Autor: González, Ángel Antonio. 
 Landelino Lavilla, llamado a La Zarzuela. 
 El Rey puede designar hoy a Calvo-Sotelo candidato a la Presidencia del Gobierno     
 
 ABC.    10/02/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MARTES 10-2-81

NACIONAL

Landelino Lavílla, llamado a La Zarzuela

El Rey puede designar hoy a Calvo-Sotelo candidato a la Presidencia del Gobierno

MADRID (Ángel Antonio González). El Rey, en uso de sus prerrogativas constitucionales, puede

comunicar noy al presidente del Congreso de los Diputados el nombre de Leopoldo Calvo-Sotelo como

candidato a ía Presidencia de! Gobierno. Concluido el II Congreso Nacional Centrista, en el que Calvo-

Sotelo ha obtenido eí apoyo de todos los sectores del partido, así es como se interpreta la convocatoria, al

mediodía de hoy, de Landelino Lavilla a La Zarzuela. La solución de fa crisis de Gobierno abierta por la

dimisión de Adolfo Suárez y «ralentizada» como consecuencia del momento congresual que acaba de

atravesar UCD, entra en una nueva y más rápida dinámica.

Los líderes políticos consultados por eí Monarca han coincidido en señalar la necesidad de que el nuevo

Gabinete sea capaz de garantizar una mínima estabilidad. La fecha de 1983 para la celebración de nuevas

elecciones generales ha latido en todas las manifestaciones; de ahí que, también, se haya señalado la

necesidad de no apresurar el desenlace de la crisis. Por contra, la sensación de desgobierno que comienza

a cundir, alentada quizá por la batalla de Mallorca, puede limitar el tiempo de interinidad del Gabinete

Suárez.

Las consultas inmediatamente iniciadas por Don Juan Carlos, y concluidas apenas el pasado viernes, han

proporcionado al Monarca información suficiente sobre las actitudes de los distintos grupos políticos con

representación parlamentaria. Una información que se concreta en dos ofertas procedentes de las dos

formaciones con mayor número de escaños. UCD, a través de Adolfo Suárez, ya comunicó al Rey el

nombre de Leopoldo Calvo-Sotelo como posible sustituto. El PSOE, y los demás grupos socialistas del

Congreso, han manifestado repetidamente su disposición a hacerse cargo del Gobierno.

Parece claro que con la actual composición de la Cámara, UCD y PSOE son los dos únicos partidos con

capacidad de sobrepasar la barrera numérica de la investidura. En ambos casos, sin embargo, deberán

entrar en juego las alianzas.de Gobierno o legislativas.

El PSOE, en declaraciones de Alfonso Guerra, dice poder llegar a obtener 200 votos para la eventual

investidura de Felipe González. Parecen demasiados y la afirmación, destinada a propiciar el rompimiento

de UCD por su ala socialdemócrata, hoy dolorida por el varapalo sufrido en Palma. Los socialistas

pueden contar hoy con 119 escaños fijos correspondientes al PSOE, socialistas vascos y socialistas

catalanes. Junto a ellos, previsiblemente, sólo los 23 votos comunistas apoyarían incondicionalmente una

investidura que situaría al PCE como la única oposición a la izquierda. Son 142 votos, muy lejos de los

176 necesarios en una primera votación. O, lo que es lo mismo, el PSOE necesitaría el apoyo, además, del

Grupo Andalucista (5), del Nacionalista Vasco (7), de Coalición Democrática o Minoría Catalana (9) y

del Grupo Mixto al completo (13). Lo heterogéneo de las necesidades hace prácticamente inviable el

propósito, excepto que se produzca una escisión en UCD, cosa, por otra parte, difícil, aun a pesar de los

disgustos ordoñistas del momento.

Las posibilidades de UCD son más claras. Primero, porque sus 165 votos propios sitúan al partido a

nueve del mínimo exigido. Unos votos que, en principio, ya tenía pactados con Minoría Catalana el

Gabinete Suárez, y que fácilmente puede revalidar el aspirante Calvo-Sotelo. El problema centrista, sin

embargo, no es alcanzar el límite mínimo, sino conseguir el apoyo posible para dar la sensación de

perdurabilidad que todos le demandan. Un éxito, por ejemplo, sería superar la cota de los 181 votos

conseguidos en la investidura de Adolfo Suárez. Calvo-Sotelo, cuya estrategia de silencio tan buenos

resultados le ha dado cara a las «familias» ucedistas, mantiene en secreto sus contactos previos con otras

fuerzas. Espera la designación real, pero hay que recordar que ya fue recibido por el Monarca la víspera

de viajar al Congreso de Palma.

Si, como se supone, Don Juan Carlos pone hoy en marcha las previsiones constitucionales, Landelino

Lavilla dará cuenta de la decisión real a la Mesa del Congreso y al propio interesado para obtener de él la

aceptación definitiva. Inmediatamente dspués de obtenerla, la Mesa decidirá la fecha del Pleno de la

investidura, que ya se apunta para el día 17. Ahí es donde realmente esperan los socialistas a Calvo-

Sotelo, declaraciones de Prensa al margen, el PSOE sabe que, al menos en primera instancia, Felipe

González no será el candidato designado por el Rey. Saben que será Calvo-Sotelo, y pretenderán

devolverle a UCD en su persona el exhaustivo examen a que fue sometido su secretario general cuando la

moción de censura. Toda una batería de preguntas sobre los aspectos más diversos, a los que Calvo-

Sotelo deberá responder en solitario, y para las que se está preparanado exhaustivamente con la

doocumentación facilitada por los distintos departamentos ministeriales.

Como ya se anunció en su momento, el debate político tendrá lugar el segundo día de! Pleno; el primero

estará destinado a la exposición del nuevo programa de Gobierno, un programa que terminará de perfilar

alianzas, procuranado mantener unido el partido. Una necesidad también prioritaria para que el candidato

elegido pueda ser investido en la primera votación, en la que necesitará la mayoría absoluta de la Cámara

(176 votos). Acudir a una segunda votación, cuarenta y ocho horas después de la primera, y con la

mayoría relativa como listón a superar, sería de un extraordinario coste político.

 

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