Los "críticos" no arrancaron el secreto a Landelino     
 
 Diario 16.    17/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Los «críticos» no arrancaron el secreto a Landelino

Jueves, 29 de enero de 1981. 13,40 horas. Despacho del presidente del Congreso de los Diputados, en la

Carrera de San Jerónimo.

Todos los reunidos (Fernando Álvarez de Miranda, Camuñas. Ponían, Herrero, Víctor Carrascal, Oscar...)

coinciden en mirar a Landelino que, sentado, hierático, con el rostro impertérrito, guarda un absoluto

silencio.

«Tú sabes algo». Miguel Herrero de Miñón se dirige a Landelino y sin rodeos le dice que él sabe lo que

está pasando, que el presidente le ha dicho algo, que no es normal que citen a Fernando, a Osear y a

Ignacio y que él no sepa nada.

«Tú sabes algo, porque estuviste el lunes cuatro horas con el presidente. En esas cuatro horas, además de

pedirte una cierta tregua, te comunicó algo más que no quieres decir.»

Landelino. con el cigarrillo Pall Mall cuidadosamente cogido con dos dedos de la mano izquierda, se

limita a echar con parsimonia, con tranquilidad, el humo hacia el artesonado techo de su despacho.

«Lo que sé, no lo sabía el lunes», contesta.

Todos se ponen en tensión. Todos le miran con insistencia.

«Entonces, ¿sabes algo?», le pregunta de nuevo Herrero de Miñón.

«¿o lo que sé es bajo reserva y no lo puedo decir»,

Esta frase parece ser la definitiva, porque a partir de ese momento, Landelino, después de apagar

cuidadosamente su cigarrillo en el cenicero con el escudo nacional de encima de su mesa, se encierra en

un absoluto mutismo.

Todos le insisten una y otra vez en que les diga algo, en que les cuente qué esta pasando; le dicen que es

muy rara la convocatoria que se ha hecho del Consejo de Ministros para las cinco de la tarde, que la

convocatoria no se ha hecho por telex como siempre, sino que se ha hecho telefónicamente a través del

Gabinete del palacio de la Moncloa.

«Os repito qué lo que sé es bajo reserva y no lo puedo decir. Por favor, no me preguntéis más.»

Se dan cuenta de que no hay posibilidad de que Landelino diga más de lo que realmente quiere decir,

porque acto seguido, el presidente del Congreso de los Diputados se pone su abrigo azul marino y dice

que se va a comer a su casa...

Todos van saliendo del despacho con una tensión de nervios evidente...

Antes de abandonar el Congreso les pasan un teletipo de la agencia Europa Press, de las catorce y diez de

la tarde, en el que se anuncia que un ministro del Gobierno ha confirmado que en el Consejo de Ministros

extraordinario de las cinco de la tarde «se tocará un tema importante».

Cuando todos se van, muchos no saben que uno de los que ha estado reunido con Landelino ha hablado

con el periodista de Europa Press, Jesús Mario de Zuloaga, que ese día montaba guardia delante del

despacho del presidente del Congreso, y le ha dicho que «Suárez va a dimitir».

 

< Volver