Autor: Soriano, Manuel. 
 …Con el relevo de Rodríguez Sahagún por Calvo-Sotelo. Rodríguez Sahagún y Calvo Ortega dimitieron en una solución pactada. 
 Calvo-Sotelo será presidente de UCD por unanimidad     
 
 Diario 16.    14/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

CON EL RELEVO DE RODRIGUEZ SAHAGUN POR CALVO-SOTELO

Rodríguez Sahagún y Calvo Ortega dimitieron en una solución pactada

Calvo-Sotelo será presidente de UCD por unanimidad

El próximo día 21 Leopoldo Calvo-Sotelo será nombrado presidente de UCD, con lo que la unificación de

la presidencia del Gobierno y la ¿el partido se hace realidad, después de vencerse la resistencia del sector

dominado por Adolfo Suárez. Agustín Rodríguez Sahagún terminó por presentar la dimisión en la reunión

del comité ejecutivo celebrada ayer. También lo hizo el secretarlo general, Rafael Calvo Ortega, cuya baja

también será cubierta por el consejo político. Los suaristas se batieron en retirada.

Manuel SORIANO

Madrid

La crisis de Unión de Centro Democrático (UCD), cuyos enfrentamientos internos han amenazado la

ruptura del partido gubernamental, encontró ayer una solución pactada entre el presidente del Gobierno y

el presidente del partido centrista, aprobada por unanimidad del comité ejecutivo.

Agustín Rodríguez Sahagún presentó la dimisión ante el comité ejecutivo para dar vía libre a la

unificación de la presidencia del Gobierno y la del partido en la persona de Leopoldo Calvo-Sotelo, al

tiempo que se llegaba al compromiso de no derechizar UCD y mantener su carácter centrista.

En el último momento se evitó un duro enfrentamiento entre los dirigentes centristas, que según muchos

iniciados iba a producir ayer, gracias al positivo resultado do las conversaciones mantenidas entre Calvo-

Sotelo y Rodríguez Sahagún en la noche del jueves y en la mañana de ayer.

Trámite

De la incomunicación, de los reproches y agravios mutuos, de las posturas irreconciliables mantenidas en

los últimos días, ayer se llegó a la unanimidad entre los representantes de las diversas corrientes que

existen en UCD.

Ante la propuesta conjunta formulada por el presidente del Gobierno y por el presidente de UCD, la

reunión del comité ejecutivo, sobre la que tanta expectación se había despertado, fue un puro trámite para

aprobarla por unanimidad. Hasta la celebración del consejo político, el próximo día 21, donde Calvo-

Sotelo será nombrado presidente de UCD, Rafael Calvo Ortega desempeñará las funciones de presidenta

y ocupará interinamente la secretaría general del partido, ya que también él ha dimitido de su cargo.

Por qué cedió

La elección del nuevo secretario general, que se hará a propuesta del nuevo presidente, será una fuente de

conflicto interno, todavía no resuelto. Los candidatos siguen siendo los mismos que se han barajado en

los últimos días, aunque Rodolfo Martín Villa es el que más posibilidades tiene.

Rodríguez Sahagún terminó por ceder. Varios han sido los elementos que han influido en ello: la actitud

de Adolfo Suárez, que se quita de en medio, momentáneamente, y el hecho fundamental de que al final se

ha quedado solo, exclusivamente apoyado por un número insuficiente, minoritario, de miembros del

comité ejecutivo.

La unificación ce las presidencias del partido y del Gobierno llegó a ser un clamor generalizado entre los

dirigentes centristas. También la oposición, aunque lo ha manifestado en privado, se mostraba partidaria

de esta salida en función de conseguir una mejor gobernabilidad en el país, que atraviesa momentos

críticos, principalmente por la nueva ofensiva golpista.

Rodríguez Sahagún ha entregado al final la presidencia porque se han guardado las formas

reglamentarias, se le ha dado una satisfacción personal, con declaraciones oficiales del presidente del

Gobierno y del comité ejecutivo, condenando los ataques que ha recibido en los últimos días.

Asimismo se le han dado ciertas explicaciones en cuanto al futuro de UCD, enmarcándose su dimisión en

una «solución global» a los problemas internos del partido dentro de los principios fundacionales y con el

compromiso de que no habrá derechización.

Gesto con Suárez

No se ha producido formalmente una dimisión humillante —la carta de Calvo-Sotelo (ver texto aparte) ha

querido evitar esa imagen—, aunque el resultado haya sido una dimisión forzada que deja en precario al

sector suarista de UCD. El gesto de la visita del presidente del Gobierno, junto al del Congreso, a la

clínica donde se encuentra internado un hijo de Suárez —motivo por el cual el ex presidente estuvo

ausente en el acto de la defenestración de su fiel Rodríguez Sahagún— es un gesto que va más allá de la

cortesía para interpretarse como una voluntad de Calvo-Sotelo contraria a barrer a Suárez y a los suyos.

Otra cosa es que el ex presidente quiera jugar en condiciones de inferioridad.

Rodríguez Sahagún, a cambio de las pequeñas concesiones reseñadas, que poco van a condicionar los

planes del presidente (derechización, ¿si o no?), ha renunciado a la vía del congreso extraordinario, que

hubiera supuesto el desmoronamiento paulatino de UCD y la inestabilidad del Gobierno. Por eso, ayer

dijo en el comité ejecutivo que en estos momentos, la solución de nuestra crisis requiere como primer

presupuesto generosidad, comprensión y diálogo, y en ellos querría enmarcar mi propósito de renuncia a

la presidencia del partido».

«En el tiempo que he desempeñado esta presidencia —manifestó también—he trabajado por unir el

partido, siguiendo una política integradora y procurando que UCD se mantuviera fiel al proyecto político

originario para no defraudar nunca a nuestros afiliados y electores.»

Incógnita

La solución global adoptada deja par resolver muchas incógnitas de los conflictos internos de UCD. La

estabilidad parlamentaria del Gobierno es la fundamental. No se especifica si se va a continuar como

hasta ahora, con pactos coyunturales a derecha y a izquierda, por lo que permanece la duda sobre un

hipotético pacto con Fraga.

En cualquier caso, la solución adoptada ayer es un paso más en el intento de que Unión de Centro

Democrático deje de identificarse con Adolfo Suárez. No todos los dirigentes que han apoyado la

necesidad de restarle poder son conservadores. Pero los reformistas y progresistas que están en las áreas

del poder no ocultan su inquietud. Para Calvo-Sotelo el desenlace ha sido que «ha triunfado el sentido de

la responsabilidad».

 

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