Autor: Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 Concluyó el II Congreso Nacional de UCD. Rodríguez-Sahagún, presidente, Calvo Ortega, secretario general. 
 Los críticos lograron siete puestos en la Ejecutiva     
 
 ABC.    10/02/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

6/ABC

NACIONAL

Concluyó el II Congreso Nacional de UCD

MARTES 10-2-81

Rodríguez Sahagún, presidente; Calvo Ortega, secretario genera!

Los críticos lograron siete puestos en la Ejecutiva

PALMA DE MALLORCA (José María Fernández-Rúa, enviado especial). La candidatura de! sector

oficial de UCD para la Comisión Ejecutiva del partido, presidida por Agustín Rodríguez Sahagún, y con

Rafael Calvo Ortega como secretarlo general, ha triunfado en la elección que se celebró durante la

madrugada de ayer, lunes, en o! Auditorio de Palma de Mallorca.

El sector «crítico», que presentaba a Landelino Lavilla como candidato a presidente del partido y a

Ignacio Camuñas como secretario general, únicamente consiguió colocar a seis de sus candidatos en la

Ejecutiva, además de a su líder, Landelino Lavilla. Ignacio Camuñas no resultó elegido.

El candidato más votado fue Adolfo Suárez, con 1.281 votos, que resultó elegido, por aclamación,

presidente honorario de UCD, a propuesta de Rodríguez Sahagún, nuevo titular del Ejecutivo del partido

centrista. Los compromisarios, puestos en pie, ovacionaron a Adolfo Suárez quien, visiblemente

emocionado, dio las gracias a los compromisarios desde el lugar que ocupaba en el auditorio, aunque

rehusó a intervenir desde la tribuna.

Los socialdemócratas de Fernández Ordóñez fueron los más «castigados» en la votación, ya que pese a

ser nominados obtuvieron menos votos que cualquiera de los otros miembros electos det Ejecutivo

centrista. El ministro de Justicia en funciones señaló a varios periodistas que el proyecto de divorcio (e

había costado doscientos votos entre los compromisarios. El Congreso del partido centrista también eligió

el Consejo Político, que estará presidido por el oficialista Jesús María Viana e integrado por 31

compromisarios adscritos a los «criticos» y 49 a los miembros del aparato. La votación y el

correspondiente escrutinio transcurrieron entre las dos y cuarto de la madrugada y las siete de la mañana

del lunes, aplicándose el sistema mayoritario de ¡islas abiertas.

La fórmula de votación había sido aprobada en ia sesión plenaria det Congreso horas antes.

ALZAGA RENUNCIA A LAS LISTAS

En ei transcurso de ia mañana del domingo, Oscar Alzaga anunció que no se presentaba a la lista del

sector crítico para la Ejecutiva. Ai filo del mediodía, el socialdemócrata Francisco Fernández Ordóñez se

mostraba francamente preocupado ante un grupo de amigos por la situación en que desemboca

irremediablemente el Congreso. En los pasillos del auditorio los comentarios más corrientes eran que «se

estaban repartiendo el partido entre unos cuantos».

Dentro de las discusiones1 del Pleno, los compromisarios vibraron cuando Luis Gamir, en tono de mitin,

hizo hincapié en la necesidad de que UCD sea un partido sin que primen en su seno las «familias». Los

compromisarios acogieron con gritos de entusiasmo esta petición, mientras en pie y sin dejar de aplaudir

coreaban las siglas del partido centrista. Por su parte, Oscar Alzaga cosechó aplausos, al igual que Rafael

Arias, en la defensa de sus respectivas tesis. Antes de que se produjera la votación a mano alzada, José

Pedro Pérez Llorca solicitó la presencia en el estrado de Arias Salgado y Osear Alzaga para que pudiesen

comprobar si la votación por tanteo era correcta. Una abrumadora mayoría de compromisarios se

pronunció por el sistema mayoritario con ¡islas abiertas. Ya en los pasillos, Osear Alzaga manifestó a

ABC que la fórmula de integración que propugnaba había recibido numerosos votos. «Si hubiera sido

secreto —añadió— hubiéramos conseguido muchos más.»

