proposiciones aprobadas por monseñor Añoveros se señala que en la Facultad de Teología o, en su defecto, en «1 centro diocesano de reflexión teológico pastoral, se Instituya un ciclo en el que se estudie el desarrollo histórico de la Iglesia en el Pais Vasco a través de las distintas vicisitudes .´todo políticas y religiosas de su historia.

Ademas —dice la tercera proposición—, para el curso 1974-75 se instituirá un curso de síntesis teológica" a nivel de catcquesis de adultos en éusquera. Este curso tendría un carácter experimental y una metodología activa y apropiada a so finalidad pastoral

Finalmente, el obispo de Bilbao aprueba que «e facilite una residencia de algún grupo de seminaristas en 20-na euskalduna.

Con relación a estas pw-posiciones que aparecen publicadas en ej "Boletin Oficial del Obispado» de Bilbao, monseñor Añoveros, en un documento episcopal que escribe ante el Día del Seminario, dice:

«He examinado atentamente estas proposiciones, he consultado y confrontado otros pareceres, y las apruebo con gusto, tal como aparecen redactadas al final de esta carta.

Piense que dichas proposiciones son fruto de una reflexión serla, ni perfecta ni exenta de tensión, pero ciertamente fraterna y animada por el laudable deseo de construir y avanzar,

Así podremos caminar siempre con esperanza, roturando un terreno que tiene sus dificultades peculiares.»

 

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