Autor: Mancebo Alonso, Mayte. 
 Orden Público. Amparados por recursos legales. 
 Regresan al sur de Francia los desterrados de la ETA     
 
 Informaciones.    11/01/1974.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 36. 

ORDEN PUBLICO

AMPARADOS POR RECURSOS LEGALES

Regresan al sur de Francia los desterrados de la E.T.A.

EN LA REGIÓN VASCO-FRANCESA EMPIEZA A CUNDIR EL MIEDO

Por Mayt* MANCEBO

BAYONA, 11.—*Sei euzka errefugiatuen botatze kontra gose greba.» Con esta inscripción colocada sobre un raido cortinaje tn la catedral de Nótre Dame de Bayona trata el comité de apoyo a los separatistas españoles de atraer la atención de toda la población de esta villa de los Pirineos atlánticos ante la «Jornada masiva de la solidaridad», que te anuncia vara mañana y pasado mañana.

Í.L montaie rebasa la capacidad de asombro y de indignación para caer en lo puramente «cómico». Desde hace once dios, tr-es jóvenes vasco-franceses —una mujer entre ellos— han buscado voluntariamente encierro en una de las capillas laterales de la catedral, contando con las bendiciones y apoyo del clero. En el hueco tomado como refugio —de unos quince metros cuadrados aproximadamente— se encuentra una de las salidas de la catedral, la de la Rué des Prebendes (nombre muy a tono con las circunstancias), y separando la «hospedería» del resto del recinto sagrado que permanece abierto al culto se ha colocado una deslucida cortina roja que no alcanza, sin embargo, a mitigar los insistentes ruidos de carpintería, los escobazos de las jóvenes voluntarias que acuden diariamente a «asear» el lugar y las animadas charlas que a veces se confunden con el introito y el padrenuestro que se reza en la contigua capilla que preside un cuadro de «La huida a Egipto».

La catedral de Nótre Dame se encuentra en obras, y la mayoría de los fieles piensa que la cortina roja y los martillazos responden a las mismas, pero el cartelito blanco llama su atención y son muchos los curiosos que se detienen atisbando el interior, donde pueden vejse unas literas sobre las que unas colchonetas sirven de cama a los «huelguistas». La curiosidad no rebasa estos límites, porque los habitantes de Bayona están ya bien acostumbrados a este tipo de montajes en apoyo de los refugiados españoles, y siempre, en contra del país vecino, aprovechando cualquier acontecimiento.

El sistema de «mentalizar» a la opinión pública es harto conocido ya. Se inicia por un montaje «de efecto», continúa por la información deformada de las noticias, preferentemente entre el alumnado de los centros escolares, para convocar finalmente a una huelga profusamente divulgada. En esta ocasión parece que se está llegando a la tercera etapa. El argumento que ha servido de base ha sido el interés mostrado por las autoridades francesas de tomar medidas contra los refugiados vascos españoles que de alguna forma participaron en el atentado que costó la vida, el pasado día 20 de diciembre, al presidente del Gobierno español. Las medidas inmediatas fueron la deportación de varios de ellos a zonas situadas al norte del país, alejándoles así de la frontera española.

CAMPAÑA BIEN ORQUESTADA

En contra de estas medidas se creó el «comité», cuya primera actuación fue el encierro de los tres jóvenes Vascofranceses. De la difusión de la noticia se han encargado cumplidamente medios informativos de Francia, que, una vez más, han presentado ante la opinión pública la imagen deformada de unos. hombres Inocentes, pobres padres de familia, víctimas del terrorismo y la opresión de España, y a quienes se pretende negar incluso las garantías democráticas del país que les acoge.

Leyendo algunas de las Informaciones aparecidas en torno a este encierro de Notre Dame, no hay duda de que el más fuerte espíritu tiene que sentirse sobrecogido. Por ejemplo, algún periodista señalaba ayer en su información que los «encerrados» entraban en su décima jornada de la huelga de hambre en situación de debilidad extrema, incapaces casi de abandonar el lecho. Debo pensar que quien tal afirma lo hace de oídas, porque la verdad de lo que he podido ver personal» mente en la capilla de la catedral es bien diferente, y más me inclino a creer que la huelga es tan sólo de «boquilla».

Y entretanto, las calles de Bayona se cubrieron ayer de una alfombra de papeles rosa y amarillos en los que se convoca a todo el pueblo a la «Jeune masif de solidarite» contra el Estado y hasta contra Marcellin, el ministro francés del Interior, que en las últimas jornadas viene manifestándose abiertamente contra la permanencia en la proximidad a España de unos refugiados que están quebran tando todas las leyes nacionales e internaciones del «status» de refugiados políticos.