Asimismo y de acuerdo con la ponencia de Estatutos, ya aprobada definitivamente, ia disposición

transitoria tercera señaló que en el plazo de un mes se elegirá al presidente del grupo parlamentario del

Congreso de los Diputados. Actualmente desempeña este puesto el «crítico» Miguel Herrero y Rodríguez

de Miñón. Según pudo saber ABC, en los debates de la ponencia Alzaga solicitó, sin éxito, que se retirara

esta disposición, ya que «tenía nombres y apellidos».

Sobre las doce y media de la noche del domingo, antes de la votación, comenzaron las intervenciones de

los candidatos al Comité Ejecutivo. El primero en hablar fue Landelino Lavilla por el sector crítico. A

continuación lo hizo Agustín Rodríguez Sahagún por la candidatura oficialista.

HABLAN LOS CANDIDATOS

«No soy un político encerrado en el despacho —dijo—, he recorrido mi provincia, Jaén, de arriba abajo y

creo que hay ansias de renovación y en los jienenses en concreto.» Después de referirse al mensaje de

esperanza que esperan los votantes de UCD que salga del Congreso, afirmó que «de aquí tiene que salir

un mensaje político en el que todos estemos integrados en el partido, y esto sólo se consigue si se realiza

un efecto renovador de UCD».

«Es un Congreso éste —señaló más adelante— de controversia y clarificación, y esto es así porque

nuestro partido es democrático y de las libertades y no de las uniformidades ni de las aclamaciones.» En

otro momento se refirió a la dimisión de Adolfo Suárez y le rindió homenaje «desde ia legitimidad que

me da el hecho de haber trabajado con él durante cuatro años, aunque hayamos tenido discrepancias».

Señaló, igualmente, «que un partido político es lealtad a unas convicciones, a un electorado, al interés

general y de España», y explicó la razón que le ha llevado a presidir la candidatura: «levantar la bandera

de la renovación en UCD que, por otra parte, ya existe», según dijo. Por último se mostró contrario a que

los miembros de la Ejecutiva desempeñen al mismo tiempo cargos en el Gobierno.

Landelino Lavilla, hay que resaltarlo, demostró una vez más, quizá para los que nunca le habían oído

hablar desde una tribuna, ser un magnífico orador, con gran capacidad de improvisación. A lo largo de su

parlamento el actual presidente del Congreso de los Diputados fue interrumpido por los aplausos de sus

seguidores.

Por su parte, Agustín Rodríguez Sahagún comenzó diciendo que éste es el Congreso de la unidad.

«Nuestra candidatura —afirmó— es de equilibrio y de progreso, fiel a las esencias de UCD para

salvaguardar el espíritu e identidad de nuestro partido, y está dispuesta a defender con firmeza las ideas

de UCD frente a la izquierda y a la derecha.» Subrayó también que iba a ejercer la autoridad a la que

estaba acostumbrado y a fomentar la información dentro y fuera del partido, al tiempo que reconocía que

habían perdido la batalla informativa.

«El equipo de mi candidatura —dijo en otro momento— es capaz de renovar en las elecciones de 1983

los triunfos de los comicios de 1977 y 1979.» «Frente a quienes dicen que UCD se va a quebrar —

terminó— diría que UCD ni se va a quebrar ni se quiebra si renovamos permanentemente nuestra fe,

nuestros programas y anteponemos el interés de España y de nuestro partido a cualquier tipo de

ambiciones.»

Al término de la proclamación de candidaturas las figuras más conocidas del partido fueron abordadas por

los periodistas para que hicieran una valoración del Congreso. Calvo Ortega lo calificó de positivo. «Ha

sido —dijo— un Congreso de debate en e! que se ha tratado a fondo los problemas que afectan a la

sociedad y se han extraído ciertas conclusiones.» Soledad Becerril destacaba que se había cerrado una

página del partido, ya que no se podía hablar de tensiones, sino de trabajo en común. Gabriel Cisneros

Laborda dijo que el desenlace del Congreso era más confortador que su planteamiento y desarrollo, y

Fernández Ordóñez lo calificó de esfuerzo encubierto de muchos intereses para forzar una derechización

del partido «convirtiéndolo en la gran derecha conservadora»

 

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