Autor: Semprún, Alfredo. 
   Sólo tres de los presuntos magnicidas han sido localizados en Francia  :   
 Los restantes y otros cómplices pudieran estar escondidos en España. 
 ABC.    18/01/1974.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ABC. VIERNES 18 DE ENERO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG 3L

SOLO TRES DE LOS PRESUNTOS MÁGNICIDAS HAN SIDO LOCALIZADOS EN FRANCIA

Los restantes y otros cómplices pudieran estar escondidos en España

A medida de que los Investigadores avanzan en su difícil labor tratando de establecer todas las circunstancias concurrentes en el luctuoso suceso de la madrileña calle de Claudio Coello, el camino que en un principio, estrecho y tortuoso, llevó directamente al mundillo de pistoleros que actúa bajo las siglas de Euzkadi Ta Askatasuna, parece ir ampliándose y, a través de sinuosas ramificaciones, desembocar en una más amplia confabulación, en la que los «etarras», con la inesperada ayuda del «terrorista» ex sargento de la Legión francesa, hubieran asumido el triste papel de meros asesinos a sueldo.

Los hechos en sí han quedado esclarecidos, y —detalles más o menos precisados— la realidad es que el juez especial encargado de la instrucción del correspondiente sumario ha dictado ya el auto de procesamiento y la subsiguiente requisitoria de busca y captura de todos los presuntos partícipes en el triple asesinato, plenamente identificados, y cuya relación directa con el delito común que se persigue está refrendada, según nuestras noticias, por infinidad de pruebas y testificaciones de reconocimiento.

Que hayamos sabido, de los seis identificados por la Policía española, cuyas fotografías fueron ampliamente difundidas, sólo tres, los llamados Pérez Beotegui, Abaitúa e Izaguirre Santisteban, han dado señales de vida más allá dé los Pirineos.

Pero esos tres y otros muchos de entre los pistoleros «etarras». que en un momento u otro participaron en la preparación del crimen que persigue hoy nuestra Justicia, no cabe duda que han tenido tiempo de preparar su falsa coartada contando con la colaboración de quienes en Francia no tienen inconveniente en silenciar e incluso prestar falso juramento con tal de perjudicarnos, aunque con ello se perjudique también a la Justicia.

No hace mucho en una de nuestras crónicas, recordábamos, por otra parte, que los propios Tribunales de Bayona, no sabemos el motivo, pero sí sospechamos que mucho tenga que ver en ello la muy próxima presencia de poderosas pistolas prestas a ser utilizadas, han demostrado, una y mil veces, la máxima indulgencia para con los llamados «refugiados políticos», que en alguna ocasión, pocas, muy pocas, se sentaron en el banquillo de los acusados.

Pero nuestros vecinas, quizá no faltos de razón, pese a la mascarada de Burdeos, temen que no todos los que «son» volvieron «a casa»

El relato, ponemos por ejemplo, de la breve singladura portuguesa de los huidos, vertido en los arrabales de aquella capital francesa para los complacientes periodistas asistentes, ha resultado absolutamente falso. Los cuatro o cinco pistoleros que efectivamente lograron huir de España a las pocas horas de cometido el crimen, parece ser que lo hicieron por Puerto de Santa María, tras una breve escala en Sevilla, y no precisamente navegando hacia el Norte, sino buscando acogida mediante una mucho más corta singladura

Por otra parte, nadie nos ha demostrado aún que otros muchos de entre ellos, no permanezcan en España. Sabiéndose o no identificados, pueden muy bien mantenerse a buen recaudo en cualquiera de esos ambientes tan propicios a conceder su asilo a éste tipo de delincuentes, dedicados hoy a la meditación sobre su inmediato porvenir o en espera Paciente de los acontecimientos.

En cuanto a la situación general de los llamados «refugiados políticos» de origen vasco-español en los Pirineos atlánticos franceses, es otro tema ya distinto. Aunque la campaña de Prensa provocada por la «IV Internacional» pretenda mezclarlo todo para, con la confusión creada, tratar de desorientar a la Justicia.

Ese «peculiar mundillo» del que. en tantas ocasiones nos hemos ocupado, es ciertamente la base, el caído de cultivo, donde ha brotado el mal que hoy persigue la Justicia española. Un ambiente que. hoy, está visiblemente revuelto y con los nervios a flor de piel...

Muchos de quienes lo integran quieren borrar un pasado de abierta participación y desligarse por completo del crimen de Madrid a quienes, hasta hace sólo unos meses, eran sus compañeros de «barra». de «tertulia» y hasta de «Asamblea». Y no sólo han desobedecido las disposiciones tomadas por el Gobierno francés por vía administrativa, sino que, de mano de no malos abosados, han sabido utilizar la propia Ley francesa para crear de hecho un enfrentamiento entre los poderes judicial y administrativo.

Por su parte, uno de los pistoleros directamente implicados en el triple asesinato, José Abaitúa. está intentando presentarse ante la opinión pública francesa, y en especial, a las autoridades, como la víctima de «falsas informaciones facilitadas por los investigadores españoles». En su, suponemos que baldío intento, acorta, según nuestras fuentes francesas, unos certificados de trabajo en dos empresas de la región vasco-francesa, una de ellas radicada en Hendaya así como otros documentos del mismo estilo firmado uno ñor los directivos de una «ikastola» donde, al parecer, recibieron enseñanza los hijos de los «eterras», y otro de los que dirigen unos «cursos de etnología», a los que dice asistir como alumno. Abaitúa —se nos ha dicho— nos toma realmente como ingenuos. Aquí sabemos todos quiénes son los dueños y quiénes dirigen ambas empresas, las que dan testimonio de su trabajo en ellas. Todos o en su mayoría son miembros de «EMRATA», o simpatizantes de ella, a lo que se ha mediatizado. EN cuanto a los certificados de la «iakstola» y de los cursos de etnología en cuestión, ofrecen muchas más dudas.

Hace unos días, concretamente el domingo por la noche, en un bar de Coboure,

 

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