«Tous samedi a la Cathédrale de Bayonne a 18 h.», dice la convocatoria, y no hay duda de que el efecto inmediato que se pretende conseguir es el de disuadir al Gobierno francés de seguir adelante con cualquier tipo de medidas a adoptar frente a los refugiados vascos.

EL ACTIVO SEÑOR ABEBERRY

Lo que no se le puede negar, desde luego, a este grupo vasco-francés, que tan abierta y sólidamente apoya a los miembros de la E. T. A., es la oportunidad de su actuación, porque la «Jornada de solidaridad» se anuncia para el momento preciso en que todos los activistas que días pasados fueron alejados de esta zona de los Pirineos atlánticos están nuevamente de regreso.

«Vuelven a casa con todas las garantías legales —me decía orgullosamente una joven Tasca—, porque solamente París tiene, en último extremo, capacidad de determinar si deben ser consideradas firmes o no estas medidas.»

La experiencia es grande ya ante situaciones de esta naturaleza, y los refugiados de la E. T. A. saben muy bien que en cualquier caso habrán de buscar el apoyo legal de monsieur Abeberry, el activo abogado que desde su despacho de Biarritz logra poner en marcha el procedimiento que aplaza las medidas en espera de la decisión del poder judicial, centralizado en París.

Los recursos de M. Maurice Abeberry surten siempre rápido efecto porque automáticamente dejan en suspensión la ejecución de tales medidas de deportación: Esto equivale a ganar un tiempo precioso, el que dudará la «fiebre», la «indignación» o simplemente el malestar del Gobierno francés contra unos refugiados que se muestran poco respetuosos con las leyes. Y naturalmente, se sabe que, una vez capeado el temporal, todo quedará en pequeñas amonestaciones.

La historia vuelve a repetirse, pero Embata, Anai Artea y, en fin, los propios miembros de la E. T. A. que están ya «de regreso», comprenden que las actividades terroristas han ido demasiado lejos en esta ocasión, y que el Gobierno francés, movido por las cordiales relaciones con España y por razones de tipo económico —por qué no decirlo también—, a los que no son ajenos los propios habitantes de esta zona francesa, puede tomar una postura más rígida que en ocasiones anteriores.

La muerte del Capitán general don Luis Carrero Blanco y las bravatas y amenazas lanzadas contra la seguridad española por los «encapuchados» de la E. T. A. no pueden ser tomadas a la ligera.

«Estamos dispuestos a todo —aseguran estos protectores de la E. T. A.— para defender a nuestros cantaradas vascos de cualquier actuación del Gobierno.»

De momento han demostrado estar dispuestos a calificar públicamente como fascista al ministro Marcellin, a seguir amparando la vuelta de los activistas qué habían sido alejados. Pero no es menos cierto que tras sus protestas de fuerza se esconde también —y quizá por primera vez— el miedo a lo que pueda ocurrir, y quizá el ejemplo más claro de ello sea la «recogida de velas» que el día 28 de diciembre hizo un comunicado de la E. T. A. difundido en Burdeos, y según el cual afirman ser revolucionarios vascos y no terroristas, rechazando cualquier solidaridad con cualquier tipo de amenazas contra el régimen español.

LA HOMILÍA DEL PADRE LARZABAL

No seria justo calificar de amparo y colaboracionismo con los terroristas a todo el pueblo vasco-francés. Su silencio, en la mayoría de los casos, debiera ser interpretado como miedo, temor al régimen en que se sienten sometidos por un grupo de extremistas que cruzan impunemente la frontera y que están fuertemente amparados por x—tremismo puramente ideo otros extremistas franceses, extremismo puramente ideológico, en este caso debido a la férrea disciplina de la gendarmería francesa. Junto a ello, el temor a que cualquier escándalo provoque el retraimiento de esos miles de españoles que llegan diariamente a estas ciudades fronterizas, y que son los que determinan en gran parte el modo de vida económico de estas ciudades

Finalmente hay que conceder también un lugar preferente a la responsabilidad que los medios informativos del vecino país tienen en el concepto de lo que la zona vasco-francesa, y el país entero, tienen respecto a España. Sus mentiras, sus medias verdades, y sobre todo sus omisiones, intentan la imagen de una España en permanente guerra civil. Y siendo como es el pueblo vasco, enormemente espiritual, no debe extrañar que la información que recibe de algunos sacerdotes sea para ellos «cuestión de fe»

Días antes del atentado de Madrid —me decía un vasco— asistí a una misa dei padre Larzábal en Sqcoa, una misa por las tres últimas víctimas que la E.T.A. había tenido en España, y en la homilía señaló el padre que a estos tres jóvenes no se les podía culpar de terrorismo, porque se habían visto obligados a ello después de fracasar todas sus tentativas de actuación pacífica.

