En el debate parlamentario del mes que viene. 
 La oposición quiere impedir que Suárez se evada     
 
 Diario 16.    21/04/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

NACIONAL

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En el debate parlamentario del mes que viene

La oposición quiere impedir que Suárez se evada

La oposición está firmemente decidida a impedir que el debate parlamentario previsto para la segunda

quincena de mayo, con intervención del presidente, Adolfo Suárez, sirva para que el Gobierno eluda, con

simples declaraciones de intenciones, la adopción de las medidas eficaces que exige la crisis por la que

atraviesa el país.

Madrid –

Tanto la derecha como la izquierda parlamentaria coinciden en la necesidad de que el Gobierno afronte

con valentía un debate político de fondo, en el que se aborden los principales problemas que inquietan a la

mayoría de la población.

Un debate que se perfila polémico, ya que el principal partido de la izquierda, el PSOE, ha rechazado

cualquier «consenso» previo en base a negociaciones de despacho.

Felipe González advirtió el jueves-en la presentación de la nueva edición de «El Socialista» que su

partido no se iba a prestar a ningún tipo de pacto para resolver la crisis al margen del Parlamento y

comentarios de diversos parlamentarios socialistas confirman la misma tesis.

En cuanto al alcance de la crisis gubernamental, el PSOE empuja a que sea lo más amplio posible. El

presidente del grupo parlamentario socialista, Alfonso Guerra, así lo ha afirmado en una entrevista

concedida a «El Correo Catalán» en la que declara que «no hay ningún reajuste verdadero en el Gobierno

que no sea cambiar todo el Gobierno».

«El PCE es un lobo»

Según el «número dos» del PSOE la opción de sustituir al ministro de Administración Territorial,

Antonio Fontán, por el de Presidencia —Pérez-Llorca—, trasladar a este Departamento a Calvo Ortega y

nombrar un nuevo ministro de Trabajo representa tan sólo up reparto de los papeles «con el objeto de dar

la idea de una crisis gubernamental después de los problemas que ha habido para UCD».

Los socialistas, según Guerra, defienden una remodelación que responda realmente a la crisis y no sólo un

pequeño reajuste del Gabinete.

El portavoz parlamentario del PSOE en el Congreso agregó en la misma entrevista que «los socialistas no

estamos interesados en ningún tipo de experiencia con Unión de Centro Democrático» y que «el Partido

Comunista está todo el día enharinándose para que no vea nadie por debajo las pezuñas del lobo».

El mismo pesimismo manifestado por Alfonso Guerra sobre el alcance de la crisis gubernamental fue

expresado por Luis Gómez Llorente, vicepresidente del Congreso, quien se declaró en Villagarcía de

Arosa (Pontevedra) convencido de que no se producirá «la remodelación a fondo que necesita el país».

Gómez Llorente advirtió sobre el debate parlamentario del mes que viene que «Suárez no puede ofrecer a

la Cámara un discurso de intenciones y tiene que ir al fondo de los grandes problemas del país ofreciendo

soluciones concretas».

«Si Suárez va al Parlamento para dar un discurso de filosofía política lo mejor es que se quede en la

Moncloa», comentó.

Debe dimitir Abril

Los comunistas por su parte consideran que es posible un pacto entre la UCD y la oposición a la vista de

la difícil situación en que se encuentra el Gobierno y su partido.

Ramón Tamames, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid y miembro del comité central

del PCE, hizo un comentario en este sentido en una cena-coloquio organizada en Las Palmas de Gran

Canaria por el club de Prensa local.

Tamames declaró que previamente los centristas tienen que resolver sus crisis interna y cesar como

vicepresidente para Asuntos Económicos a Abril Martorell, «el cual —dijo— necesita ya de un tiempo

para escribir sus memorias».

El dirigente comunista pronosticó la incorporación al nuevo Gabinete de Martín Villa, José Luis Álvarez,

Fernández Ordóñez y Landelino Lavilla.

Por lo que respecta a la derecha, el portavoz de Coalición Democrática y presidente nacional de Alianza

Popular, Manuel Fraga Iribarne, afirmó con motivo de la clausura del congreso de AP de Palencia que «la

gravedad del momento exige un gran debate político nacional con todas las consecuencias y plena

publicidad».

El líder derechista insistió en Santander, a donde se trasladó para clausurar también el congreso provincial

de AP, que el debate que tendrá lugar en el congreso debe ser «un debate de verdad, unitario y no

fragmentado, yendo al bulto, con posibilidad de réplicas y duplicas» y ampliamente difundido por

Televisión.

Pacto CD-UCD

Fraga reiteró su tesis —que ahora denomina «la reforma de la reforma»— de una remodelación de las

fuerzas políticas que permita «la creación de una mayoría capaz de legislar y gobernar».

El líder derechista reconoció que Alianza Popular está dispuesta a participar en una coalición

parlamentaria o gubernamental con la UCD.

Aunque sin aludir explícitamente a la crisis del Gobierno, el democristiano Fernando Álvarez de Miranda

se apresuró, en el homenaje al ex presidente venezolano Rafael Caldera celebrado el sábado en Madrid, a

matizar que «se dan nombres de democristianos que sólo lo son por aproximación, pero que nunca han

adquirido compromiso de militancia».

 

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