Autor: Soriano, Manuel. 
 Se pretende que el ex presidente siga en UCD. 
 Moncloa quiere rescatar a Suárez     
 
 Diario 16.    24/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Se pretende que el ex presidente siga en UCD

Mondón quiere rescatar a Suárez

El presidente del Gobierno y de la UCD, Leopoldo Calvo-Sotelo está tratando de evitar que el ex

presidente Adolfo Suárez abandone el partido gubernamental. Círculos políticos y económicos estiman

que la gran derecha es inviable.

Manuel SORIANO

Madrid - En el palacio de la Moncloa se piensa en la fórmula para recuperar a Adolfo Suárez. Los

consejeros más cercanos al. presidente le insisten en que no puede quedarse con los brazos cruzados ante

la disposición del ex presidente y fundador de UCD de abandonar el partido centrista.

Está en marcha una cierta operación para detener la salida de Suárez, que supondría la definitiva escisión

de UCD y el consiguiente debilitamiento del propio Leopoldo Calvo-Sotelo.

El primer paso es darle satisfacción personal reconociendo públicamente su valía política, para

contrarrestar la campaña de descalificación de que ha sido víctima en los últimos días. Ese primer paso ya

lo ha iniciado Calvo-Sotelo, al afirmar en la rueda de prensa del sábado que difícilmente puede entenderse

UCD sin Suárez.

En los círculos próximos al ex presidente se detecta todavía un estado de ánimo dolido hacia Moncloa, a

la que se hace responsable, al menos, de haber consentido, cuando no propiciado, una campaña dirigida a

«hundir» definitivamente a Adolfo Suárez.

En, los citados círculos se interpreta que si lo que ahora se pretende es organizar un «entierro de

primera», con corifeos que se presten también a evocar y alabar la figura personal de Suárez, es un error.

Seria disposición

No obstante, la disposición de Moncloa parece más seria y realmente dirigida a que Suárez pueda sentirse

cómodo en UCD y no encuentre la necesidad de marcharse, tal como declaraba hace unos días. .

El compromiso de Calvo-Sotelo de que UCD no va a sufrir un proceso de derechización, que mantendrá

el proyecto político de centro y que no habrá pacto preelectoral con Manuel Fraga, coincide plenamente

con la estrategia de Adolfo Suárez. Esas manifestaciones pueden darle satisfacción, aunque en medios

cercanos al ex presidente se mantiene la desconfianza.

Por un lado, hacia la capacidad de maniobra que Calvo-Sotelo pueda tener para llevar adelante ese

compromiso frente a las presiones de la plataforma moderada, que tiene en sus manos un considerable

número de votos parlamentarios, vitales para la estabilidad del Gobierno. Por otra parte, se desconfía de

que la promesa de mantener la opción centrista se deba a la impopularidad que supondría apostar sin

máscaras por una opción de derecha.

Los dos ministros que más influencia ejercen sobre el presidente, José Pedro Pérez-Llorca y Pío

Cabanillas, están firmemente convencidos de la necesidad de mantener la opción centrista y de recuperar

a Adolfo Suárez.

A la hora de acometer la remodelación orgánica de la dirección del partido, del grupo parlamentario y del

Gobierno, en medios gubernamentales se asegura que ni mucho menos se pretende dar la espalda al sector

suarista.

El ex presidente Adolfo Suárez pasó el fin de semana en la granja Retortillo, en la provincia de Burgos,

propiedad del editor Antonio Sánchez. Se dedicó a descansar y a cazar. No es la primera vez que escoge

este lugar como retiro antes de tomar una decisión política.

No a la gran derecha

La formación de la gran derecha, es decir, UCD monopolizada por el sector conservador y unida a

Coalición Democrática, no es impulsada por influyentes sectores empresariales y bancarios, ni es bien

vista por altas instituciones del Estado. Así lo han llegado a detectar en esos círculos miembros de la

ejecutiva socialista.

A los citados círculos les contraria la posibilidad de que el PSOE gane las próximas elecciones. Entienden

que un partido de centro y otro de derechas tiene mayor capacidad de contrarrestar el empuje socialista.

Por tanto, no consideran positiva la unión de UCD con Coalición Democrática.

No se descarta la posibilidad de que se produzca algún trasvase desde UCD hacia Coalición y que UCD

renueve sus cuadros e incorpore a nuevos políticos. Pero se estima que la derecha española no debe

formar un solo frente, sino que ha de tener una oferta centrista y otra más conservadora, capaz de

recuperar el franquismo sociológico para la democracia.

 

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