Se diría que hasta las propias autoridades locales encargadas de mantener el orden y el respeto a ¡as leyes, se sienten coartadas de tomar cuaquier medida ante la posible reacción que pudieran desencanedar en los activistas de la E.T.A., con consecuencias en el propio territorio francés. La opinión general es que ninguna decisión respecto a los refugiados terroristas saldrá de la autoridad local o regional, porque nadie desearía asumir la responsabilidad de la ira de los movimientos vascos de Francia.

—En esta ocasión sin embargo —afirman—, la medida ha partido del propio Gobierno, y con ello quedan fuera de responsabilidad nuestras autoridades. Además, la postura del alcalde de Biarritz, dimitiendo en el Centro de Acogida de Refugiados, y la explicación que dio, ha sido una. especie de revulsivo que nos ha hecho comprender a muchos cosas que están bien claras. Tal y como están las cosas, para todos es malo.

Nadie ignora, desde luego, que la presencia de los activistas de la E.T.A. les mantiene como encima de un polvorín, y lo que más temen es que pueda ponerse en peligro su bienestar, debido al tránsito de españoles. Se habla ahora de las múltiples actividades delictivas que se llevan a cabo» en España partiendo de este cuartel general francés y amparándose en una proximidad y un gran conocimiento del terreno.

«LA SITUACIÓN ES INTOLERABLE»

Hace apenas un año realizó la E.T.A. en San Sebastián una espectacular incursión y en una sola noche lograron sus miembros desvalijar cerca de un centenar de automóviles, llevándose principalmente la documentación. Gran parte de los pasaportes y los documentos de identidad robados fueron localizados por la Policía francesa en casa de un profesor en y su piso de Bayona, y cuando éste fue interrogado por os gendarmes, se limitó a explicar que suele recoger con frecuencia a estudiantes que tienen dificultad de alojamiento, desconociendo cualquier tipo de actividades que realizasen.

Ciertamente, en la proximidad de España y el conocimiento del terreno es donde radica el gran éxito de !a E.T.A. que les permite pasar y repasar la frontera sin documentación o valiéndose de los documentos que obtienen en sus robos.

—Mire usted —me cuentan—, la noche que secuestraron a don Felipe Huarte se sospechó en seguida que Tomás Pérez Revilla había tenido mucho que ver en ello. y a eso de las doce de la noche se presentaron los gendarmes aquí, en su casa. Estaba tranquilamente en la cama... Pero ¿cree usted que pueden quedar asi las cosas? Si entre ir y volver se tarda nada. Ya lo creo que le dio tiempo a coger al señor Huarte, entregárselo a otros y regresar a casa

«La situación es intolerable.» Este es el sentir de la mayoría, porque está empezando a ver en peligro su propia seguridad. Al atentado contra el presidente del Gobierno español se une ahora el conocimiento de lo ocurrido a tres jóvenes gallegos, y son cada vez más insistentes los rumores de otra desaparición que afecta a un muchacho francés.

IGNACIO ARREGUI

Aunque están aquí, parece como si se les hubiera tragado la tierra. Sean o no los autores directos del atentado de la calle Claudio Coello, se saben vigilados y no conviene en estos momentos complicar las cosas. En nuestro recorrido por los cafés de Bayona, de Biarritz, de las Inmediaciones del puerto de San Juan de Luz, ha sido frecuente oír el excepticismo —carente de realidad, aseguran, sin embargo, otras personas— acerca de la responsabilidad directa en la muerte del señor Carrero Blanco de la lista facilitada por la Policía españoa.

—La mayoría —añaden— son nombres demasiado conocidos, nombres quemados que nunca se utilizarían para este tipo de actuaciones. Es posible que el molimiento de

ORDEN PUBLICO

gentes haya sido grande, pero los autores no estaban ya en España el día que se cometió el atentado, de eso bien seguro.

