Autor: Semprún, Alfredo. 
 ABC en Biarritz. 
 Un miembro del nacionalismo vasco repudia los métodos y fines de la ETA     
 
 ABC.    07/11/1972.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ABC. MARTES 7 DE NOVIEMBRE DE 1972. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 34,

ABC EN BIARRITZ

UN MIEMBRO DEL NACIONALISMO VASCO REPUDIA LOS MÉTODOS Y FINES DE U E. T, A.

Los activistas refugiados en la iglesia de San Andrés, de Bayona, expulsados del templo por el cura párroco

Biarritz 6. (De nuestro redactor enviado especial, por teléfono.) Los vascos, nacionalistas o no nacionalitas, no podremos nunca estar de acuerdo con un proceder que nada tiene de común con nuestra tradicional forma de ser y de pensar. Y le agradecerla a usted, como periodista, que no nos confunda. Hable usted y escriba de «E, T. A.» todo lo que quiera. Pero no Ja relacione con Éuzcadi. Si algún punto tiene de coincidencia éste ea tan remoto que ya podemos decir que es un «accidente».

Nos ha vuelto a recibir en su despacho de Biarritz, Nuestro anfitrión, muy cerca del señor Leizaola-, vive Intimamente y desde hace años los problemas del llamado «nacionalismo vasco»,

Es abogado. Pero los azares de la vida las necesidades de cada día le han llevado por el camino fiel import-export, que es lo que reza la placa que preside su puerta.

Veníamos de Zaragoza, donde horas antes de partir supimos que el cónsul francés en aquella ciudad continuaba en gravísimo estado. Llamamos por teléfono a nuestro amigo en Biarritz a fin de cambiar impresiones con él sobre el particular y nos invitó a café para que nuestra conversación fuese todo lo amplia que deseaba.

—Sin embargo, le oponemos, hay una coincidencia básica, «E, T. A.» significa Euzkadi ta Aztakasuma.

—Ese es el «accidente» a que me refería. Hace unos años, en su nacimiento es posible que quienes integraron y crearon «E. T. A.» lo hicieran en aras de esa Idea. Pero muy pronto equivocaron el camino eligiendo unos métodos que, como le he dicho, no pueden ir con nuestra forma de ser. Persistieron en ellos escalando en la violencia hasta extremos por todos conocidos... Hoy es posible que hayan nacido en Euzkadi, pero nada tiene que ver con el pueblo vasco ni a nadie pueden representar por mucho que se manifiesten en eúskera. Yo creo que a «E. T. A.» le ha ocurrido lo que al I. R. A. irlandés. Se ha apoderado de la organización el comunismo marxista-leninista y ya no quieren nada que no sea destrucción. No les interesa Euzkadi. Les interesa únicamente mantener el estado de inquietud, el malestar que suele originar la subversión.

—No obstante, hay personas entre ellos de gran significado en el nacionalismo vasco.

—Sé a quienes se refiere usted. Sí, es verdad que tuvieron relación con los nacionalistas. Pero les ha cegado la ambición política. Apoyándose en «E. T. A», jugando suicidamente esa carta pretendieron apoderarse de la cabeza que ostenta tan dignamente el presidente Leizaola. Hoy ya saben que su error ha sido grande. Se han dado perfecta cuenta que la organización subversiva no les obedecerá nunca. Las órdenes les vienen de mucho más lejos. Usted mismo lo ha reconocido más de una vez...

Ahora que las cosas en este aspecto por esta zona van cada vez más lejos esos señores «políticos» quisieran dar marcha atrás. Desentenderse de E. T. A. para que no salpiquen las medidas francesas a sus intereses personales. Pero ya no van a lograrlo.

—¿Dónde van a llegar Jas cosas, como usted dice?

—Lo ignoro. En realidad, lo único que deseo y me interesa es que a Euzkadi, al auténtico pueblo vasco, rio se le trate de desprestigiar más. Que cada uno quede en su sitio. Los unos con su salvajismo sin freno siguiendo instrucciones ajenas. Nosotros con nuestra tradición, nuestro inmenso amor a la patria, la profunda fe en Dios que siempre ha guiado nuestros pasos y ]a lucha por unas ilusiones que creernos justas.

—¿Es una condena definitiva?

—No, es sencillamente, por ahora, mi opinión. Es posible que en breve y al respecto se pronuncie el presidente Leizaola. En realidad siempre se ha pensado así desde el principio. Ya se habló claro más de una vez en ese sentido. Lo que ocurre es que se ha jugado muy hábilmente con unos valores sagrados para nosotros los vascos y muchos han persistido en el engaño atraídos por un falso espejismo. Mas ya todos o casi todos nos hemos dado cuenta, gracias a Dios. Ahora sólo hace falta que ustedes, los periodistas, se enteren y comprendan y al hablar de E. T. A. lo hagan con propiedad; es decir, refiriéndose únicamente a la Internacional Marxista-Leninista, y nada más.

Cuando salimos ya empieza a cubrir las calles de Biarritz la noche. Pese a lo avanzado de la época hay gran animación en ellas, y mucha gente en las terrazas de sus cafés leen el «Sud-Ouest», el periódico de la zona por excelencia. Un diario que, dada la forma de pensar de su redacción, apenas si se ha hecho eco de los sucesos de Zaragoza. Sólo unas lineas difícilmente visibles dedican hoy a recoger el estado de monsieur Tour, su compatriota gravemente herido por la barbarle.

Y´ mientras los llamados «huelguistas del hambre» continúan en las iglesias de la zona donde se encerraron hace ya más de una semana. Ayer domingo se registraron Incidentes en la parroquial de la localidad de Hasparren. El cura párroco, fiel intérprete del obispo titular de la diócesis, monseñor Vicent, se opuso a la permanencia de los huelguistas en el templo. Hubo —según nos cuentan— algo más que palabras y el sacerdote, ayudado por no pocos feligreses varones, logró arrojarles a la calle. Luego intervendría e] alcalde de la localidad, al parecer un correligionario del célebre «Pepón», y gracias a su apoyo los quince jóvenes han logrado permanecer en el porche del templo, casi a la intemperie. Hoy. el párroco de la iglesia de San Andrés, de Bayona, ha expulsado a los huelguistas ocupantes de las capillas.

Ha sido muy escaso el eco favorable obtenido con ella y muchos los inconvenientes que están surgiendo para ellos a medida que la opinión contraria va manifestándose con mayor claridad.

Y con la noticia del ingreso en la cárcel de Bayona de Julián Madariaga, de la que saldrá para ser de nuevo embarcado en un avión rumbo a Chile, tomamos nosotros también el rumbo hacia el exterior, es decir, hada Madrid.—Alfredo SEMPRUN.

 

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