Después de la rápida reunión de la ejecutiva centrista los dirigentes de UCD…. 
 La carta de despedida     
 
 Diario 16.    14/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La carta de despedida

Madrid —

El presidente del Gobierno, Leopoldo Calva-Sotelo, remitió el jueves "una carta al hasta ayer presidente

de UCD, Agustín Rodríguez Sahagún, misiva que consagraba el fin de las «hostilidades» entre ambos y

prácticamente venía a ser la piedra de toque de la solución última a la crisis centrista. El texto completo

de la carta es el siguiente:

«Después de nuestras conversaciones de los últimos días, en las que hemos analizado juntos la situación

compleja por la que atravesamos y las soluciones globales más convenientes, quiero agradecerte una vez

más la franqueza, la calidad humana y la generosidad personal que has manifestado en todo momento.

Y quiero decir esto por escrito porque también por escrito han aparecido en algunos medios

informaciones injustas y deformadas sobre tu figura política y tu persona, que lamento muy de verdad.

Agradezco y valoro el apoyo permanente que me has dado como presidente de UCD a lo largo de los

meses difíciles que llevo en la presidencia del Gobierno. Meses que han sido también difíciles para ti y en

los que has llevado adelante una eficaz gestión al frente del partido, buscando en todo momento su

integración interna y su penetración creciente en la sociedad. De los frutos de esa labor y de la capacidad

de movilización del partido he sido testigo directo en mis viajes a provincias.

Las presidencias________

Cuando en nuestras últimas conversaciones te he expuesto mi opinión sobre la conveniencia de volver a

unir las presidencias del Gobierno y del partido, lo he hecho movido solamente por razones objetivas y,

ante todo, por mi convicción de que en una sociedad como la nuestra basta que Gobierno y partido sean

percibidos como dos realidades distintas, para que se ponga en marcha un proceso de diferencias

aparentes, que la opinión acaba entendiendo como enfrentamiento.

Y ello es nocivo especialmente cuando iniciamos el último año de la legislatura y se hace más necesaria

la imagen de personalización de nuestra oferta política al electorado. Esas, y no otras, han sido mis

razones, y las he dicho siempre con el mayor respeto para tu posición de presidente elegido

democráticamente por el congreso del partido, a quien como Gobierno yo no podría pedir nada en ese

punto. Puedes tener la seguridad de que mi propósito y mi compromiso han de ser los de conducir a UCD

como un proyecto político de centro, con fidelidad a sus orígenes, en los que me correspondió un papel de

protagonista, y al modelo de partido que tan claramente definió la resolución presentada por ti y aprobada

en el mes de septiembre por el comité ejecutivo y por el consejo político.»

 

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