Según estas versiones, la preparación del atentado comenzó en los primeros meses de 1973, aunque por entonces no se hubiera decidido con precisión el tipo de actuación ni la persona a la que debiera dirigirse. Una de las principales medidas que se acordaron íue la de situar en diferentes localidades a miembros de los no «liberados» —es decir, quienes tienen aparentemente una ocupación de la que viven— y, por supuesto, cuyo, traslado no fuese sospechoso. Asi, a mediados del año 1973, Ignacio Arregui Liceaga dio de baja su residencia en el Consulado español de Bayona, por trasladarse a Burdeos.

No estaba considerado como miembro de la E. T. A., aunque él mismo habla declarado que en otros tiempos sí tuvo cierta relación. Desde su llegada a Francia en 1966 no había tenido —al menos aparentemente— contactos destacados. Llegado a Burdeos, se apresuro Arregui Liceaga a inscribirse nuevamente en el Consulado español, en tanto que, como informábamos el pasado día 9, se presentaba como refugiado político ante las autoridades francesas. Parece ser que el papel de Arregui se limitaba al de colaborar, junto con otros etistas, en el plan de atraer la atención de las autoridades sobre ellos una vez perpetrado el atentado, con objeto de dejar vía libre a los verdaderos autores.

Y, en efecto, cometido el atentado, es en el chalet que Arregui Liceaga tenía en Talence —a pocos kilómetros de Burdeos— donde tiene lugar la famosa rueda de Prensa «enmascarada», un chalet que la Policía logró identificar gracias a la puerta, filmada en una de las secuencias por los periodistas.

UN HOMBRE INEXPRESIVO

Desde luego, nada en el aspecto de Ignacio Arregui —perito industrial y no ingeniero, como se ha dicho en algunas informaciones— concuerda con la imagen que pudiera formarse el ciudadano medio sobre los separatistas vascos. Algunas personas que le conocieron en el breve tiempo transcurrido en su residencia antes de la rueda de Prensa, le definen como un hombre inexpresivo, de aspecto maduro, quiza como consecuencia de las grandes entradas que presenta su cabello. Ignacio Arregui ha sido interrogado ya en varias ocasiones por la Policía de Burdeos sin que hasta el momento se haya encontrado razón ilegal» alguna que justifique la detención. El Insiste en que desconocía cualquier tipo de actividad relacionada con la E.T.A., y, naturalmente, ningún arma ha sido encontrada en la casa, porque el registro se llevó a cabo varios días después de que tuviera lugar aquella «rueda» encapuchada, en la que sí se mostraron armas incluso de guerra.

También es en Burdeos donde reside José Ignacio Abaitúa, el primero de los nombres que figuran en la lista facilitada por la Policía como autores del atentado de la calle de Claudio Coello. Abaitúa oculta en Burdeos sus actividades como miembro de la E.T.A. bajo la capa de respetable profesor, y precisamente en el Centro Español de aquella ciudad. Desde el primer momento en que fue interrogado por la Policía francesa presentó unas coartadas que teóricamente le dejan fuera de cualquier sospecha. Incluso algunos de sus compañeros en la docencia, también españoles -entre los que hay algún sacerdote—, insisten en señalar que Abaitúa no se ha movido de Burdeos desde hace mes y medio aproximadamente. Pero, naturalmente, cuesta trabajo pensar que la Policía española se haya precipitado a dar unos nombres y unas fotografías sin tener la seguridad de que son precisamente las personas a las que se busca.

Por otra parte, en la rueda de Prensa de Talence los periodistas franceses dejaron constancia de que el nombre de Abaitúa había sido mencionado con relación a la

DETENIDO UN SUPUESTO MIEMBRO DE LA E. T. A., TRAS UN ACCIDENTE

JOVENES SOCIALISTAS OCUPARON LA SEDE DE IBERIA EN PARÍS

PARÍS. 11. — En extraña coincidencia, los accidentes de carretera están sirviendo a la Policía francesa en sus investigaciones sobre el terrorismo y la subversión. Hace unos días fue el descubrimiento de treinta kilos de trilita en una furgoneta que viajaba en dirección a Poitiers, y cuyos ocupantes resultaron heridos de gravedad en un accidente. Ayer, un refugiado vasco español residente en Biarritz, Miguel Elcorro, sufrió un accidente de carretera. Cuando la Policía se acercó descubrió en el automóvil accidentado octavillas de propaganda política en vascuence y un mecanismo de relojería.

