La última oportunidad     
 
 ABC.    09/09/1980.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

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OPINIÓN

MARTES 9-9-80

La ultima oportunidad

Suárez preside hay un nuevo Gabinete; et Quinto en cuatro años difíciles y azarosos de transición. H

desgaste experimentado por el partido gubernamental y por el propio presidente, a !o largo de estos

cincuenta meses de cobernaoión, sin la necesaria estabilidad parlamentaria, ha sido muy grande. Tanto

que no resulta exagerado pensar que .Adolfo Suárez se enfrenta hoy con la última oportunidad que tiene,

a la cabeza de su partido, para llegar a! cumpli-miento de su etapa de Gobierno sin que se produzca antes

una nueva con´vocatoria electoral o una combinación distinta del Poder.

La remodelación ha sido más amplia y profunda de lo que parecían indicar los iniciales escarceos

informativos. Retornan • al Gabinete algunos «notables» temporalmente apartados del Ejecutivo. Y se

mantienen otros, mudando, sin embargo, de responsabilidad. Es el caso, tan importante como

significativo, de Leopoldo Calvo-Sotelo, ahora a la cabeza de la gestión económica. El reforzamiento

personal de las carteras que se Integran en este área y la trayectoria política y e! buen hacer del nuevo

vicepresidente parecen confirmar el criterio, tantas veces defendido desde estas páginas, de que la batalla

por el saneamiento y equilibrio de la economía nacional no puede relegarse a un segundo plano, aunque la

aplicación de un programa serio y coherente con la realidad tenga que pasar por ciertas coordenadas de

impopularidad.

En definitiva, los problemas más graves, y todavía pendientes de solución, que tiene planteados el

Gobierno, y el país por lo tanto, pertenecen todos a dos áreas: la económica y aquella otra que abarca

genéricamente el orden público y en la que, se inscribe con relevante importancia ´el terrorismo.

La inflación y el paro, e>\ crecimiento inmoderado de los gastos públicos sin inversión pública paralela

que los justifique, la disminución de la inversión privada, función a su vez del enorme drenaje que se hace

del crédito hacia las empresas del sector público, la desalentadora, por confusa, situación laboral, que

tampoco es en verdad un estímulo para la reacción reactivadora de las empresas, etc.,., constituyen un

gran desafío para el nuevo Gobierno de UCD. En todos o casi todos estos problemas, con sus

interrelaciones, tendrá, como decimos, la nueva formación ministerial que asimilar grandes dosis de

impopularidad. Acentuadas, además, por ´la imposible continuación del consenso con el socialismo. Pero

e! nuevo vicepresidente del área económica —y naturalmente los ministros que van a colaborar con él

más directamente— tienen capacidad suficiente para conducir a módulos de realidad y de eficiencia el

deplorable desconcierta económico actúa!. También para ellos es la hora de la última oportunidad.

Sin ser más fácil, que no 1o es, el tema del orden público y del terrorismo, no reclama actuaciones

impopulares. La opinión pública respaldará, y aplaudirá, mayoriíariamente, cualesquiera medidas de

autoridad y de vigor, posibles sin mengua alguna de la democracia, que contribuyan a restablecer e!

imperio de la ley y la seguridad de los ciudadanos.

Parece seguro, sin embargo, que no sea suficiente sólo este reajuste ministerial para resolver tan graves

problemas. Parlamentariamente necesita el nuevo Gobierno una bese más amplia, más segura. Por ello es

necesario llevar a buen puerto otra operación que ya se da por ultimada: el acuerdo con el partido de Jordi

Pujol —la minoría de Convergencia— para actuar en e! Congreso con la tranquilidad que proporciona

una mayoría más amplia de la que ha tenido hasta ahora UCD

Ahora bien, evidentemente se echa de menos —porque encierra importancia política muy considerable—

´la sustancia, en estos pactos, de un acuerdo con la minoría de Coalición Democrática. La significación

del partido de Fraga obliga a meditar sobre las razones de esta marginación o, al menos, sobre el silencio

que cubre esta parcela.

Tiempo habrá en los próximos días para analizar con mayor detenimiento la previsible trayectoria del

quinto Gobierno Suárez. Hoy nos faltan todavía datos fundamentales para el análisis: sobre todo, el

conocimiento del programa que piensa desarrollar y que va a ser debatido en el Congreso el próximo

martes. En todo caso hay que desear éxito al nuevo Gobierno de UCD en su última oportunidad.

Reanimar las esperanzas del país, no es tan difícil Incluso en situaciones tan confusas y conflictivas como

lo es ahora la definición y concreción del ;sistema de las autonomías, se puede hacer aún una clarificadora

y positiva labor política desde el Gobierno. No es fácil dudar de que Jo más conveniente es que perdure

hasta 1983, hasta su plazo normal, UCD en el Poder. Los fallos y los errores cometidos hasta ahora

pueden tener remedio. O empezar a tenerlo. Y por otra parte, a decir verdad, no existe, hoy por hoy, otra

alternativa de Gobierno que posea un planteamiento político mejor o que inspire a la mayoría de la

opinión pública más confianza. De los errores, de los fallos, de los Gobiernos anteriores, como hemos

señalado muchas veces, no queda exento el PSOE, partido a quien alcanza no poca responsabilidad por

!la táctica de consenso a Ja que se han plegado no pocas ni leves decisiones de Gobierno.

 

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