Tras ser detenido e interrogado por la Policía, Miguel Elcorro salió acompañado por la misma con destino desconocido. Otro refugiado el vasco español Lafuente, residente en Hendaya, fue, asimismo, interrogado por la Policía francesa. De hecho, la mayor parte de estas detenciones dan lugar a interrogatorios mas o menos prolongados, pero no a

Por Rafael CONTÉ

la detención definitiva de los sospechosos. Por otra parte, el diario «France Soir» de ayer publicaba en su primera página una fotografía de los seis vascos «deportados» por el Gobierno francés al norte del país, pero que han regresado a sus hogares en el país vascofrancés.

Anoche, unos millares de manifestantes, convocados por doce organizaciones de extrema izquierda —pero na por el partido comunista— se manifestaron contra el Régimen español en una céntrica plaza parisiense. Y los locales de una oficina de la compañía Iberia fueron ocupados durante unas horas por un grupo de cuarenta Jóvenes, pertenecientes a las Juventudes Socialistas.

En un principio se dijo que un consejero municipal socialista de París —equivalente a concejal— se hallaba entre esto» «ocupantes». Pero la Policía desmintió posterior. mente la noticia. Se practicaron un total de veinte detenciones.

muerte del presidente del Gobierno español.

SE RUMOREA LA DESAPARICIÓN DE UN VASCO-FRANCÉS.

Desde luego, lo que esta claro por ahora es que tras recibir la lista facilitada por la Policía española, los gendarmes franceses se concentran en su localización y sucesivos interrogatorios, y que solamente en aquellos casos en que consideran la existencia de algún indicio que permita considerarles ciertamente como sospechosos, se solicita la intervención de la Policía Judicial, la única que legalmente tiene potestad para efectuar detenciones. Pero la mayoría de los sospechosos localizados están en la calle después de sucesivos interrogatorios. Y aquellos a los que se aplicaron medidas de alejamiento se encuentran de vuelta en su mayoría, como hemos señalado al comienzo.

El balance no es muy satisfactorio, máxime si se tiene en cuenta que —ya lo señalábamos el pasado miércoles— la opinión general es que los auténticos autores del atentado están fuera de Francia desde hace tiempo. «Ya lo estaban cuando la E. T. A. asumió la responsabilidad del atentado», me han asegurado. Es posible que también sea esta la opinión de la Policía española y que por ello se haya recurrido al concurso de la Interpol.

Mientras siguen las investigaciones y ¡os interrogatorios, se extiende el rumor en algunos círculos allegados a los separatistas vascos de que ha desaparecido un joven francés-vasco. La noticia no me ha sido confirmada en fuentes próximas a la Policía, per ro quienes me la han facilitado afirman que la desaparición tuvo lugar poco después de celebrarse la rueda de Prensa en Talence. Según estas fuentes, el desaparecido acusó a los etistas de haber llegado demasiado lejos, desatando la ira de los terroristas. Nada se sabe sobre su paradero; afirman que la familia ha denunciado la ausencia y que los investigadores tratan de localizarle —vivo o muerto— en los alrededores de Burdeos.

Y mientras crece este rumor sigue la inquietud sobre las investigaciones que los policías llevan a cabo para aclarar toda la verdad en torno a la desaparición de tres gallegos en Francia el día 24 de marzo de 1973. Es un tema del que la mayoría prefiere no hablar porque, puestas las cosas en claro, la autoridad francesa no tendrá más remedio que aplicar con todo rigor la ley a los autores de un delito claramente tipificado como «delito común», arrancando a los terroristas vascos esa máscara de víctimas políticas tras la que ocultan desde hace ya mucho tiempo sus actuaciones.

Pese al silencio, no faltan quienes se declaran «testigos presenciales» de la pelea surgida en el bar Garni, de San Juan de Luz, entre los tres muchachos que habían llegado "aquella noche desde Irún —José Humberto Fonz Escobedo, Jorge Juan García Carneiro y Fernando Quiroga García— y unos cuantos etistas. Parece estar clara la provocación, y estos «testigos» añaden:

—Tomás Pérez Revilla dio un botellazo a uno de los gallegos y le saltó un ojo. Se asustaron.

Después... nadie parece saber nada de lo que pasó después, pero su muerte parece estar fuera de toda duda.

En este ambiente son muchos los franceses que se sienten responsables de esa impunidad que disfrutan los terroristas vascos. Pero en este ambiente también se programa «a bombo y platillo» la jornada masiva de solidaridad contra el alejamiento de la frontera.

 

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